Últimas noticias:

Conoce la contradictoria historia de Marieke Vervoort y la eutanasia

Marieke Vervoort es una atleta paralímpica belga de 37 años con una increíble historia de vida llena de galardones que ha acumulado a través de su fructífera vida deportiva.


Marieke Vervoort y la eutanasia


En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 consiguió tres medallas: un oro y dos platas. Se  especializa en el sprint en silla de ruedas, siendo triple campeona del mundo en 2015 en 100, 200 y 400 metros; y por su gran pasión por el deporte fue nombrada deportista del año en su país, Bélgica, en 2012 y 2015.

Vervoot padece una enfermedad degenerativa que la somete diariamente a dolores insoportable, pero antes de eso ya era mundialmente reconocida por sus participaciones en triatlones de alto rendimiento, como en el Ironman de Hawaii, una de las competencias más exigentes del mundo.

Pareciera que Vervoort es una mujer fuerte, capaz de superar cualquier prueba que se le ponga enfrente; pero últimamente los dolores de su degeneración incurable han sido más constantes, por lo que la deportista anunció que después de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro pedirá la eutanasia.

La atleta competirá en los paralímpicos, del 7 al 18 de septiembre, para los cuales se ha preparado arduamente; pero según ella, los padecimientos la han desgastado tanto, que no podría aguantar más.

“Río es mi último deseo; espero acabar mi carrera con un podio. Comienzo a pensar en la eutanasia. Pero, a pesar de mi enfermedad, he vivido lo que otros sólo pueden soñar”, afirmó al diario belga L’Avenir.

La declaración –que tuvo repercusiones a nivel mundial– abrió la discusión en los países donde se prohíbe la eutanasia. Ya hay lugares –como en Bélgica– donde el número de eutanasias, según el reporte del Comité Nacional de Ética Francés, aumentó de 429 casos en el 2006 a 1 mil 133 casos en el año 2011.

La experta en bioética, la Dra. Martha Tarasco Michel, comentó que hay una seria preocupación por la desvalorización de la vida, ya que puede suceder que se llegue al grado de que se piense que si una persona no es “útil”, luego entonces, puede ser desechable; y en los casos que la misma persona es la que pide la muerte asistida, se puede curar con psicoterapias de apoyo, ya que la poca importancia que una persona le da a su vida es por depresión, en muchos de los casos.

La doctora dijo que los que son más propensos a tomar este tipo de decisiones, son los más débiles en cuanto su acceso a la medicina, a grado tal que se le pueda decir a un paciente que su caso no tiene remedio, cuando lo que sucede es que el Estado lo que busca es ahorrarse el servicio médico.

@yoinfluyo

dlopez@yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo