Últimas noticias:

Iniciativa de Peña Nieto provoca estupor de mexicanos

Han sido para muchos ciudadanos mexicanos, y del mundo entero, especialmente si son creyentes, y más aún si son católicos, motivo de sorpresa, estupor y desengaño, las recientes declaraciones que hizo el Presidente de la República el pasado 17 de mayo del presente año, en las cuales anuncia que promoverá sin ambages, no ya solamente el aborto, sino el supuesto matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción de niños por personas (sic ) de esta clase, y un plan que, a fin de cuentas, basándose en la infundada y peregrina “igualdad de género”, en realidad constituye un gravísimo proceso de degeneración sexual aberrante, porque atenta contra la dignidad de la persona y de la familia, y también contra la naturaleza.


México; matrimonio igualitario, estupor


Como agudamente lo expresaba no hace mucho el Padre Loring: “si un órgano legislativo de cualquier país promulga una ley ordenando que los burros vuelen, no por ello les van a salir alas a estos nobles animalitos”. Enseguida mencionaré algunos de los inviolables PARADIGMAS que “se carga” este plan, aunque seguramente no son todos.

1.- La familia. Esta milenaria institución, en la cual hemos nacido por miles de generaciones desde el principio de la historia humana, y en donde hemos recibido cobijo, sustento, cariño, educación y virtudes, y que ahora está siendo groseramente agredida, sin considerar que la familia existe antes que el Estado.

2.- El Derecho Positivo Mexicano. Basta mencionar como ejemplo los tratados internacionales de noviembre de 1948 (fundación de la Organización de las Naciones Unidas), el tratado internacional sobre los derechos del niño, y el tratado sobre los Derechos Humanos de San José de Costa Rica, todos ellos suscritos por México, y además el artículo 1828 del Código Civil Federal, que textualmente dice: “Es imposible el hecho que no puede acontecer por ser incompatible con una ley de la naturaleza, o con una norma jurídica que deba regirlo necesariamente, y que constituya un obstáculo insuperable para su realización”.

3.- El artículo 124 constitucional, que claramente expresa que “Todo aquello no concedido a la Federación, se entiende reservado a los estados“.

4.- El Derecho Natural inviolable y tutelado tanto por los tratados internacionales antes mencionados, como por los Códigos civiles de todos los estados de la Unión, de los padres a educar a sus hijos de acuerdo con sus creencias, y conocido jurídicamente como “Patria potestad”.

5.- El Magisterio milenario y unánime de la Iglesia católica sobre la dignidad de la persona, la vida, la familia, el derecho a un trabajo digno y otros, expresado magistralmente en la Constitución Pastoral Gaudium et Spes (Sobre la Iglesia en el Mundo Moderno emanada del Concilio Ecuménico Vaticano II), y que dice lo siguiente:

“El respeto a la persona humana descendiendo a consecuencias prácticas de máxima urgencia, el Concilio inculca el respeto al hombre, de forma de cada uno, sin excepción de nadie, debe considerar al prójimo como otro yo, cuidando en primer lugar de su vida y de los medios necesarios para vivirla dignamente, no sea que imitemos a aquel rico que se despreocupó por completo del pobre Lázaro.

“En nuestra época principalmente urge la obligación de acercarnos a todos y de servirlos con eficacia cuando llegue el caso, ya se trate de ese anciano abandonado de todos, o de ese trabajador extranjero despreciado injustamente, o de ese desterrado, o de ese hijo ilegítimo que debe aguantar sin razón el pecado que él no cometió, o de ese hambriento que recrimina nuestra conciencia recordando la palabra del Señor: Cuantas veces hicisteis eso a uno de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis. (Mt 25,40).

“No sólo esto. Cuanto atenta contra la vida –homicidios de cualquier clase, genocidios, aborto, eutanasia y el mismo suicidio deliberado–; cuanto viola la integridad de la persona humana, como, por ejemplo, las mutilaciones, las torturas morales o físicas, los conatos sistemáticos para dominar la mente ajena; cuanto ofende a la dignidad humana, como son las condiciones infrahumanas de vida, las detenciones arbitrarias, las deportaciones, la esclavitud, la prostitución, la trata de blancas y de jóvenes; o las condiciones laborales degradantes, que reducen al operario al rango de mero instrumento de lucro, sin respeto a la libertad y a la responsabilidad de la persona humana: todas estas prácticas y otras parecidas son en sí mismas infamantes, degradan la civilización humana, deshonran más a sus autores que a sus víctimas y son totalmente contrarias al honor debido al Creador”.

6.- En fin, como decía Gilbert Keith Chesterton: “Los que atacan a la familia, no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen”.

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar