Los “soldados de Jamanei” toman las calles de Irán La conmoción, los gritos y los carteles aún llenan las calles de Irán. Simpatizantes y opositores del régimen del presidente Mahmoud Ahmadinejad se pelean los espacios públicos por demostrar tanto su apoyo como su inconformidad. El miércoles pasado, miles de iraníes que respaldan al polémico mandatario (quien desde que “ganó” la presidencia no ha podido gozar de estabilidad política), se manifestaron en las principales ciudades de Irán para jurar lealtad a su gobierno. Los manifestantes coreaban consignas como “Muerte quien se opone al líder” y “Jamanei, somos tus soldados, escuchamos tus órdenes”. El ayatolá Alí Jamenei, líder espiritual iraní, ha respaldado a Ahmadinejad desde las controversiales elecciones presidenciales del pasado junio. Las autoridades iraníes, que convocaron dicha protesta, pusieron en práctica una serie de medidas para facilitar la afluencia: lanzaron una gran campaña de propaganda, suspendieron las clases y los exámenes en todas las escuelas, así como el cobro del boleto del metro. El propósito de la manifestación fue exigir un castigo para los opositores, quienes interrumpieron la semana pasada los festejos de la “Ashura”, celebración chiíta que recuerda la muerte del nieto de Mahoma. Y es que durante las últimas semanas, aquellos en contra del mandatario iraní (jóvenes intelectuales en su mayoría) han levantado la voz en constantes marchas, las cuales afectaron directamente la celebración sagrada. Los choques entre las fuerzas de seguridad iraníes y los opositores de Ahmadinejad ya han provocado la muerte de varios ciudadanos. El domingo pasado ocho personas (según el gobierno) fallecieron en los disturbios, entre quienes se encontraba el sobrino del líder Hussein Mousavi. EU, el atentado frustrado de Navidad En Estados Unidos la frase “atentado terrorista” es poderosa, pues es capaz de causar bastante conmoción. Y si está acompañada por “aeropuerto” o “avión”, aún peor. La semana pasada, un hombre de nacionalidad nigeriana intentó encender un aparato explosivo en un avión que despegó de Holanda y se dirigía a Detroit. La Casa Blanca no tardó en llamarlo ataque terrorista. Abdul Mutallab, de 23 años, seguramente se sintió bastante decepcionado cuando su explosivo no se detonó como él esperaba; al final, uno de los 278 pasajeros saltó sobre él para detenerlo. El avión aterrizó a salvo poco antes del mediodía en el Aeropuerto Metropolitano de Detroit, y de inmediato se iniciaron las investigaciones para averiguar cómo es que el atacante había logrado abordar con explosivos. Posteriormente, el propio presidente, Barack Obama, aceptó públicamente que sus servicios de inteligencia tenían en su poder datos suficientes para evitar dicho atentado. De acuerdo con el Ejecutivo, el gobierno sabía que un nigeriano se preparaba para atacar EU. Mutallab confesó lo que se sospechaba: recibió entrenamiento en Yemen (dominio de Al Qaeda), y adquirió ahí los aparatos explosivos. Este hecho ha despertado el temor del gobierno estadounidense con respecto al territorio yemení, pues al parecer el gobierno de este país asiático no es lo suficientemente capaz de detener las actividades terroristas. El atentado fallido de Detroit y sus conexiones (aún no comprobadas) con las redes terroristas en Yemen han puesto el dedo en otro asunto polémico: la liberación de presos de Guantánamo. El gobierno estadounidense teme que los prisioneros que están por ser liberados se unan a las filas de Al Qaeda apenas salgan del centro de detención. Cabe mencionar que la mayoría (más de 90) son yemeníes, y casi cincuenta de ellos están en proceso de liberación. De acuerdo con el gobierno de Obama, se presume que 75 de los 560 presos que han sido liberados desde 2002 ahora están involucrados con las redes terroristas de la península arábiga. La desconfianza de E.U. hacia Yemen crece a pasos agigantados, e incluso algunos políticos hablan de una posible intervención militar en esa zona. Estados Unidos ya cuenta con fuerzas militares en territorio yemení, pero actúan de forma reservada y siempre en colaboración con el gobierno de ese país. No obstante, puede que ahora nuestro vecino del norte tome más cartas en el asunto. Por lo pronto, el gobierno holandés intentó instalar escáneres de todo el cuerpo en su principal aeropuerto, a fin de examinar a cada uno de los pasajeros que desearan viajar a Estados Unidos. De acuerdo con la ministra de Interior holandesa, Guusje ter Horst, dicho dispositivo hubiera sido capaz de detectar los explosivos que el nigeriano traía consigo. No obstante, la administración estadounidense bloqueó el proyecto, pues no estaba de acuerdo en que se examinara sólo a los pasajeros con destino a EU. Finlandia, escenario de tiroteos Ibrahim Shkupolli, de 43 años, decidió que él no llegaría al 2010, y se llevó a su ex esposa y a cuatro personas más consigo. El día de ayer, Shkupolli, kosovar residente de Finlandia, abrió fuego en un supermercado de la localidad de Espoo, cerca de la capital Helsinki. El tiroteo dejó un saldo de cinco muertos: tres hombres, una mujer y él mismo, ya que se suicidó después de haber cometido los homicidios. Pero eso no es todo. La policía finlandesa cree que también asesinó a su ex esposa, a quien encontraron muerta en su departamento un poco antes de lo ocurrido en el supermercado, en donde, por cierto, ella trabajaba. El agresor tenía ya antecedentes de violencia, e incluso tenía una orden de alejamiento de su ex esposa. De acuerdo con las fuerzas de seguridad, en el momento en que empezó el tiroteo había cerca de 4 mil personas dentro del lugar, las cuales quedaron atrapadas mientras la policía realizaba la operación de búsqueda. El suceso, aunque al parecer de poca trascendencia, ha levantado cuestionamientos sobre el fácil acceso a las ramas en Finlandia, el tercer país con mayor índice de armas en el mundo. De acuerdo con los últimos estudios, en Finlandia existen 1.6 millones de armas, de las cuales el 60 por ciento son rifles o escopetas. Este país europeo también ha sido escenario de tiroteos en escuelas, en 207 y 2008, en las cuales se registraron más de veinte muertos. |