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Alejandro Zapata, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos declaró a Grupo Milenio que  "que el propósito de la reforma al artÃculo 24 de ninguna manera sugiere ni requiere abrir el camino para futuras reformas a los preceptos que son la base del Estado laico mexicano".
Por lo que  "manifiestan de manera contundente y firme que con esta reforma de ninguna manera se tiene la intención de reformar los artÃculos 1, 3º, 5º, 27 y 130 de nuestra Constitución y que, por el contrario, se reafirma que se deben mantener incólumes por considerarlos principios fundamentales del Estado mexicano".
Con la reforma aprobada por las comisiones, asà quedará el artÃculo 24:
"Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado en las ceremonias, devociones o actos de culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos de expresión de esta libertad con fines polÃticos, de proselitismo o de propaganda polÃtica".
En diciembre pasado, el Investigador del Instituto de Investigaciones JurÃdicas de la UNAM y catedrático Jorge Adame Goddard concedió una entrevista para yoinfluyo.com en donde consideró que dicha reforma serÃa inútil y regresiva puesto que en su investigación y documento presentado el mismo mes asegura que el proyecto de reforma del artÃculo 24 comparado con el artÃculo actualmente en vigor "no constituye ningún progreso, sino una regresión" por los siguientes motivos:
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Crea confusión al tratar tres libertades distintas, siendo que la libertad de convicciones éticas ya está protegida por el artÃculo sexto de la misma Constitución, además de que la libertad de conciencia no es descrita no se regula la objeción de conciencia.
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Limita la libertad religiosa a la de "tener o adoptar" y no incluye la de profesar o conformar la vida de acuerdo con la fe.
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Añade una grave limitación al derecho de participación polÃtica de todos los ciudadanos creyentes o seguidores de ciertas convicciones éticas.
Adame Goddard aseguraba también que en comparación con el artÃculo 18 del Pacto Internacional de Derechos Humanos y polÃticos el proyecto resulta regresivo porque:
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No habla de libertad de manifestar la religión por medio de la práctica y la enseñanza, como sà lo contempla el Pacto.
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Establece limitaciones injustificadas al derecho de libertad religiosa tal como está contemplado en dicho tratado. (Para ver el artÃculo completo da click aquÃ)
En entrevista para yoinfluyo.com el licenciado en FilosofÃa, maestro en Administración Pública, y Doctor en Gobierno y Cultura de las Organizaciones, Rodrigo Iván Cortés, señala por su parte, que "la libertad del ser humano y la libertad de conciencia son un derecho fundamental y un ejemplo concreto de esta libertad de conciencia es la libertad de religión y si nosotros la tenemos en cuenta  y valoramos los derechos fundamentales entonces vemos como positivo que al fin después  de años de jacobinismo en nuestra Carta Magna se deje de ser intolerante y excluyente".
Por otra parte, diversos grupos y personas han mostrado su descontento por dicho proyecto como el Foro CÃvico México Laico quienes claman por la defensa y consolidación de la laicidad del Estado mexicano. Recientemente pusieron en marcha una campaña en la que invitan a los mexicanos a unir sus esfuerzos para escribirles a los senadores por correo electrónico o twitter en la que expresen su descontento por la posible aprobación del proyecto.
Señalan la aprobación a la reforma del artÃculo 24 estarÃa destinada a otorgar privilegios, especÃficamente a la jerarquÃa católica "mediante modificaciones legislativas que resultan discriminatorias para las demás asociaciones religiosas", por lo que uno de sus objetivos es la protección y el respeto a los derechos humanos de los mexicanos y de las minorÃas religiosas en el paÃs.
Sin embargo Cortés Jiménez señala que "esta no es una reforma que trate de imponer un credo, eso es totalmente falso. Las personas que ven mal que se incluya la libertad de religión es porque no quieren que se ejerza ese derecho fundamental porque en última instancia  no quieren libertad"
Asimismo el especialista enfatiza en que este proyecto no impone o está pensado para favorecer a un solo credo sino que por el contrario, ha habido expresiones no sólo de la iglesia católica sino también de muchos dirigentes de iglesias evangélicas y múltiples denominaciones que se han expresado a favor de la libertad religiosa.
@danicilla
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