Dios, la crisis y la juventud
| 22 de Mayo de 2009
La publicidad funciona, y muy bien, a la hora de mover las conciencias. El éxito de la campaña a favor de la vida, con la imagen de un lince ha sido increíble, lo que se ha demostrado a la hora de beneficiar a la Iglesia en el impreso de la renta, logrando medio millón de nuevas adhesiones.
También en Phoenix (EU), cuatro anuncios publicitarios han conseguido que casi 100 mil personas vuelvan a la práctica religiosa católica en esa diócesis. El mensaje de Jesús es tan nuevo como su Evangelio y su propuesta rompedora: hacer la voluntad de Dios es el único medio para conseguir el reino eterno de felicidad en el que todas las aspiraciones serán satisfechas.
Pero un premio necesita un esfuerzo, y es en la Iglesia donde encontramos la guía y la fuerza espiritual para alcanzar esta meta sublime. Sin Dios, la vida acaba en un precipicio peor que el de la crisis financiera.
( 0 Votos )






