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El Imperio Británico – 3.1 de 8 La Casa de Windsor

Sin ninguna duda, está a nuestro alcance lograr los grandes proyectos de desarrollo económico, que son la única posibilidad de salvar a la humanidad de entrar en una nueva Edad Oscura. No hay ningún límite a los recursos materiales, financieros o humanos que pueden allegarse contra el interés de humanidad. No hay ningún motivo para que en la tierra la mayor parte de la humanidad viva debajo del nivel de pobreza; ninguna razón para que no se puedan evitar que las pestes, las guerras y el hambre se desarrollen en el planeta. 


Una historia memorable


Entonces, ¿por qué estos grandes proyectos no son ya una realidad? La respuesta es muy sencilla:

Un aparato financiero y políticamente poderoso, conocido entre sus propios miembros como el “Club de las Islas”, se opone con principios filosóficos fuertes a extender el progreso científico y tecnológico, particularmente el progreso que active el crecimiento del sistema de Estado-Nación moderno que se fundó hace más de 500 años, como el logro más importante del dorado Renacimiento italiano.

Usted no encontrará nada escrito sobre el “Club de las Islas” en los libros de texto comunes o en las revistas populares. No está incorporado a la divulgación masiva y su lista de miembros no se conoce. No obstante, como una asociación informal de casas reales predominantemente europeas y familias reales, el “Club de las Islas” se ha estimado que maneja unos 10 billones de dólares en recursos.

Controla gigantes corporativos como Royal Dutch Shell, Imperial Chemical Industries, Lloyds of London, Unilever, Lonrho, Rio Tinto Zinc y Anglo American De Beers. Domina el suministro mundial de petróleo, oro, diamantes, y muchas otras materias primas vitales; y no utiliza estos recursos por la mera persecución de riqueza, sino como recursos al servicio de su agenda geopolítica.

Su meta: reducir el nivel actual de la población humana de más de 5 mil millones de personas a menos de mil millones de personas en las próximas dos a tres generaciones; literalmente, “desechar la masa”' humana con el propósito  de retener su propio poder global y el sistema feudal en los que ese poder está basado.

Piense por un momento en el nivel de destrucción que debe ser pensado si la población del globo fuera reducida en un 80 por ciento en el plazo de sólo dos a tres generaciones. Ahora, escuche las palabras del oficial jefe de operaciones del Club, en una entrevista publicada en Deutsche Press Agentur de Alemania en agosto de 1988:

El insolente Consorte real

“En el supuesto que yo me reencarne, me gustaría reencarnarme como un virus mortal para contribuir en algo a resolver la superpoblación”.- Príncipe Felipe de Edimburgo.

El mismo portavoz expresó idénticos pensamientos escribiendo en su prólogo al libro “Si yo fuera un animal”, editado en 1986. Este prólogo fue titulado: “Hombres como animales”:

“A veces me pregunto cómo quisiera ser si pudiera reencarnarme en un animal cuya especie se hubiese reducido tanto en número que estuviera en peligro de extinción. ¿Cuáles serían mis sentimientos hacia la especie humana cuya explosión demográfica le hubiera dañado en algún lugar?... Debo confesar que me siento tentado de pedir ser reencarnado como un virus particularmente mortal”.

El hombre tan insolente es el Príncipe Philip Mountbatten, Duque de Edimburgo, consorte real de la Reina Elizabeth II de Inglaterra y presidente internacional del Worldwide Fund for Nature, fundado en 1961 como el World Wildlife Fund (WWF). El Príncipe Philip no fue elegido para ese cargo como el jefe de facto de operaciones para el Club. Es un cargo que asumió como consorte real de la Reina Elizabeth II, monarca reinante de la Casa de Windsor.

La Reina Elizabeth II es una simple figura. Ella en la práctica es el CEO del Club. Por más de 100 años, a partir del auge de la Reina Victoria, la Corona británica ha sido considerada como “primus inter pares” (primera entre iguales) de la extendida Nobleza Negra europea.

Ya en el siglo XIX, con el primer ministro Benjamín Disraeli, Inglaterra ostentó un predominio sofisticado en la historia europea, cuando esa institucde la que él era sirviente fiel sometió al “Partido Veneciano”. Fue en las lagunas de Venecia donde nació y se desarrolló la forma moderna de poder oligárquico y se extendió desde allí a otras partes de Europa, principalmente en los Países Bajos y las Islas británicas. El Club de las Islas está esencialmente consustanciado como una gran familia.

