El agua es un bien natural indispensable para la existencia del planeta y los seres que lo habitan, sin este vital líquido simplemente no podría haber vida por lo que resulta indispensable cuidarlo pues a pesar de ser un recurso renovable, su uso excesivo o contaminarlo pueden hacer irreparable su uso.
Por la importancia que representa este recurso natural para la vida, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instauró la celebración anual del Día Mundial del Agua en 1992, como un medio para concientizar acerca del cuidado de los recursos hídricos a nivel mundial.
Con el tema Conservación de los glaciares se celebró el Día Mundial del Agua 2025, de acuerdo a la Organización Meteorológica Mundial (OMM) perteneciente a la ONU, cerca del 70 por ciento del agua dulce de la Tierra se encuentra en forma de nieve o hielo y casi dos mil millones de personas dependen del agua de los glaciares, el deshielo y la escorrentía de las montañas para el consumo propio, la agricultura y la producción de energía.
Los glaciares son esenciales para la vida: su agua de deshielo es vital para disponer de agua potable y para usos agrícolas, industriales y de producción de energía limpia, además de ser esencial para la salud de los ecosistemas, sin embargo, los especialistas han señalado que el rápido derretimiento de los glaciares provoca que los flujos de agua se vuelvan inciertos, lo que acarrea profundas repercusiones para el planeta y sus habitantes.
El Día Mundial del Agua que este año pone el acento en los glaciares y, por ende, en los caudales disponibles de agua para la población humana y la naturaleza ante los desafíos de las realidades y los desenlaces del cambio climático, obligan a hacer conciencia sobre el cuidado que se debe tener en el vital líquido. La ONU hizo un llamado a trabajar en conjunto para que la conservación de los glaciares se convierta en uno de los ejes de sus planes a nivel mundial a fin de hacer frente al cambio climático.
Es de destacar el cuidado que México debe tener para conservar los pocos glaciares que hay toda vez que en 2018 México perdió irremediablemente el glaciar Ayoloco del volcán Iztaccíhuatl, y es necesario cuidar los que aún permanecen en el Citlaltépetl o Pico de Orizaba.

Día Cero, cada vez más cerca
El Día Cero del agua puede llegar antes de lo previsto si no atendemos los indicios que advierten sobre la insuficiencia del recurso, su deteriorada calidad, los grandes problemas con su gestión y la necesidad de diseñar estrategias para asegurar el equilibrio, sobre todo en los procesos de planeación urbana, advirtió Abigail Martínez Mendoza, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
“Si bien no estamos en un punto de alarma total, tenemos que implementar nuevos planes para garantizar el abasto de la mano de gobiernos locales, el gobierno federal, la iniciativa privada, las universidades y la ciudadanía, ya que si no actuamos en conjunto nos va a llegar, quizá no mañana, pero paulatinamente estaremos más cerca”, previó.
La investigadora consideró que estrategias como la recarga de acuíferos y otras alternativas basadas en la naturaleza, como la captación de agua de lluvia, pueden ser soluciones viables que se integren a las prácticas diarias, pero es preciso replantearnos qué hacen los organismos operadores y cómo está funcionando la Ley de Aguas Nacionales para encontrar soluciones.
La académica del Departamento de Procesos Sociales en la Unidad Lerma destacó la necesidad de no depender de los trasvases, ya que “la Ciudad de México ya no puede depender de los sistemas Lerma ni Cutzamala, porque si bien en su momento fueron una solución, actualmente están generando nuevos problemas”.
En este sentido, comentó que una de las estrategias recomendadas es que las regiones, ciudades y poblados sean autónomos en términos hídricos, que no dependan del líquido de otras localidades, más allá de precisar de tácticas paliativas.
Aunque en la Ciudad de México el reto es mayor también existen proyectos de investigación que realiza la academia, así como importantes iniciativas de asociaciones civiles para encontrar alternativas para mejorar el suministro.
Cabe destacar que existen asociaciones civiles preocupadas y ocupadas en el cuidado de la naturaleza como lo es Amigos de la Sierra, A.C. que busca la conservación, cuidado y restauración de los bosques del noreste de la Sierra Madre oriental, en los estados de Nuevo León y Coahuila en México, y que para crear conciencia entre la población y darles herramientas para una adecuada gestión de los recursos naturales entre sus actividades organizan talleres
sobre el uso del sistema de captación de agua de lluvia.

Los recursos hídricos son responsabilidad de todos los niveles de la sociedad, de todas las instituciones, de todas las personas, no es algo que le competa al gobierno exclusivamente, a pesar de que la normatividad mexicana así lo indica, pues si bien las aguas son de la nación, su adecuado uso depende de todos, aseguró.
La Ciudad de México enfrenta un desafío complejo en la gestión debido a su condición de cuenca, ya que las abundantes lluvias de temporada no pueden reinyectarse al subsuelo y, por ende, provocan inundaciones y el resto del año se presenta sequía, lo que genera la necesidad de recurrir a los trasvases para acceder al líquido vital a partir de otras cuencas, específicamente de los sistemas Cutzamala y Lerma, indicó.
Martínez Mendoza apuntó que el problema con los traslados de líquido es que en la red de distribución y su llegada a la metrópoli se pierde alrededor del 40 por ciento del recurso.
Al respecto, Aarón Eduardo Morales Santos, especialista en análisis de vulnerabilidad y adaptación al cambio climático, dijo que en estos casos se podría mejorar la capacidad a través de infraestructura verde.
“Hay ejemplos fantásticos de otras urbes donde inundan ciertos reservorios de la ciudad para que se infiltre agua al subsuelo, como una solución más basada en la naturaleza y no a través de reinyección directa en el acuífero; de hecho, debería ser un eje primordial de combate a la sequía en nuestra capital tener un mejor manejo durante la temporada de lluvias y crear reservorios que permitan la infiltración”, señaló.
Esto daría grandes soluciones en términos de la escasez de agua y mantendría un control para evitar hundimientos, que es el otro problema presente en la ciudad generado cuando se extrae líquido del subsuelo, lo que crea cavernas y el suelo tiende a acomodarse.
¿Tú qué haces por cuidar el agua?
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