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Mariscal Torroella, especialista en temas económicos y empresariales, quien además de fundar Comar, parte de los orígenes de Grupo Marhnos donde es presidente del Consejo, es miembro del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL), consejero de Afianzadora Aserta, de Stevedoring Services of America (SSA) Marine–México y de Emerging Markets Forum, entre otros, participa activamente en dos iniciativas del Foro Económico Mundial: la Iniciativa Anti Corrupción y la Asociación de Recursos para Desastres, así como en Unidos por Ellos y se enfoca en el Comité de Proyectos de la Fundación Sertull.
¿Cuál es la relación de los temas desarrollados en la junta anual del Foro Económico Mundial, celebrada a principios del año 2012 con la encíclica papal Caritas in Veritate?
Como cada año, la junta anual del Foro Económico Mundial tiene un tema principal. Este 2012 se tituló: "La gran transformación: conformando nuevos modelos". La junta permitió el intercambio de ideas entre líderes empresariales, académicos, líderes del sector público y del tercer sector. La agenda contenía más de 260 sesiones con temas diversos como corrupción, sustentabilidad, globalización, artes, liderazgo y futuro económico, por mencionar algunos; pero, en general, todos ellos enfocados a proponer nuevos modelos económicos, políticos y sociales que permitan la transformación que la humanidad requiere de estabilidad económica y paz social.
Esta junta se da en medio de un contexto mundial económicamente incierto. La mayoría de los países están alertas ante la posibilidad de una nueva crisis mundial suscitada por la deuda europea, cuando sus economías apenas se están reponiendo de la crisis económica y financiera de finales del 2008. Precisamente la encíclica Caritas In Veritate fue escrita por el Papa Benedicto XVI y dada a conocer a mediados del 2009, en el contexto de dicha crisis. En esta carta se establece que el amor en la verdad, proveniente de Dios Padre, como amor eterno y verdad absoluta y personificado en Dios Hijo, Jesucristo, es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo. De este modo, la encíclica reitera la importancia del amor fundado en la verdad de Cristo y al respecto establece que la caridad sin verdad "se puede confundir fácilmente con una reserva de buenos sentimientos, provechosos para la convivencia social, pero marginales... sin dar lugar a Dios."
Son muchos los temas que tienen en común la encíclica Caritas in Veritate y la junta anual del Foro Económico Mundial. Ambos abordan las problemáticas sociales, económicas y políticas de hoy en día, que van desde las crisis económicas hasta la seguridad alimenticia y energética. Sin embargo, la propuesta de la encíclica se centra en Cristo y en la relación personal del hombre con Dios como condición indispensable para solucionar los grandes problemas de la humanidad. En tanto que la encíclica aborda los grandes retos de la humanidad desde una perspectiva espiritual, el Foro los aborda desde la técnica.
De modo tal que la encíclica aborda aún temas de pobreza en el plano espiritual, como el problema de la soledad y al respecto declara que: "una de las pobrezas más hondas que el hombre puede experimentar es la soledad. Ciertamente, también las otras pobrezas, incluidas las materiales, nacen del aislamiento, del no ser amados o de la dificultad de amar. Con frecuencia, son provocadas por el rechazo del amor de Dios".
La encíclica reconoce que la humanidad busca el progreso de manera nata, lo cual impulsa a las personas a hacer más, conocer más, tener más y dice que muchas veces todas estas se confunden con ser más.
¿Cuáles fueron las conclusiones del Foro en relación al Nuevo Orden Económico Mundial?
Aún no hay una conclusión en relación a un nuevo orden mundial como tal. Más bien en el Foro se llamó a una colaboración internacional para mejorar la situación financiera de Europa y se le dio mucha importancia al G20. Este último está desarrollando los siguientes temas para la agenda económica mundial:
a. Estabilización económica y reformas estructurales para el crecimiento y el empleo.
b. Fortalecimiento de los sistemas financieros y fomento de la inclusión financiera para impulsar el crecimiento económico.
c. Mejorar la arquitectura financiera internacional en una economía global interconectada.
d. Promover la seguridad alimentaria y abordar el tema de la volatilidad del precio de las materias primas.
e. Alentar el desarrollo sustentable incluyendo una agenda de infraestructura, eficiencia energética, impulso al crecimiento verde y financiamiento para enfrentar el cambio climático.
En el Foro se reiteró la importancia que tienen los gobiernos en su rol para crear condiciones para que las empresas operen con eficiencia (como por ejemplo, la creación de infraestructura).
Asimismo se discutieron las fallas del capitalismo y se reiteró la necesidad de que el Estado provea igualdad de oportunidades sobre todo en servicios de salud y educación. Sin embargo, el endeudamiento de los gobiernos y los presupuestos tan apretados los llevan a reducir gastos y al respecto, la Encíclica Caritas In Veritate prevé que "los sistemas de seguridad social puedan perder la capacidad de cumplir su tarea, tanto en los países pobres, como en los emergentes, e incluso en los ya desarrollados."
Particularmente en servicios de salud y pensiones, muchos países se ven copados, sin la capacidad para atender eficazmente a la creciente cantidad de usuarios, aún en economías avanzadas. Asimismo los sistemas de pensiones están en aprietos dado que la población, en muchas de estas sociedades, está envejeciendo sin el crecimiento proporcional de la población económicamente activa que se requiere para su sostenimiento.
El mundo sigue su espiral de cambio en lo político, económico, social y tecnológico. Aún no llegamos a un nuevo orden mundial, pero estamos en la transición hacia él y todos estos cambios configuran las condiciones propicias para lograrlo. Especialmente este 2012 es un año de elecciones y cambios en el poder para muchos países, ya sea en presidencias o en parlamentos (Estados Unidos, Rusia, Francia, España, Corea del Sur, China, México, Venezuela y aproximadamente otras 30 naciones más).
La Encíclica Caritas In Veritate reconoce la complejidad y los retos del Estado en nuestra época, ya que requiere "afrontar las limitaciones que pone a su soberanía el nuevo contexto económico-comercial y financiero internacional, caracterizado también por una creciente movilidad de los capitales financieros y los medios de producción materiales e inmateriales".
Este periodo es una especie de preámbulo. Por primera vez, los países emergentes representan casi la mitad del PIB mundial. Se están redefiniendo los bloques de poder. Cada uno de ellos con fortalezas específicas, ya sea riqueza petrolera, armas nucleares, poder económico o poder militar. Los bloques son: (1) Europa, Norte América e Israel, (2) Irán y el mundo árabe, (3) China y aliados, (4) Rusia y aliados, (5) Corea del Sur, Japón y aliados y (6) Otras economías emergentes y el resto del mundo agrupado de diversas maneras.
Aun cuando estos bloques no se pueden unir por las diferencias culturales e ideológicas y el encono que hay entre algunos de ellos, la fragilidad de la economía global requiere un liderazgo mundial que preserve paz social y seguridad económica, basado en nuevas reglas económicas, políticas y sociales. La Encíclica concuerda con este último punto y prevé la necesidad de una autoridad política mundial para gobernar la economía, lograr un oportuno desarme, promover la paz social y regular los flujos migratorios. Asimismo establece que dicha autoridad deberá orientarse al bien común, gozar de reconocimiento general, contar con poder para garantizar la seguridad y hacer cumplir sus mandatos en los diferentes foros internacionales.
¿Cuál es la tendencia económica para los próximos años a nivel mundial?
Con base en los pronósticos publicados por el Banco Mundial en enero de este año (2012), el panorama muestra signos de riegos futuros a nivel global, en primera instancia relacionados con la crisis de deuda de la zona del euro, seguido de un crecimiento frágil en diversas economías emergentes. Se prevé un crecimiento del 2.5 por ciento para la economía mundial, 5.4 por ciento para países en desarrollo, 1.4 por ciento para países de ingreso alto y -0.3 por ciento para la zona del euro.