¿Quién es el Príncipe Philip?

La Reina Elizabeth y el Príncipe Philip son primos segundos. Este matrimonio mixto es típico de las casas reales de Europa.

El Príncipe Philip fue nieto del Rey de Grecia. Pero su familia no nació en Grecia: era de origen danés y alemán. En la mitad del siglo XIX, los británicos, quienes ya constituían el poder imperial dominante en Europa, eligieron arbitrariamente a la Familia Real danesa para ocupar el trono griego, una vez que Grecia fuera separada del Imperio otomano.

El padre de Philip, el Príncipe Andrew, fue procesado y declarado culpable de traición y deserción en batalla en la guerra greco-otomana en 1921, y fue sentenciado a morir fusilado. Su vida fue salvada porque un comerciante de armas británico, a las órdenes del Rey de Inglaterra, sobornó al gobierno griego para permitir su huida, y un buque de guerra británico lo puso a él y su familia a salvo.

Con ese antecedente, es poco sorprendente que durante los años treinta las hermanas del Príncipe Philip se casaran todas con nazis prominentes.

Para ocultar el escándalo, Philip renunció a su ciudadanía griega y a la Iglesia Ortodoxa griega, y se hicieron arreglos en secreto para concederle la ciudadanía británica y para que fuera aceptado como miembro de la Iglesia Anglicana.

Su matrimonio fue arreglado con su prima segunda, Elizabeth, cuando sus documentos británicos fueron asegurados por su tío, Lord Louis Mountbatten.

Ante estos antecedentes de familia, es fácil entender por qué los Windsor han sido adecuadamente propensos a ser la más grande y poderosa familia disfuncional del mundo. Los cuentos de infidelidad que involucran al Príncipe Charles, el Príncipe Andrew, la Princesa Margaret, etc., son demasiado numerosos para mencionarlos.

Pero bajo las apariencias de lujuria y pompas de jabón se oculta un juego mortalmente serio de genocidio, de una magnitud tal que haría ruborizar de envidia a Adolf Hitler; y una batalla política que determinará si la humanidad volverá a descender a una nueva Edad Sombría, o renace (después de los 500 años del ciclo de historia de la que procede), al final, en un nuevo Renacimiento.

El genocidio de Ruanda

La primera investigación de la situación que estamos considerando es la de Ruanda. Los editores y personal de la revista Executive Intelligence Review proyectaron una investigación sobre el genocidio en Ruanda.

El 6 de abril de 1994, los presidentes de Ruanda y Burundi fueron asesinados con un ataque de proyectil tierra-aire contra el avión que los estaba repatriando desde una conferencia cumbre. Unas horas después del doble asesinato, las fuerzas rebeldes convocaron a lanzar una invasión sobre Ruanda desde la vecina Uganda. Después de seis meses, Ruanda, virtualmente, había desaparecido del mapa.

Antes del cataclismo de abril, Ruanda tenía la tasa de mortalidad infantil más baja y la  expectativa de vida más larga de todos los países de África. Hoy, el 80 por ciento de los 7.2 millones de personas del país o están muertos o viviendo en campos de refugiados.

Cuando comenzamos a publicar quién estaba detrás del genocidio de Ruanda, no teníamos ninguna idea previa de lo que descubriríamos. Después de algunas semanas de investigación, recibimos un trato especial de parte de los investigadores europeos y de los diplomáticos africanos en la lista de acción de conservación de los parques nacionales.

Una vez que tomamos ese camino, todos los pedazos del rompecabezas encajaron en su lugar, y todos los caminos nos llevaron de vuelta a Londres, al “Club de las Islas” y su Worldwide Fund for Nature. El Worldwide Fund for Nature (WWF) conocido en el mundo como una organización caritativa creada  para proteger especies en vía de extinción, es verosímilmente responsable de la matanza de animales y seres humanos en África y en otros continentes en todo el mundo, en un nivel inusitado.

El genocidio en Ruanda en 1994 es acaso el último acontecimiento del WWF en acción.

CONTINUARÁ…

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