Pablo, el apóstol de Cristo

La película de Pablo, narra la última etapa de la vida del apóstol encarcelado, y su relación con el evangelista San Lucas, el médico.


Película de Pablo el apóstol


Inmersos en una cotidianidad casi inhumana donde nos rodea el relativismo, la violencia, el individualismo y la injusticia, surgen suspiros para el alma, recordatorios de esperanza, pausas que invitan a volver a la esencia... Así es “Pablo, el apóstol de Cristo”, película del director Andrew Hyatt, estelarizada por James Faulkner y Jim Caviezel y que estrena en México este viernes 4 de mayo, en Cinépolis: una tregua en la vorágine entre la rutina y las ansias de hacer, una ventana hacia la visión espiritual, un espacio para saborear la buena nueva. 

 

Situada en la época de la persecución de cristianos en la Roma de Nerón, la película de Pablo, narra la última etapa de la vida del apóstol encarcelado, y su relación con el evangelista San Lucas, el médico. Encuentro que da origen a la escritura de uno de los libros más maravillosos de la Biblia: Hechos de los apóstoles. 

 

Pablo, primer misionero que recorrió el mundo conocido en su época y se enfrentó a culturas diversas predicando a Cristo, el mismo Cristo a cuyos seguidores había asediado con ahínco y desprecio y de los cuales se volvió su referencia espiritual. Ese Pablo, el convertido de Tarso, no aparece en la película como el hombre vigoroso que recorre los mares y causa admiración, ese hombre incansable que logra convertir multitudes... vemos más bien a un Pablo anciano, encarcelado, cansado, un ser humano como cualquiera, con sus debilidades, pero convencido y entregado a la misericordia de Dios; un verdadero enamorado de Cristo, un preservador de la fe en los corazones de los fieles. 

 

Arriesgando su propia vida, Lucas consigue visitar a Pablo en la cárcel y de sus conversaciones se construye un entretejido magistral entre las cartas de San Pablo y los textos de Hechos de los Apóstoles, cuya belleza se ve reflejada en la pantalla a través de diálogos que se deslizan con gran suavidad pero enérgica contundencia. 

 

Mientras tanto, fuera de la cárcel, las primeras comunidades cristianas de Roma, se esconden, para evitar que sus miembros sean enviados al circo romano y sometidos a la furia de los leones. Las escenas de estas comunidades cristianas guiadas por Priscila y Aquila que centraban su vida en el mensaje de Jesús, hacen pensar a la crueldad actual en la que viven comunidades cristianas de nuestro tiempo, particularmente de Siria, en donde el sufrimiento, el horror y la muerte son parte del día a día, pero en donde, a pesar de los pesares, Cristo y su misericordia sigue siendo la fuerza, el sentido y el destino. 

 

Cimentada en la premisa, en boca de los protagonistas, de que el amor es el único camino , esta cinta, sin duda muy actual, contrasta con los deseos de éxito, con la necesidad de inmediatez y velocidad, con la seguridad, con la victoria, es más bien un poema sobre la paciencia, la incertidumbre, la espera, el discernimiento, la búsqueda de la paz... Es un himno a la confianza en la misericordia de Cristo, un Cristo que nos libera del pasado, nos reconforta en el presente y nos ofrece un futuro certero.
Pablo, Apóstol de Cristo, es una experiencia que abraza al espectador hasta llevarlo a un estremecedor y emotivo final. 

 

@yoinfluyo

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