|
Al Papa le encantó esta canción. Sonrió ampliamente y durante su discurso a los universitarios hizo varias glosas girando alrededor de estos mismos conceptos. Afirmaba que siempre se puede dar un “plus” o añadido, aunque se esté cansado, abrumado o no se tenga suficiente tiempo y, venciéndonos a nosotros mismos, todos podemos hacer un pequeño sacrificio o esfuerzo por hacerle la vida más amable a los demás, particularmente a los que se encuentren más necesitados.
Algunas veces serán los enfermos, otras veces un niño huérfano y abandonado o una persona anciana; otras veces, podrá ser un compañero de estudios que se encuentra desorientado, decepcionado de la vida, con problemas familiares o con crisis de fe. Y repetía el lema: “Siempre se puede prestar una pequeña ayuda, un plus, en beneficio de los demás”.
Esto viene a cuento porque el pasado 6 de octubre se conmemoraron los 15 años de “La Fundación para la Promoción del Altruismo IAP” que tiene tres canales de comunicación: el periódico “Todo México Somos Hermanos”, el portal “www.anunciacion.com.mx” y el programa “Somos Hermanos” que se difunde de lunes a viernes, por espacio de una hora, en una conocida cadena radiofónica.
¿Cuál es la finalidad de esta Fundación? Dar voz a través de la radio, de un portal de internet y de un periódico a las numerosas instituciones altruistas que existen en nuestro país. Resulta evidente que los medios de comunicación difunden muy poco las actividades de beneficencia de este tipo de asociaciones. Lo que pretende “Somos Hermanos” es difundir la buena nueva del altruismo en México.
El fundador de esta institución fue el licenciado Víctor García Lizama y la continuadora de esta encomiable labor de comunicación es la licenciada Teresa García Ruiz. En estos cinco lustros de intenso trabajo periodístico es impresionante que, año con año, se den a conocer a la opinión pública las actividades de un promedio de mil 800 instituciones filantrópicas distintas.
Esa tarde del evento conmemorativo de los 15 años de “Somos Hermanos”, fui testigo de la cantidad de personas buenas y nobles que hay en nuestra ciudad capital. Personas que trabajan a favor de la vida humana, de la unidad familiar, de los niños huérfanos, de los discapacitados, de los enfermos de cáncer, del corazón, con arterioesclerosis múltiple, con Sida; personas dedicadas a la atención de los ancianos, de los invidentes, o bien, que se dedican a llevar comida a los asilos y orfanatorios y un largo etcétera.
También hubo algunos testimonios que resultaron conmovedores. Jóvenes en sillas de ruedas que relataron cómo gracias a “Somos Hermanos” les ayudaron a levantar su autoestima, asociarse y ahora tienen una destacada organización nacional.
Conocí al ingeniero Jorge Pérez Lerma, que junto con un numeroso grupo de personas, han continuado la admirable labor del célebre Padre Chinchachoma, “Hogares Providencia, A.C.”, para atender a niñas y niños de la calle, librarlos de las redes de prostitución infantil, de las adicciones y del narcomenudeo.
Les dan apoyo psicológico y, además, educación primaria, secundaria y bachillerato. Incluso, a los que libremente lo quieren y desean, se les ayuda para que estudien en la universidad. Me comentaba el ingeniero Pérez Lerma que algunos de sus jóvenes se han ido al extranjero a cursar estudios de posgrado.
También en el video promocional que se presentó, apareció la labor médica que realiza el doctor Jorge Castro Ramírez, en la Sierra de Guerrero, con la institución MAS, quien con un nutrido grupo de especialistas, han montado una clínica y se caracteriza por operar de cataratas en los ojos a los pobladores de esa zona geográfica en pobreza extrema.
Particular gusto me dio el hecho de que se haya reconocido, de la misma forma, la labor humanitaria que realiza la comunidad judía en México. En otras palabras, el lazo común que une a “Somos Hermanos” está por encima de las ideologías, de las lenguas, de las religiones, de las nacionalidades, de las razas. Lo que los hace actuar como un solo cuerpo es el deseo y afán de ayudar y servir a los demás.
Hubo un detalle simpático en la celebración. Resulta que al programa de radio asiste habitualmente una joven madre de familia, narradora de cuentos. Lo hace maravillosamente y tiene muchos admiradores. También se dio cita en este evento y se le reconoció su labor perseverante, ya que semana tras semana acude al programa para relatar su cuento.
Comentó una divertida anécdota de que un radioescucha no se aguantó más la curiosidad y fue a la estación para conocer personalmente a la escritora y escucharle de viva voz narrar su cuento ¡así que se le invitó a pasar a la misma cabina radiofónica! Es de suponerse la gran emoción del radioescucha.
Igualmente, hay que reconocer que todo este esfuerzo de comunicación no se lograría sin la entrega generosa de muchas y muchos periodistas y personal administrativo y de intendencia que labora en “Somos Hermanos” y que, como se dice coloquialmente “tienen la camiseta bien puesta” porque cotidianamente trabajan por el bien de esta noble causa. También fue reconocida su importante labor.
Al final, su actual directora, Tere García Ruiz, me comentó que le hacía mucha ilusión poder contagiar estos mismos ideales de difundir noticias positivas sobre el altruismo a ciudadanos de diversos estados de nuestra República Mexicana.
Le respondí que, si bien me había llevado una muy grata sorpresa al comprobar cómo tanta gente trabaja activamente en labores asistenciales y de beneficencia en la Ciudad de México, le podría asegurar que nos llevaríamos otra estupenda sorpresa el encontrar a miles de mexicanos de provincia dispuestos a ayudar a sus compatriotas que requieran de distintas y apremiantes necesidades.
Aunque algunos medios de comunicación no lo transmitan a la opinión pública, lo cierto es que en México existen muchas buenas noticias que dar a conocer diariamente, como éstas que he relatado.
Lo que caracteriza a México es su enorme potencial humano y su optimismo esperanzador por tener una patria más fraterna, prueba de ello es la enorme cantidad de instituciones que desinteresadamente laboran; además, cada año van surgiendo otras nuevas con la finalidad de servir a sus conciudadanos.
|