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Pero mientras se ponen en práctica más programas preventivos, el VIH se extiende sin parar, especialmente entre los hombres que mantienen relaciones con otros hombres. “Estamos ante una tragedia nacional”, ha declarado al Daily Telegraph el doctor Hua, para quien la homosexualidad en el país asiático contribuye a propagar el virus.
Según las encuestas, la mayor parte de la población gay de China se casa con mujeres para guardar las apariencias y se acuesta con ellas, por lo que además de los hombres también hay una gran proporción de mujeres en riesgo de infectarse. Las autoridades sanitarias del país han anunciado que lanzarán campañas específicas sobre VIH para la comunidad gay.
“Cuando hablas sobre el tema con la gente joven, con chicos que van a la Universidad, reconocen que se esconden para tener sexo con otros chicos y que tienen tanto miedo a ser pillados que tratan de acabar lo antes posible. En esas situaciones es muy difícil convencerles para que se pongan un preservativo” (aunque el uso de éste no es completamente efectivo), explica en el diario británico el experto de la ONU.
Necesidad de actuar ya
Se estima que unas 700 mil personas vivían con VIH en China en 2007 –últimos datos disponibles–, una prevalencia de la enfermedad baja si se tiene en cuenta el número de habitantes del país, que ronda los mil 300 millones de personas.
Sin embargo, desde ONUSIDA advierten de que el virus está avanzando y la organización calcula que, si no se ponen remedios, podría afectar a 10 millones de ciudadanos en 2010.
De momento, la epidemia ha estado concentrada en colectivos como los usuarios de drogas por vía intravenosa o los “trabajadores” sexuales. Más recientemente en la comunidad gay, pero los expertos empiezan a ver signos claros de que está saltando a la población en general.
“El VIH se propaga rápido en un país donde la información sobre el SIDA ha sido nula hasta hace pocos años, y donde el desconocimiento sobre la misma todavía está presente”, ha reconocido un portavoz del ministro de Salud de China.
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