El primer capítulo de esta segunda temporada nos presentó a Janelle Evans, una joven que vive con su madre, quien no tolera al padre del bebé, Andrew, el novio de su hija, con quien ha salido durante tres años. Conforme avanza el episodio uno atestigua las peleas entre Janelle, su madre y su novio; el principal problema es que éste dice que apoyará a la madre de su hijo, conseguirá un trabajo, se casarán y formarán una familia con el pequeño Jace. Sin embargo, cuando la muchacha se da cuenta que Andrew no dejará de tomar a pesar de pasar una semana encarcelado por conducir en estado de ebriedad, y que ni siquiera hace un esfuerzo por ver a su hijo tras un mes de haber nacido, decide terminar la relación. Ahora, sin el respaldo de su novio, deberá criar a su hijo, terminar sus estudios y en el futuro conseguir un trabajo con la ayuda de su madre, a quien, por cierto, trata a puntapiés, le grita y le falta el respeto constantemente, en lugar de agradecerle su preocupación e interés. Es cierto, "16 and pregnant" tiene muchos aspectos positivos, pero muchos otros que no lo son, y si los adolescentes lo ven sin el suficiente criterio, pueden terminar más confundidos, entender mal el mensaje o dejarse llevar por ejemplos perniciosos, como el de las chicas embarazadas o sus novios irresponsables. Entre los aspectos positivos, el "reality" nos hace reflexionar sobre una realidad que aqueja a nuestra sociedad: los embarazos no deseados en adolescentes, por lo que al ver las consecuencias de tener relaciones durante la adolescencia, los jóvenes pueden optar por esperar. Asimismo, entre lo más rescatable se encuentra el hecho de que estas jovencitas decidieron tener a su bebé y no exterminarlo por medio del aborto. Sin embargo, aunque esta primera decisión es correcta, muchas veces las siguientes no lo son y, además, la maternidad es presentada como una carga, una restricción de la libertad. En el caso de Janelle, por ejemplo, aunque prometía que cuidaría a su bebé tras el parto, no lo hizo, prefería salir con sus amigos a bailar en lugar de quedarse en casa con Jace. ¿Y quién se encargaba del pequeño? La abuelita, quien además cuando reprendía a Janelle recibía gritos y contestaciones ofensivas de parte de su hija. El programa muestra claramente la irresponsabilidad de las chicas, quienes obviamente distan de ser un digno modelo a emular, pero a la vez, cuando menos en el caso de Janelle, no importaba que dejara a su madre gritando, abandonara a su hijo y se fuera con sus amigos, pues al final se salía con la suya y no recibía ningún tipo de sanción. Ni si quiera las llamadas de atención de sus amigas eran suficientes. Y justo en este punto es en donde se enfatizan los aspectos negativos y confusos de "16 and pregnant", pues gracias a la forma en que se edita el programa, se presenta a la chica como una víctima de las circunstancias que pudo evitarse todo ese sufrimiento en caso de haber abortado. La realidad es mucho más compleja que eso. Como bien decía una de las amigas de la "protagonista", si fue lo suficientemente responsable para tener relaciones, debe ser lo suficientemente responsable para aceptar las consecuencias. Pero tener al bebé no es suficiente, sino que cuando éste nace debe ser cuidado y protegido por encima de cualquier cosa. Asimismo, uno de los constantes mensajes que se envían durante el episodio de una hora, es la recomendación del uso de los anticonceptivos e incluso se menciona el aborto como una opción viable, pero lo cierto es que eso en lugar de solucionar y enfrentar el problema implica escaparse por la salida fácil, que además, es errónea. La única solución 100 por ciento eficaz es la abstinencia. ¿Por qué no dice eso MTV? Porque no es negocio. |