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A lo largo de este tiempo el fraccionamiento ha defendido con la ley en la mano aquello que como ciudadanos tenemos derecho a conservar; sin embargo, en cada administración los futuros presidentes municipales se han presentado en el condominio prometiendo apoyarnos y protegernos con tal de obtener nuestro voto, pero a la hora de la verdad jamás cumplen.
La bomba estalló cuando el pasado viernes 16 de enero, sin aviso previo, fuimos invadidos, intimidados y violentados. Primero enviaron máquinas a remover y destruir un parque que se localiza en el fraccionamiento, por supuesto nos sentimos agredidos y conforme se juntaban los vecinos decidimos detener dicha arbitrariedad.
Los habitantes del lugar simplemente nos plantamos frente a ellos. Éramos mujeres, niños, jóvenes y hombres adultos, pero el ayuntamiento de Zapopan envió a las policías municipal y estatal fuertemente armadas para evitar que obstruyéramos el paso.
Como consecuencia de estos actos tan desagradables y violentos nos hemos visto obligados a emprender medidas ordenadas y pacíficas para que nuestra voz no sólo sea escuchada, sino tomada en cuenta como es justo.
El punto principal va totalmente de acuerdo a lo que el señor Presidente Felipe Calderón expresó:
“…Convoco a nombre del gobierno mexicano a todas las naciones y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a redoblar esfuerzos por la defensa del agua, porque el líquido vital significa la supervivencia de la naturaleza y del hombre”.
En esta ocasión el titular del Ejecutivo Mexicano sacó de la agenda los temas políticos y de coyuntura del país para centrarse únicamente en el tema del medio ambiente en donde pidió que todos actuemos de manera responsable.
Lo que nosotros pretendemos es que se respete un parque en el que hemos plantado aproximadamente tres mil árboles y un arroyo de suma importancia para el Municipio de Zapopan, ya que del agua que corre por él, se abasten 17 colonias y el Bosque de los Colonos.
El ayuntamiento pretende abrir “respetando el plan de vialidad” una calle de dos carriles que ahora es cerrada y segura, para convertirla en una avenida de seis, con el fin abrir el paso a camiones de carga que abastecerían desde la madrugada a Plaza Andares y futuros comercios, para lo cual sería indispensable deforestar totalmente el parque y desviar de manera abrupta el arroyo antes mencionado (lo cual ocasionaría graves daños).
La justificación es aligerar el caos vial que aqueja a esta zona debido a la gran cantidad de licencias de construcción que se han otorgado sin prever tanto el impacto ambiental, social y como el tráfico que esto genera.
El señor Sánchez Aldana, no obstante ser quien dio orden para que se efectuaran los hechos antes mencionados, no ha dado la cara, sino que ha enviado a su gente –la cual se disculpó por los actos del 16 de enero, y nos habló “muy bonito”–.
Sin embargo, con el antecedente que tenemos de tantos años no me parece suficiente, y en verdad temo por el futuro de Zapopan y de nuestro patrimonio.
El martes 28 de enero de 2009 el presidente de nuestro fraccionamiento fue amenazado por segunda vez. La amenaza la hizo un hombre que le dijo que si no se calmaba su hija aparecería muerta en el arroyo “La culebra”, que es el que corre a lo largo del fraccionamiento.
Pido a ustedes hagan del conocimiento público este caso para que el Gobierno Federal esté enterado. Necesitamos contar con ellos para que nuestras “autoridades” se comprometan a actuar como es debido… aunque les cueste.
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