La economía de los Estados Unidos parece estar en una encrucijada. Por un lado, los republicanos proponiendo austeridad y recorte del gasto público, lo cual se traduciría en pérdida de empleos y de la recuperación económica y por el otro, los demócratas incrementando la deuda insostenible para poder cumplir con el gasto público. No hay salida fácil, están entre el default y la recesión. Y como es bien sabido, la economía de México depende en mucho (debido a las exportaciones) de la economía de México.
Se estima que China crecerá aproximadamente 8 por ciento (menor de lo esperado). En el caso de América Latina se espera un crecimiento alrededor del 3.5 por ciento (menor que el del año pasado).
Si todo marchara bien, los próximos años presentarían tendencias positivas de moderado crecimiento. Sin embargo, existen diversos riesgos globales que pueden cambiar el frágil panorama mundial. Lo que lo hace frágil, es precisamente las interdependencias de sus partes.
El Foro Económico Mundial publicó, por séptimos año consecutivo, el Reporte de Riesgos Globales. Algunos de los riesgos que se mencionan en este último reporte son: extrema volatilidad en precios de energía y alimentos, desequilibrios fiscales crónicos, altas tasas de desempleo, escases del agua y administración inadecuada de dicho recurso, consecuencias drásticas del cambio climático, persistencia de climas extremos, crisis alimentaria, utilización de armas de destrucción masiva, conflictos diplomáticos no resueltos, vulnerabilidad ante posibles pandemias y ataques cibernéticos estratégicos de gran escala, entre otros. De allí la importancia de aprovechar las oportunidades presentes, prepararse y fortalecerse para los retos futuros que tarde o temprano se puedan presentar.
¿Qué importancia se le dio en la pasada reunión del Foro al tema de los valores y el respeto de la dignidad de la persona humana?
El Foro dio importancia al tema de los valores y al tema del respeto a la dignidad de la persona. Promovió discusiones al respecto y en los paneles que trataron temas de otra índole, la importancia de promover un desarrollo basado en valores, fue parte de las conclusiones.
Una de las reuniones del Foro se tituló "El Contexto de los Valores". En ella se discutió el tema de la juventud que hoy en día está desesperanzada ante el futuro. Se dijo también que algunos valores, como los derechos humanos, en ciertas culturas compiten con los valores que la comunidad ha practicado por varios siglos. De esta manera, la Organización Mundial del Trabajo ha reconocido que la definición de condiciones de trabajo decentes varía según la cultura y en la práctica es muy diferente cumplir con este aspecto en África y en Europa, por lo cual se debe tener flexibilidad. Sin embargo, hay consenso sobre la importancia de seguir trabajando arduamente por mejorar las diferencias de género que lastiman o degradan a la mujer, independientemente de los patrones culturales. Y también de velar por la niñez y evitar su maltrato a toda costa. Evitar toda forma de trata de personas.
Por su parte, la Encíclica Caritas In Veritate detalla que un trabajo decente es, en cualquier sociedad, expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; en el que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se ellos se vean obligados a trabajar; que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación.
Con respecto a las empresas, en el Foro se discutió ampliamente el tema de la responsabilidad social. Se reconoció que la pasada crisis financiera mundial se dio por varios factores que tienen que ver con los valores: (1) falta de congruencia entre el sistema financiero y la realidad económica; (2) compromiso insuficiente para tomar decisiones con visión a largo plazo considerando la sustentabilidad económica, social y del medio ambiente; y (3) la creciente desigualdad de ingresos entre la población.
Por su parte, la Encíclica diagnostica que "sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave".
