A más de un mes de luchar por su vida en el hospital Gemelli, ubicado en la ciudad de Roma, el papa Francisco, de 88 años, ha enfrentado recientemente serios desafíos de salud que han captado la atención mundial y generado reflexiones sobre su liderazgo y el futuro de la Iglesia Católica. El Vaticano ha informado que el papa Francisco se encuentra estable, y de acuerdo a reportes de la Santa Sede, el pasado 23 de marzo el obispo de la Iglesia Católica fue dado de alta, acabando con un mes de miedo y especulación por parte de su comunidad.
Francisco atravesó problemas graves de insuficiencia respiratoria graves, daños producidos inicialmente por una bronquitis, y posteriormente neumonía en ambos reportes, informaron doctores del hospital Gemelli.
El 28 de febrero sufrió un episodio de broncoespasmo que puso en riesgo su vida. El Dr. Sergio Alfieri, responsable de su tratamiento, mencionó que se enfrentaron a la difícil decisión de “dejarlo ir o probar con todo”.
Francisco fue visto en uno de los balcones del hospital, en el que su amada y leal comunidad católica lo esperaban con júbilo y felicidad. Francisco con una voz aguda y de cansancio agradeció a todos los asistentes sus muestras de cariño y oraciones que pedían por su salud.
La importancia de Francisco en la Santa Sede
Desde su elección en 2013, el papa Francisco ha sido una figura transformadora para la Iglesia Católica. Su enfoque en la humildad, la justicia social y la apertura al diálogo ha redefinido el papel del papado en el siglo XXI. Ha abogado por los pobres, promovido la paz y fomentado la reconciliación en conflictos globales. Incluso en su momento generó molestia por parte de los más creyentes al mostrarse progresista en su mensaje, y darle inclusión a personas marginadas por la misma iglesia, como lo fue en el caso de las personas LGBTQ+.
Entre sus contribuciones destacadas se encuentran la reforma de la Curia Romana para hacerla más eficiente y transparente, la lucha contra el abuso sexual dentro de la Iglesia y la promoción de una mayor inclusión de las mujeres en roles de liderazgo eclesiástico. Además, ha sido un ferviente defensor del medio ambiente, plasmado en su encíclica “Laudato Si'”, donde llama a la acción global contra el cambio climático.
Francisco ha cultivado una relación cercana con los creyentes, caracterizada por su accesibilidad y lenguaje sencillo. Su estilo pastoral ha resonado con muchos, revitalizando la fe en diversas comunidades y atrayendo a aquellos que se sentían alejados de la Iglesia.
Las tareas de Francisco
El papa es y será siempre el máximo responsable de la Iglesia Católica. Una de las muchas cosas que preocuparon durante su enfermedad y nula estadía dentro del vaticano, fue los compromisos, fechas eucarísticas y celebraciones del calendario católico. A 2 semanas de la Semana Santa, aún se desconoce si Francisco logrará hacer apariciones públicas.
Imaginando que sus problemas de salud no fueran un impedimento, ¿cuáles son las tareas de un Papa?
Francisco es el líder supremo de la Iglesia Católica, responsable de guiar doctrinal y pastoralmente a más de mil millones de fieles en todo el mundo. Sus funciones incluyen la enseñanza de la fe, la administración de los sacramentos, la supervisión de la disciplina eclesiástica y la representación de la Iglesia en el ámbito internacional.
La presencia activa del Papa es crucial para la unidad y dirección de la Iglesia. Su liderazgo influye en la toma de decisiones, la implementación de reformas y la respuesta a los desafíos contemporáneos que enfrenta la comunidad católica.
¿Qué sucede si el papa muere?
La eventual muerte del papa Francisco en este año tendría profundas implicaciones para la Iglesia. Su liderazgo ha sido central en la dirección actual de la institución, y su ausencia abriría un período de transición y reflexión sobre el camino a seguir.
La Iglesia no descarta la posible muerte de Francisco en 2025, y aunque puede sonar desgarrador, deben estar preparados para cualquier escenario.
Es complicado, y aún más en siglo XXI, ver el proceso de elección de un nuevo papa. La elección se lleva a cabo cuando el Papa muere (caso de Juan Pablo II) o renuncia (Benedicto XVI) aunque en este último es difícil que se llegue a esta decisión.
En ambos casos, todos los miembros del Colegio Cardenalicio están obligados a asistir a la elección, salvo por motivos relacionados con una mala salud o superación del límite de edad. Esta reunión recibe el nombre de cónclave. La preparación de las papeletas (denominada “preescrutinio”) implica su distribución, cumplimentación y la designación de recogedores y escrutadores. La emisión del voto (“escrutinio“) se realiza en secreto. Durante el “postescrutinio”, los votos se tabulan, se reafirman y luego se queman.
Para declararle al mundo que la llegada del nuevo papa ya está decidida, se expulsa un humo blanco al exterior de la Capilla Sixtina. En 2013, una gaviota color blanco se paró sobre la chimenea en la que este humo blanco se expulsa. En su momento fue interpretada como un simbolismo de esperanza y fé.
Posibles sucesores
La atención se centra ahora en los cardenales que podrían asumir el liderazgo de la Iglesia en un momento crucial de su historia. La elección del próximo pontífice definiría si la Iglesia continúa con las reformas impulsadas por Francisco o si adopta un rumbo más conservador.
Los cardenales que apuntan a la sucesión de Francisco son:
Luis Antonio Tagle, cardenal de 67 años y nacionalidad filipina. Prefecto del Dicasterio para la Evangelización y ex arzobispo de Manila. Conocido por su carisma y humildad, representa una opción que fortalecería la presencia de la Iglesia en Asia.
Matteo Zuppi, italiano de 69 años. Arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana. Vinculado a la Comunidad de Sant’Egidio, es conocido por su compromiso con la paz y el diálogo interreligioso.
Pietro Parolin, italiano de 70 años, y considerado uno de los favoritos por la Santa Sede al ser el actual Secretario de Estado del Vaticano. Es considerado un moderado con amplia experiencia diplomática. Su cercanía con las estructuras de gobierno de la Santa Sede lo posiciona como un candidato fuerte
Peter Erdo, húngaro de 72 años y arzobispo de Esztergom-Budapest, conocido por sus posturas conservadoras en temas de matrimonio y refugiados. Ha desempeñado un papel importante en la Iglesia europea.
Será interesante estar al tanto de lo que ocurra en 2025 sobre el estado de salud del Papa Francisco y el entorno que lo rodea. La comunidad católica está llamada a mantener la fe y la unidad durante estos tiempos de cambio.
Es esencial recordar que, aunque los líderes terrenales cambien, los principios y valores fundamentales de la Iglesia permanecen.
El papa Francisco ha sido una figura emblemática cuyo impacto perdurará en la historia de la Iglesia. Independientemente de los desafíos futuros, la comunidad católica puede encontrar fortaleza en su legado y en la continuidad de su fe.
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