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La armadura de los guerreros aztecas en esta ocasión fue negra, la cual contrastaba con la casaca blanca de los africanos, que reflejaba la esperanza del equipo en sacar un buen resultado, tal y como lo hicieron ante Holanda.
El balón rodó y de inmediato el dominio verde impuso el ritmo del partido con una buena circulación de pelota y una constante presión en la cancha del rival que, sin embargo, no generaba jugadas de peligro.
Poco a poco las deficiencias de Congo ilusionaban a los presentes en el Estadio Morelos, quienes finalmente desahogaron su pasión al minuto 40, con el primer tanto del tricolor por conducto de Jorge Espericueta, quien no falló ante el marco abierto.
Para la segunda mitad, el juego sucio de los africanos, que sufrieron la expulsión de Cisse Bassoumba, complicó el sistema tricolor e hizo ver mal a la escuadra, pues tardó en reaccionar y cuando lo hizo ya tenÃa el empate en el marcador, con la sorpresiva anotación de Bel Epako al al minuto 73, resultado que comprometÃa la calificación.
Cuatro minutos más tarde, y cuando más sufrÃan los nuestros, el encuentro dio un nuevo giro con la segunda expulsión de los congoleños, tras la dura entrada sobre Francisco Flores, quien no pudo continuar el encuentro.
La motivación tuvo que llegar de la banca mexicana con el ingreso de Marcelo Gracia y Giovanni Casillas, la llave para lograr el segundo gol, ahora de los pies de Julio Gómez, que sentenció las acciones e impuso la lógica del desarrollo del partido.
México cumplió con su primera tarea en este Mundial, avanzar a los octavos de final en donde se verá las caras con el segundo lugar del sector B.
Por lo pronto, la selección, ya con seis puntos, cerrará la fase de grupos el próximo viernes ante Holanda, ahora con el Estadio Universitario de Nuevo León como escenario, donde seguramente el apoyo volverá a ser incondicional.
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