Tanto los consumidores como los demás grupos de interés, demandan que las empresas sean socialmente responsables. Hoy en día hay una gran apertura y transparencia gracias a Internet. Las empresas pueden ser denunciadas en diversos foros y los clientes pueden dar a conocer su opinión a millones de usuarios. Es por eso que cada día es más difícil que la empresa pretenda ser socialmente responsable en el discurso sin prácticas de negocio sólidas que lo respalden.
La Encíclica Caritas In Veritate advierte que actualmente se habla mucho de la ética en la economía, las finanzas y el quehacer empresarial, sin embargo, "conviene elaborar un criterio de discernimiento válido, pues se nota un cierto abuso del adjetivo 'ético' que, usado de manera genérica, puede abarcar también contenidos completamente distintos, hasta el punto de hacer pasar por éticas decisiones y opciones contrarias a la justicia y al verdadero bien del hombre".
Por su parte, el Foro le pidió a las empresas y a los gobiernos que se involucren más en resolver problemáticas sociales (un caso de éxito en este tema son las microfinancieras). Hay ciertas problemáticas que requieren asociaciones público privadas para resolverse. Por ejemplo: la pobreza alimenticia, que según datos del Foro Económico Mundial, hoy en día afecta a 925 millones de personas en el mundo, o la falta de electricidad que según la Organización de las Naciones Unidas estima que una de cada cinco personas en el mundo (principalmente de África y Asia) carece de acceso a la electricidad.
Además, el Foro y muchos de sus integrantes aterrizan el tema de los valores a iniciativas prácticas. Por ejemplo, Bill Gates dijo en la reunión pasada que las crisis económicas no debieran ser excusa para cortar la ayuda a los más necesitados. En dicha reunión la Fundación Bill & Melinda Gates renovaron su compromiso para ayudar a personas de escasos recursos en el combate a enfermedades de SIDA, malaria y tuberculosis, para lo cual donaron 750 millones de dólares a un fideicomiso de participación pública privada.
Por otra parte, hay iniciativas permanentes del Foro como la Asociación Contra la Corrupción (PACI por sus siglas en inglés). Las empresas que se adhieren a esta iniciativa firman un pacto de cero tolerancia a la corrupción dentro de sus organizaciones.
Otra de las iniciativas del Foro es la Asociación de Recursos para Desastres (DRP por sus siglas en inglés). En esta iniciativa participan empresas del sector de la construcción que contribuyen con su personal o activos en maquinaria para ayudar en el caso de tales eventualidades.
Y como estás muchas otras iniciativas como la del Agua, la de Diferencias de Género, Asociación por la Educación, Deforestación, Eficiencia Energética y Fuerza de Trabajo para la Inversión Social, por mencionar algunas.
¿Qué semejanzas existen entre las conclusiones de la junta del Foro Económico Mundial celebrada en Davos en 2012 y la Encíclica Caritas In Veritate?
La gran transformación a la que el Foro Económico Mundial se refiere es crear las condiciones para que toda la humanidad viva con paz y prosperidad económica y cuidando de la naturaleza. La encíclica concuerda con la importancia de alcanzar estas condiciones, pero añade que para poder lograrlo es necesaria una transformación individual, un encuentro personal con Dios Padre, mediante Dios Hijo, a partir del cual puedan fluir valores como el bien común, motivados por el amor y la verdad, para construir dichas condiciones de paz y prosperidad.
A continuación un fragmento de la encíclica Cáritas in Veritate que concuerda totalmente con una de las conclusiones de la pasada junta del Foro: "La dignidad de la persona y las exigencias de la justicia requieren, sobre todo hoy, que las opciones económicas no hagan aumentar de manera excesiva y moralmente inaceptable las desigualdades y que se siga buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos".
Otro de los puntos en común es el que se refiere a la ética en los negocios tanto en el medio para obtener utilidades como en el fin al que éstas se destinen. Asimismo evitar que el progreso de unos sea el obstáculo o la causa de impedimento para el desarrollo de otros.
