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Sin duda, la vida de estas personas ha sido dura, especialmente cuando se han cometido errores graves. Además, el relativamente desconocido director David O’Russell, sin contener los golpes, logra aprovechar al máximo a su elenco para hacer una película que resulta intensa y emocionante, con buenas dosis de humor que ayudan a aliviar la tensión en el momento apropiado.
Whalberg, quien además produce la cinta, hace un buen papel como el pugilista introspectivo, renuente a la violencia e incluso pusilánime, pero sin duda Christian Bale le roba la cinta y la convierte en la historia de Dicky, quien pudo ser campeón, pero fue noqueado por las drogas y el crimen. Lo interpreta como un cadáver viviente, con un extraño lenguaje corporal, enormes ojeras y varios kilogramos de peso menos.
Además, cuenta con un combate de actuaciones entre Marissa Leo y Amy Adams. Leo es la madre de los pugilistas, quien dice querer lo mejor para la familia mientras manipula a sus nueve hijos de diferentes padres. Y aunque pudiera haber hecho la caracterización como una villana despreciable, Leo le presta a su personaje una dosis de humanidad que puede llegar a causar lástima.
En la otra esquina está Amy Adams, quien siempre da muy buenas interpretaciones, pero sólo habíamos visto su lado amable; ahora sorprende como una chica dura como un puño, que trabaja en un bar del pueblo y abandonó la universidad por beber demasiado. También dice querer lo mejor para Micky, pero en el fondo parece ser otra versión de la madre de éste, al ver en su novio la oportunidad para conseguir un mejor estándar de vida.
Al final, la película es una historia acerca de relaciones familiares y amor fraterno. Sabemos que ninguna familia es perfecta, pero ésta nos demuestra que sus miembros se aman unos a otros y se aceptan a pesar de sus muchos defectos. Están dispuestos a perdonar, no se guardan rencor y nunca dudan en dar gracias a Dios, discretamente, por los favores que les concede cada día.
A pesar de sus fallas y vicios, Micky y Dicky son ejemplos a seguir por su gran determinación para alcanzar objetivos lícitos en su vida, especialmente este último una vez que se da cuenta de cómo ha desperdiciado su vida y arruinado la de otros como consecuencia de sus acciones.
Aunque la coreografía de las peleas en la cinta no es la más compleja en la historia del cine, el estilo de pelea pasivo de Micky ayuda a intensificar el suspenso, haciendo las secuencias más dramáticas en una historia que ni siquiera Sylvester Stallone pudo imaginar cuando escribió “Rocky” en 1976. Tal vez es cierto que la vida imita al arte. La historia no es original, pero es verdadera y sin duda las personas de carne y hueso siempre serán más complejas.
Y para confirmar qué tan excelente es la caracterización de Christian Bale, esperen a los créditos finales para ver una escena con los Dicky y Micky verdaderos.
Clasificación: B15 (Estados Unidos: R, adultos)
Violencia deportiva intensa, propia del género; uso frecuente de lenguaje vulgar y con referencias sexuales; consumo de alcohol, tabaco y droga; escenas implícitas de relaciones sexuales fuera del matrimonio, sin desnudos.
Frases Memorables:
“Los siete meses en la cárcel fue lo mejor que me pudo pasar”.
“Tal vez sea lo mejor. Dios tiene un plan”.
“Entonces, ¿qué te parece? ¿Puedo salir contigo?... ¿Te invitaría si estuviera casado? ¿Qué clase de tipo crees que soy?”.
“Todo el tiempo pasa (que hombres casados invitan a salir a mujeres). Créeme”.
“(Mi hijo me necesita), y yo estoy en este (…) lugar (la cárcel).
:) :) :)
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