|
En nuestro paÃs, este derecho es garantizado en los artÃculos 6 y 7 de la Constitución, sin embargo, hay quienes buscan que el espacio público quede libre de manifestaciones religiosas, hacen ruido precisamente en los medios para intentar callar todo lo que tenga que ver con Dios o la fe, pese a que en México más del 80 por ciento de ciudadanos es católico —según la última encuesta de Instituto Nacional de GeografÃa (INEGI)—.
En cuanto al derecho en sÃ, según el último informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la ONU, contamos con significativos avances como la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, pero existen situaciones de riesgo constante para los reporteros.
Señaló que enfrentan obstáculos para ejercer su derecho a la libertad de expresión, entre ellos el peor de todos: el asesinato por parte de grupos criminales asà como actos de violencia a instalaciones o personales por difundir información que tiene que ver con la delincuencia organizada, con quienes algunas autoridades están coludidas.
Según el informe, también preocupa que el debate democrático esté limitado entre otros motivos por el control de los medios de comunicación, a causa de la falta de un marco jurÃdico claro, certero y equitativo en materia de frecuencia de radio y televisión, asà como la inexistencia de mecanismos de acceso a medios alternativos de comunicación. Para muestra, la batalla entre Grupo Carso contra Televisa y TV Azteca.
Aunque afortunadamente no estamos censurados como en otros paÃses comunistas, hace falta por hacer. Falta erradicar que los delitos contra la libertad de expresión pasen a jurisdicción federal, crear un órgano público independiente del gobierno para que regule la radio y televisión; temas que involucran a la sociedad, gobierno, legisladores, periodistas y medios.
|