Últimas noticias:

“El tapado fuma Elegantes”

“El tapado fuma Elegantes” fue el eslogan publicitario que circuló al arreciar la carrera para suceder al presidente Adolfo Ruiz Cortines, aunque el verdadero “tapado” (Adolfo López Mateos) fumaba cigarros “Delicados”.



El viejo PRI nos acostumbró al deporte del “tapadismo”. Al acercarse la elección presidencial crecían los rumores, cábalas y apuestas sobre quién sería el escogido por “el gran elector” para sucederlo.

Mucho antes que declinara el sexenio de Luis Echeverría Álvarez (LEA), Mario Moya Palencia, secretario de Gobernación, tomó delantera: colocó a gobernadores amigos suyos, que se encargaron de ganarle adeptos, y medio mundo lo daba como “cincho” para relevar al jefe.

En maniobra para desviar la atención de Moya Palencia, Leandro Rovirosa Wade, titular de Recursos Hidráulicos y gran amigo de LEA, destapó a cinco: Porfirio Muñoz Ledo, Mario Moya Palencia, Augusto Gómez Villanueva, Hugo Cervantes del Río y José López Portillo, todos del gabinete.

Luis Enrique Bracamontes Gálvez, secretario de Obras Públicas, se agregó: Leandro Rovirosa lo aceptó, “porque es amigo mío”, y “si eso lo hace feliz, ay se va”. Surtió cierto efecto la maniobra distractora.

El “bueno” fue López Portillo, amigo de juventud de LEA, quien creyó poder manejarlo: lo nombró subsecretario de Patrimonio Nacional; luego director de la CFE y lo pasó a Hacienda para el destape.

El de Carlos Salinas de Gortari (CSG) resultó conflictivo. Para calmar las ansias de quienes querían democratizar la nominación del candidato (Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, que luego se salieron del PRI), Miguel de la Madrid Hurtado (MMH) instruyó a Jorge de la Vega Domínguez, jefe del tricolor, realizar una “pasarela” con los prospectos.

Fueron Manuel Bartlett, Ramón Aguirre, Alfredo del Mazo, Sergio García Ramírez y Carlos Salinas. Se especuló mucho que Bartlett, de Gobernación, era el político más preparado; que Aguirre era el gran amigo de MMH; Del Mazo, el “hermano que no tuvo”, y que Salinas estaba verde por ser el más joven.

El domingo 4 de octubre de 1997, MMH reunió a desayunar en Los Pinos a los dirigentes del PRI y de los tres sectores. Se dijo que Fidel Velázquez, del obrero, estaba con Del Mazo. Al mediodía se fueron al PRI y en las tribunas montadas en el estacionamiento, los esperaba una multitud expectante.

Cuando De la Vega Domínguez leyó que los tres sectores nominaban a Salinas, el líder petrolero Joaquín Hernández Galicia “La Quina” se salió echando vituperios contra el destapado, porque lo consideraba su enemigo.

Se dijo que “La Quina” apoyó con dinero y el voto petrolero a Cuauhtémoc Cárdenas, lanzado por una coalición de izquierda. Eso le valió que el 10 de enero de 1989, a 40 días de gobierno de CSG, fuera encarcelado y se eclipsó su estrella.

Hubo otro incidente. Cuentan que Del Mazo, muy amigo de la familia de MMH, le pidió a Gerardo, uno de los hijos del Presidente, que le diera el pitazo de quién sería el afortunado. Y la noche anterior le dijo por teléfono que su nombre tenía dos letras S y G.

Al verse descartado y creyendo que el bueno era Sergio García (Ramírez), procurador General de la República, Del Mazo ordenó a su jefe de prensa, David López, lanzara un boletín mañanero, el domingo 4, con la nota, que cundió de inmediato por radio y TV.

Muchos políticos llegaron temprano al domicilio de García Ramírez (entre ellos, Pedro Ojeda Paullada y Guillermo Rosell de la Lama) y metieron en aprietos a Sergio, quien tuvo que entrarle al toro y declarar que aún no recibía noticia alguna, pero en cuanto la recibiera, saldría a corroborarla. Lo que jamás ocurrió.

Ese fue el choteo político por muchos días, y los actores quedaron muy mal parados.

Por demás, es sabido que tras el destape de Luis Donaldo Colosio para suceder a CSG, Manuel Camacho Solís hizo el gran berrinche porque se sentía el heredero natural por ser el más amigo del Presidente, y se dedicó a hostilizar a Luis Donaldo.

El asesinato de éste causó grave problema a CSG para encontrar sustituto. Pensó en Pedro Aspe, pero no cumplía el requisito constitucional de haber renunciado a Hacienda con antelación para ser candidato.

Salinas preguntó al líder del PAN, Castillo Peraza, si apoyaría reformar la Carta Magna, y el yucateco simplemente le dijo: creo que tú en mi caso no aceptarías. Y CSG hubo de pensar en otro candidato.

Esto desató una autopromoción de Fernando Ortiz Arana, líder del PRI, que enojó a Salinas, quien destapó a Ernesto Zedillo, ex jefe de la campaña de Donaldo, pues había renunciado a la SEP con oportunidad.

La afición del mexicano por especular sobre los “tapados” continúa con el retorno del PRI al poder, y aumentará al aproximarse el relevo.

Ya se consideran fuertes suspirantes a Luis Videgaray, secretario de Hacienda, y a Miguel Ángel Osorio Chong, de Gobernación, los más cercanos al presidente Enrique Peña Nieto. El primero falla en conducir la economía; el otro cumple en buena parte.

Anotan también a Manlio Fabio Beltrones, líder de la Cámara de Diputados, el político actual más hábil. Y, sin duda, se acumularán.

Hay muchas anécdotas en torno al “tapadismo”. Una: para suceder a Manuel Ávila Camacho, Ezequiel Padilla, secretario de Relaciones Exteriores, disputó con Miguel Alemán, de Gobernación.

El gobernador de Sonora, ex presidente de la República, general Abelardo L. Rodríguez, no quería a Miguel Alemán, que fue el agraciado. Manuel Ávila Camacho pidió al líder del PRI, Antonio I. Villalobos, que lo persuadiera en favor del “bueno”.

Villalobos viajó a Hermosillo y al caer la plática en el tema, expresó: ¿Señor gobernador, cómo vería si el candidato fuera Alemán? Abelardo, avezado político, reviró: que sea alemán, japonés o italiano, con tal que sea buen Presidente. Había captado el mensaje del enviado presidencial.

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com


Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar