| La más reciente versión nos remonta a la infancia de sus dos protagonistas: el capitán James T. Kirk (Chris Pine) y el teniente Spok (Zachary Quinto), y sus inicios en la Academia Espacial, lo que nos permite conocer más a fondo la naturaleza de estos personajes: la rebeldía del primero, y la lucha por el autodominio del segundo. Ambientada primordialmente en el espacio del siglo XXIII, atestiguamos la forma en que se forjó la amistad entre ambos hombres –a pesar de su aparente rivalidad, pero cuyas vidas estaban llenas de paralelismos–, uno oriundo de la Tierra (Jim) y otro del planeta Vulcano (Spok), pero cuya madre (Winona Ryder) es terrícola. Star Trek narra la primer misión que realizaron de forma conjunta, cuando por azares del destino Jim se ve obligado a convertirse en el capitán de la nave USS Enterprise para derrotar a un enemigo en común: Nero (Eric Bana), un romulano que viajó del futuro para vengarse de Spok, a quien culpa por la destrucción de su planeta. Por ello, lo obliga a sufrir el mismo destino: presenciar el fin de Vulcano. Conmocionado por el hecho, es relevado de su cargo como capitán del Enterprise por Jim, quien fragua un plan para rescatar al capitán Pike (Bruce Greenwood), quien fue tomado como rehén. En su primera misión, ambos personajes se enfrentarán a retos personales, pero deberán ser capaces de superar sus diferencias para sacar avante al resto de la tripulación, ya que el riesgo al que se expondrán es alto. ¿Realmente Spok será responsable de la destrucción del planeta de Nero? ¿Podrá Jim, un capitán novato, sacar adelante la misión? ¿Se convertirá en un héroe como su padre, quien tras ser capitán por sólo 12 minutos, salvó 800 vidas, o su naturaleza obcecada lo dominará? Star Trek no es una cinta de ficción más en la que los efectos especiales cubren las deficiencias de fondo, no, sino que se compone de una gran historia dirigida por un maestro del suspenso y del misterio, e interpretada por un gran elenco. En ella se habla de amor, desde el filial hasta el romance de pareja; del bien contra el mal; de que cuando se actúa guiado por la venganza o el enojo, nunca se alcanza buen puerto; pero sobre todo, que el heroísmo, esa característica tan humana, trasciende la ciencia ficción. Plagada de acción y suspenso, y con un argumento donde los personajes se enfrentan a situaciones extremas, Star Trek mantiene al público al borde del asiento en más de una ocasión, y además, lo deja boquiabierto ante el despliegue de efectos especiales de que hace gala. Star Trek es una película extremadamente entretenida y que resalta la importancia del amor entre padres e hijos, algo que pocas veces se ve en las cintas de acción y de ciencia ficción. Seguramente los amantes del espacio habrán quedado complacidos con el resultado, pues mantiene la esencia del producto original y retoma a sus personajes más entrañables. A pesar de estar basada en una serie de antaño, se mantiene actual, fresca, y seguramente atraerá al público moderno. |