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A los 19 años, Yusuf Naderkhani, nacido en una familia musulmana, se hizo cristiano y pastor. Y ahora su gobierno lo condena por el "delito" de apostasÃa. Aún si libra la pena de muerte, puede recibir una larga condena "o algo peor", de acuerdo a Jordan Sekulow, del Centro Americano por la Ley y la Justicia (ACLJ, sus siglas en ingles).
Fue detenido en 2009 en la ciudad de Rasht, y en 2010 declarado culpable de apostasÃa; permanece en prisión en la misma Rasht. Su defensa legal continuó hasta 2012, cuando recibió el veredicto final. Pero en tanto esté vivo, hay esperanza para quienes creen en los derechos humanos, de que sea liberado.
En septiembre de 2011, su abogado Mohammad Ali Dadkhah declaró que tenÃa una oportunidad de 95 por ciento de salir libre. Dijo que ni la ley ni los clérigos han fijado la pena de muerte por la conversión del Islam al cristianismo. Tampoco existe en Irán, nos dicen, el delito de apostasÃa. Sin embargo, en febrero de este 2012, la última instancia del proceso llegó a término: se ratifica la condena a muerte.
Varios gobiernos extranjeros, como el de Estados Unidos, el inglés y el alemán, han abogado por su liberación, condenando el hecho como un crimen contra los derechos humanos. La oficina de la canciller alemana Angela Merkel "urgió a Irán a levantar la sentencia contra el pastor Yusuf Naderkhani" agregando que "una ejecución serÃa inhumana y una grave violación de los derechos humanos".
El Secretario de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que Naderkhani no ha hecho nada más que ser devoto a su fe. Agregó que el intento de forzarlo a renunciar a su fe "cruza todos los lÃmites de la decencia" e infringe las obligaciones contraÃdas internacionalmente por Irán.
En octubre pasado, la Conferencia Episcopal de Canadá pidió al Gobierno Iranà que "respete sus compromisos internacionales con los derechos humanos y que el pastor Naderkhani, asà como todas las demás personas que viven una situación similar en vuestro paÃs, sean tratadas conforme al artÃculo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos".
Pero este febrero la Corte iranà de… ¿justicia?, dio su veredicto: la horca, por el "crimen" de convertirse al cristianismo. Curiosamente, de niño no quiso ser musulmán, lo rechazó, antes de abrazar el cristianismo, pero aún asà se le acusarÃa de convertir a otros a esta religión. Llegó el gobierno iranà a decir que lo condenaban por delitos sexuales (idiota excusa), lo que no obra en el expediente.
El mundo, cristiano o no cristiano, debe interceder por él ante su gobierno, por principio humano: la libertad de creer y abrazar una religión. Dada la situación crÃtica internacional iranÃ, por el asunto nuclear y otras amenazas, el gobierno podrÃa matar a Yusuf en cualquier momento. Legalmente puede hacerlo, como demostración de que no puede influirse sobre sus decisiones nacionales.
Sin embargo, puede ser que la presión ciudadana, individual y sobre todo de organizaciones de la sociedad civil, podrÃa ser más útil. Eventualmente, el gobierno iranà podrÃa dar al mundo una "buena cara" liberando a un condenado por razones religiosas; ya ha sucedido en otros paÃses y casos. Ante la incertidumbre legal de su ejecución, el tiempo apremia. Rob Kerby, editor en jefe de Beliefnet, dijo: "La atención internacional mantiene vivo al pastor Youcef".
En su blog "Mars Hill", el pastor canadiense Tony denBok escribió sobre este particular caso y en general, que "aquà está la cara real del fundamentalismo del Islam, no hay clemencia para los que se atreven a convertirse desde el Islam. No hay libertad religiosa aquÃ. La diferencia con este caso es que este pastor ha sido realmente acusado y tenido un juicio. Con mayor frecuencia que no, en paÃses como Irán, los conversos cristianos son simplemente asesinados o 'desparecen', sin volver a ser vistos".
Otro blogero escribe: "Es un reto para nosotros los cristianos viviendo en relativa tranquilidad, apoyar a nuestros hermanos en Irán, Irak, Pakistán, Sudán, Nigeria y otros paÃses donde clamar por el nombre de Cristo puede hacer que te maten".
¿Cómo puede el mismo Yusuf librarse de la ejecución? Su gobierno le ha dado y sigue dando la oportunidad: que renuncie a su fe cristiana. Pero él se mantiene firme, "sin importar las consecuencias": nunca renunciará a su fe, ha dicho. El 30 de diciembre pasado, su gobierno le ofreció liberarlo si declaraba que el profeta Mahoma era enviado de Dios. Él se negó y sigue en prisión. El "principio" 23 constitucional iranà dice: "Se prohÃbe toda indagación sobre las creencias y a nadie se puede censurar ni inquietar por el solo hecho de abrazar alguna creencia determinada".
¿Qué se puede entonces hacer? Varias cosas: a) estar informados de este y otros casos similares, y b) dándolos a conocer al mundo. Debe demandarse a gran escala al gobierno de Irán que lo libere, en cumplimiento de los compromisos adquiridos internacionalmente por Irán en materia de derechos humanos.
LA ORACIÓN. Eso por una parte, la diplomática y polÃtica, y por la otra… rezar ante el Señor por él, por su familia (esposa y dos hijos) y por todos los que sufren persecución, daños y castigos, torturas, prisión y muerte por ser cristianos. Dijo San Pablo a los Colosenses (4:18) "Acordaos de mis cadenas [prisiones]".
Pensemos: si alguien puede lograr su liberación es Jesús, incidiendo en los corazones (y hasta intereses polÃticos, caray), de quienes lo aprisionan por ser de Él. "Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi nombre" (Jn 14,13). ¡Pidamos, pues!
Twitter: @yoinfluyo
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