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Papa: mexicanos tienen riqueza de corazón, porque no son huérfanos

La agencia de Noticias del Estado Mexicano (NOTIMEX), por medio de su corresponsal en el Vaticano, Andrés Beltramo, presentó un video en donde mexicanos de diversos lugares del país le preguntan al Papa Francisco de diversas situaciones en relación a su próxima visita a México.


Visita Papa Francisco


A continuación presentamos un resumen en formato de cuestionario de dicha entrevista, elaborado por la plataforma de participación ciudadana CitizenGo.

P. Papa Francisco. ¿Qué viene a traernos a México?, ¿felicidad, paz, fe?

R. No voy a llevar nada. No voy como un Rey Mago cargado de mensajes, ideas, soluciones a los problemas. Voy como peregrino. Voy a buscar que el pueblo mexicano me dé algo. No voy a pasar la canastilla, estén tranquilos… Voy a buscar la riqueza de fe que tienen ustedes. Tengo ganas de ir a México para vivir la fe con ustedes.

P. ¿De dónde cree Ud. que proviene esa fe?

R. Esa fe es el fruto de un largo camino forjado lentamente con fracasos, éxitos, búsquedas. Tienen mucha riqueza en el corazón, porque no son un pueblo huérfano. Se glorían de tener Madre.

P. Hay quien dice: “soy ateo pero guadalupano”…

R. Tiene sentido. Son un pueblo que no quiere ser huérfano, hijos de una Madre mestiza que lo forjó en la esperanza. Gracias por recibirme.

P. ¿Quién es la Virgen de Guadalupe para Usted?, ¿qué siente?

R. Siento seguridad, ternura. Cuando uno tiene miedo, un problema, algo feo, no sabe cómo reaccionar…  Ahí está Ella diciendo: “no tengas miedo, acaso no estoy yo aquí que soy tu madre?” Siento calor de hogar, caricia, una ternura que te quita el miedo.

P. Quizás que sea mestiza la hace más fuerte...

R: Guadalupe es una Virgen que cobija, que cuida, metida en su pueblo, con la tez de su pueblo.

P. Y, ¿qué nos dice de San Juan Diego?

R. Es un hombre bueno que se tuvo que meter en el mundo, de convencer al obispo… y la humillación de que no creían… Pero él confío. Yo le nombré patrón de los floristas en Buenos Aires. Y la Madre es la gran flor de México. Sólo les pediré un favor: ¿me dejarán un ratito solo delante de La Morenita?, ¿me harán ese favor?

P. Por supuesto, Santo Padre. Déjeme hablarle un poco de México: la inseguridad, la delincuencia, la inseguridad, la sensación de Estado fallido… ¿Traerá usted un mensaje de paz?

R. Ustedes viven un pedazo de guerra: sufrimiento, violencia, tráfico de armas, crimen organizado. Todo eso no es el México que quiere nuestra Madre. La paz, aunque parezca una contradicción, tenemos que pelearla todos los días.

P. ¿Cómo se hace eso?, ¿lo hará usted?

R. Es obvio que yo sólo no puedo. Pero juntos sí podemos. ¿Cómo se amasa? Es un trabajo artesanal, de todos los días, que se amasa con las manos. Cómo educo a los chicos, cómo acaricio a los ancianos. La paz nace o de hace de la ternura, la comprensión, el diálogo, no la ruptura.

P. No es fácil el diálogo...

R. No. Es estar abierto a hablar con el otro, a escuchar sus razones, a ser corregido, a perdonar. Pero es único camino de la paz, entre los dirigentes, con el pueblo, entre el pueblo…

P. Pero con un delincuente no es posible el diálogo

R. Es verdad, pero sí puedo dialogar con quien sí puede. Tenemos la misma Madre. Tú que eres mi madre, arregla esto… ¿Le pido la paz a la Emperatriz de América?

P. ¿Cuáles son los frutos de la paz?

R. La libertad. La paz da libertad. Por eso, por favor, no entren en ninguna trenza por un poco de dinero que les esclavizará toda la vida. Y que la Virgen de Guadalupe les regale la paz en la familia y en todo el país.

P. Santo Padre, supongo que es consciente de que México es más laico que lo era hace unas décadas…

R. Es verdad que existe una crisis de fe en el mundo y en México. Por eso voy. Para servirles a ustedes, para eso me hice cura: para servir a la fe de ustedes.

P. Probablemente necesitamos que la fe salga de las templos a las calles.

R: La fe debe aflorar, debe ser misionera, no enfrascada como una lata de conservas. Porque la fe nace del diálogo con Jesucristo Salvador, en la calle, en el trabajo, entre los demás.

P. ¿Una fe callejera?

P. Exactamente. Una fe callejera. Como Jesús, que pasó la mayor parte de su vida en la calle. No podemos encerrarnos en nuestro Jesús, sino dejarlo salir. Si nosotros no salimos, Él no sale. Tiene que ser una fe inspiradora que me lleve a comprometerme con mi pueblo. Y recuerden: “no tengan miedo; no estoy aquí que soy tu Madre”.

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También la plataforma CitizenGo invita a mandar un mensaje al Papa Francisco con la siguiente campaña.

http://citizengo.org/es/31876-bienvenido-mexico

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