La encíclica reconoce la complejidad que enfrentan hoy en día las empresas y que "debido a su continuo crecimiento y a la necesidad de mayores capitales, cada vez son menos las empresas que dependen de un único empresario estable que se sienta responsable a largo plazo, y no sólo por poco tiempo, de la vida y los resultados de su empresa, y cada vez son menos las empresas que dependen de un único territorio".
Responder a las demandas del crecimiento, a las expectativas de los accionistas y, al mismo tiempo, evitar el detrimento de la dimensión social de la empresa, se convierte en un gran reto para la gestión de la empresarial, en el que la responsabilidad social, los valores y la filosofía, deben estar presentes en todos los procedimientos, en el día a día, en el quehacer de la empresa con todos sus grupos de interés. En esto también concuerdan el Foro y la encíclica.
Otra conclusión en sintonía tanto en la encíclica como en el Foro es la que se refiere a la seguridad alimenticia. La encíclica declara que "en muchos países pobres persiste, y amenaza con acentuarse, la extrema inseguridad de vida a causa de la falta de alimentación" y afirma que este problema "debe ser planteado en una perspectiva de largo plazo, eliminando las causas estructurales que lo provocan y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres mediante inversiones en infraestructuras rurales, sistemas de riego, transportes, organización de los mercados, formación y difusión de técnicas agrícolas apropiadas, capaces de utilizar del mejor modo los recursos humanos, naturales y socio económicos, que se puedan obtener preferiblemente en el propio lugar, para asegurar así también su sostenibilidad a largo plazo".
El Foro concuerda con este planteamiento e incluso ha creado la iniciativa de una Nueva Visión para la Agricultura, en la cual trabajan gobiernos, empresas y organizaciones no gubernamentales, a fin de asegurar una estrategia de seguridad alimenticia, sustentabilidad ambiental y crecimiento económico en el ámbito de la agricultura.
Por lo que se refiere al cuidado del medio ambiente, de nueva cuenta la encíclica y Foro concuerdan y se complementan, la primera de ellas reiterando la importancia de "valorar cuidadosamente las consecuencias que tienen sobre las personas las tendencias actuales hacia una economía de corto, a veces brevísimo plazo" y el Foro, poniendo en práctica diversas iniciativas para prevenir y mitigar la degradación del medio ambiente.
Otro punto en común es la importancia que el Foro le da a la educación de calidad como prerrequisito para el desarrollo de las naciones y la encíclica complementa este concepto diciendo que la persona es el recurso "más valioso de los países en vías de desarrollo: éste es el auténtico capital que se ha de potenciar para asegurar a los países más pobres un futuro verdaderamente autónomo".
A diferencia del Foro, la encíclica Caritas in Veritate concluye diciendo que "ante los grandes problemas del desarrollo de los pueblos, que nos impulsan casi al desasosiego y al abatimiento, viene en nuestro auxilio la palabra de Jesucristo, que nos hace saber: 'Sin mí no podéis hacer nada' (Juan 15.5)." Jesús dice: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre sino por mi" (Juan 14.6).
¿Quisiera agregar algo que considere relevante en relación con el tema?
En una de las reuniones de la pasada junta anual del Foro Económico Mundial, el arzobispo Desmond M. Tutu se colocó entre varios jóvenes y los animó a seguir adelante, creyendo en la posibilidad de un mundo en el que no haya más guerra y en el que la pobreza sea historia... a seguir soñando con un mundo más compasivo, más amable y bondadoso y a poner su liderazgo en servicio para lograrlo.
La encíclica Caritas In Veritate menciona que "a lo largo de la historia, se ha creído con frecuencia que la creación de instituciones bastaba para garantizar a la humanidad el ejercicio del derecho al desarrollo... Este desarrollo exige, además, una visión trascendente de la persona, necesita a Dios: sin Él, o se niega el desarrollo, o se le deja únicamente en manos del hombre, que cede a la presunción de la auto salvación y termina por promover un desarrollo deshumanizado."
Twitter: @Yoinfluyo
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