Los niños con cromosomas “xyy” han sido señalados insistentemente como inclinados a matar. Estos niños en la edad adulta, terminan tarde o temprano en alguna institución psiquiátrica, debido a su escasa inteligencia y a síntomas disfuncionales aislados que no les permiten alternar normalmente con los demás humanos. Por ello se tornan agresivos, pero no necesariamente asesinos.

Son poco atentos y con frecuencia se vuelven unos lobos solitarios pues, en una sociedad de consumo, no se requiere estar mentalmente enfermo para tornarse agresivo ante la carencia de medios para allegarse satisfactores que son ofrecidos por la publicidad masiva, cada vez más agresiva, engañosa e insistente.

Con la detección a temprana edad, cuando aún es un feto, del cromosoma asesino “xyy”, muchas madres prefieren abortar. Otras, en cambio, esperan, porque no está comprobado linealmente que tal elemento torne automáticamente asesino o retrasado mental a un niño, a una persona, puesto que es uno de varios factores que inciden y no es de ninguna manera el determinante, como se quiere ver, incluso por científicos reputados y muy capacitados en áreas de genética y de la eutanasia.

¡Detectar a los humanos con cromosoma “xyy”!

Hace unas dos décadas, algunos genetistas lanzaron la idea de que era preciso localizar a los humanos conformados con cromosomas “xyy”y controlarlos, antes de que cometieran un crimen, ya que al tenerlo, es como poseer una disposición innata hacia la delincuencia. E incluso el cromosoma ha llegado a singularizarlos como psicópatas sociales y psicópatas sexuales.

Pero, ¿qué es el cromosoma xyy? En el momento de la división celular, el ADN que contiene la información genética, se divide en pares con características específicas de forma y de tamaño. El núcleo de las células de los humanos contiene 46 cromosomas acomodados en 23 pares. Uno de esos pares es llamado cromosoma sexual, que determina, entre otras cosas, lo referente al sexo: esterilidad, desórdenes menstruales, impotencia, o todo lo contrario: ansia cohabitacional, etcétera. Y las carencias de este cromosoma también provocan trastornos metabólicos y cerebrales. Los de la mujer se llaman “x”, posee dos de ellos en cada célula. Los del varón se llaman “y”, y cada hombre tiene un “y”, y un “x”.

Cromosoma “y” extra en los asesinos.

Estudios realizados tanto en Francia como en Inglaterra, Estados Unidos y otros países, manifiestan que un porcentaje del 4 por ciento, entre los enfermos mentales con problemas de agresividad, tienen un cromosoma “y” extra. Pero no está comprobado que el “xyy” tenga una relación directa con su conducta criminal, porque hay muchos asesinos y delincuentes que tienen el cromosoma “xy” normal. Lo que sucede es que el desequilibrio hormonal que tienen a causa, sobre todo del cromosoma “xyy”, los torna sospechosos, especialmente a causa de su anormalidad.

Los estudiosos del fenómeno, por lo demás, ávidos de resultados, han dado a conocer a aquellos asesinos que tenían cromosoma “xyy”, pero se han cuidado muy bien en ocultar que tres de cada cinco asesinos, tienen cromosomas normales “xy”.

Por lo demás, este cromosoma no da ninguna configuración externa, excepto en aquellos casos en los que es muy marcada la anormalidad mental, o en que el poseedor del cromosoma se deterioró mentalmente por una causa ajena a su cromosoma “xyy”.

Los partidarios de la tesis de que el poseedor del cromosoma “xyy” es un asesino, han pretendido reducir a mero impulso físico, lo que sin duda, pertenece en gran medida al ámbito moral. En su afán de quitar todo vestigio de la actuación moral, pretenden reducirlo a meros impulsos cromosomáticos, hasta cierto punto ciegos o, en cualquier caso, superiores al compuesto anímico y moral del ser humano.

La proporción de humanos varones que nacen con “xyy” es uno de cada mil. Uno de cada 16 poseedores de este cromosoma es encarcelado y dos de cada 18 maníaco sexuales lo tienen.

En los juicios efectuados tanto en Francia como en Estados Unidos, Inglaterra y Australia, sólo en tres de 87 casos ha sido aceptado el recurso de que el asesino tiene cromosoma “xyy” y por ello, es un perturbado mental. Pero la proporción de los perturbados mentales con cromosomas normales es mayor, así como la de psicópatas sociales y de psicópatas sexuales.

La moda de colocar el marbete de “asesino” a un varón con cromosoma “xyy”, sigue en algunas latitudes. Pero en Francia se investiga concienzudamente y en ningún caso, pese a lo amplio del equipo humano que ha hecho el análisis, se podría establecer con certeza que un poseedor de cromosoma “xyy” es un asesino real y potencialmente peligroso, si se le deja libre.

En Estados Unidos y en Inglaterra, pese al miedo que se les tiene a los cromosomáticos “xyy”, nadie se atreve a encerarlos por ese hecho, ni mucho menos recomendar a las madres con fetos de esas características a que aborten.

 
repmund@yahoo.com

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