México es una nación con una historia vibrante y un potencial económico y geopolítico inmenso. Sin embargo, enfrenta grandes desafíos en su política interna y externa que amenazan su estabilidad y desarrollo. La corrupción, la inseguridad y la desigualdad continúan socavando el bienestar de los ciudadanos, mientras que la dependencia económica de Estados Unidos y la falta de diversificación en sus relaciones internacionales generan vulnerabilidades en el escenario global. Más allá de los datos y estadísticas, estas problemáticas impactan a millones de mexicanos que lidian día a día con sus consecuencias.
Debilidades en la política interna:
La corrupción ha sido una constante en la historia política de México. Casos recientes de desvío de recursos y sobornos han debilitado la confianza en las instituciones. Para Pedro Ramírez, un pequeño empresario de Veracruz, la corrupción no es solo una noticia de periódico. “Intenté abrir un negocio de transporte de carga, pero me pidieron mordida en cada paso del proceso. Al final, tuve que cerrarlo porque no podía seguir pagando sobornos”, lamenta.
Inseguridad la violencia generada por el crimen organizado sigue siendo una de las mayores preocupaciones en el país. En estados como Zacatecas, Michoacán y Guerrero, las familias viven con miedo. María López, madre de dos hijos en Ciudad Juárez, perdió a su esposo en un asalto cuando regresaba del trabajo. “Nunca pensamos que nos tocaría, pero aquí todos sabemos que un día puede ser tu turno”, dice con la voz entrecortada. La inseguridad no solo afecta la vida cotidiana, sino que ahuyenta inversiones y limita el crecimiento económico.
Desigualdad social, mientras algunos sectores de la economía mexicana florecen, millones de personas viven en condiciones de pobreza extrema. Para Juana Pérez, una campesina en Oaxaca, la falta de oportunidades es una condena heredada. “Mis padres no tuvieron escuela, yo tampoco, y mis hijos ahora están en las mismas”, comenta. Sin acceso a educación y servicios básicos, generaciones enteras quedan atrapadas en el círculo de la pobreza.
Debilidad institucional, las instituciones públicas mexicanas han mostrado avances, pero aún existen problemas de transparencia y rendición de cuentas. Juan Torres, un profesor de secundaria en el Estado de México, expresa su frustración: “Los programas educativos cambian con cada gobierno y no hay continuidad en las políticas. Todo es improvisado”. Esta inestabilidad limita el impacto positivo de las políticas públicas.
Debilidades en la política externa:
Dependencia económica, México depende fuertemente de su relación comercial con Estados Unidos. En 2023, más del 80% de las exportaciones mexicanas tuvieron como destino a su vecino del norte. Sin embargo, cuando EE.UU. impone restricciones o aranceles, la economía mexicana sufre. Alejandro Gómez, exportador de autopartes en Monterrey, explica: “Cuando Trump subió los aranceles, mi empresa casi quiebra. Dependemos demasiado de lo que ellos decidan”.
Relaciones diplomáticas frágiles, México ha tenido dificultades para mantener relaciones estables con algunos países. La relación con España ha pasado por altibajos en los últimos años debido a declaraciones políticas desafortunadas. Además, la política migratoria con Centroamérica ha sido motivo de tensiones constantes. “Mi hermano intentó cruzar a EE.UU. y lo deportaron a Guatemala en condiciones infrahumanas”, denuncia Roberto Méndez, migrante hondureño varado en Tapachula.
Falta de diversificación comercial, mientras otras economías buscan ampliar sus mercados en Asia y Europa, México sigue dependiendo de unos pocos socios comerciales. La falta de tratados estratégicos con regiones emergentes limita su competitividad. Laura Martínez, analista de comercio internacional, advierte: “Si China impone barreras comerciales, nuestra industria manufacturera sufriría un golpe severo”.
Retos globales, el cambio climático, la crisis migratoria y las políticas energéticas son desafíos que requieren cooperación internacional. México ha sido criticado por su lentitud en la transición hacia energías limpias y su política de favorecer a Pemex. Santiago Rivas, un ingeniero ambiental en Guadalajara, enfatiza: “El mundo va hacia la energía renovable, pero nosotros seguimos aferrados al petróleo”.
Las debilidades en la política interna y externa de México son profundas y complejas. Corrupción, inseguridad, desigualdad y falta de diversificación económica son problemas que afectan el presente y amenazan el futuro del país. Sin embargo, México tiene el potencial de superar estos desafíos si implementa reformas que fortalezcan sus instituciones, reduzcan la desigualdad y amplíen su presencia en el mercado global. La solución no depende solo del gobierno, sino de la participación activa de la sociedad en la construcción de un país más justo, seguro y competitivo. Para millones de mexicanos, estas reformas no son una opción, sino una necesidad urgente para mejorar su calidad de vida.
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