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Han pasado siete años, y esto ya no es un Pontificado breve. En este tiempo, el Papa ha emprendido grandes proyectos, como el "Año paulino", el "Año sacerdotal" y próximamente el "Año de la fe", creó un nuevo Dicasterio para la Nueva Evangelización, ha publicado tres encÃclicas y dos exhortaciones apostólicas, entre otras iniciativas.
Sin embargo, esta semana se ha vuelto a levantar rumores de que la época de Benedicto está llegando a su fin. El motivo fue la homilÃa pronunciada en su cumpleaños, en la que el Papa dijo: "Me encuentro ante el último tramo del recorrido de mi vida y no sé qué me espera. Pero sé [...] que la bondad de Dios es más fuerte que cualquier mal de este mundo". [Noticia]
Para una agencia noticiosa, esta declaración junto con el cansancio de su viaje a México y Cuba, "han aumentado la especulación acerca de que Benedicto XVI pueda convertirse en el primer pontÃfice en renunciar voluntariamente en siete siglos" (Reuters, 16.IV.2012).
Pero para otra empresa informativa, el Papa más bien habrÃa dado dos señales de que no quiere renunciar, ambas durante la más reciente audiencia de los miércoles. La primera fue que el PontÃfice afirmó: "Agradezco las felicitaciones por el séptimo aniversario de mi elección [19 abril] y les pido que me apoyen con sus plegarias, para que con la ayuda del EspÃritu Santo, pueda perseverar en mi servicio a Cristo y a la Iglesia". Y la segunda fue que pidió que recen por él "para que no me falten las fuerzas para cumplir mi misión".
Según la agencia EFE, "en ambas frases los observadores vaticanos vieron la confirmación de que no tiene intenciones de renunciar al papado, como en los últimos meses un diario italiano aseguró que harÃa este 2012". [EFE, 18.IV.2012]
¿Por qué tanto afán de que el Papa se retire? No es ningún secreto de que son algunos católicos autodenominados progresistas los que están empeñados en que Benedicto XVI se jubile, porque lo ven como un obstáculo para que se introduzca el sacerdocio femenino, se elimine el requisito del celibato para el sacerdocio, además de otros temas candentes.
Pero Benedicto XVI parece no ceder, pues inicia su nuevo año de Pontificado tomando medidas contra los escándalos de clérigos pederastas; ordenando una investigación sobre los organismos de la Santa Sede para esclarecer la filtración a la prensa de documentos privados de altos cargos de la Curia; y pidiendo que se aclare la supuesta mala gestión del Instituto de las Obras Religiosas (IOR), conocido como el banco vaticano. [EFE, 18.IV.2012]
Lejos de ser un Pontificado de transición, la gestión del Papa alemán ha sido el desarrollo de un programa pastoral de largo alcance, y la aplicación de la disciplina eclesiástica para el clero. Ha sido un régimen papal muy valiente que no se ha amedrentado ante las duras crÃticas e incomprensiones.
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