Últimas noticias:

El miedo a hablar de castidad

Para que el hijo o la hija no vayan con su compañero(a) de banca que parece un experto(a), papá y mamá le tienen que entrar al tema de educación sexual.

¿Por qué da miedo?

Quizá coincidan mis maravillosas lectoras y espléndidos lectores, pero este aprendiz de escribano considera que son dos las razones para la presencia de ese cierto temor que huele a pánico:


Hijos; educación sexual


La primera, porque los padres de familia no nos hemos preparado en el tema, no sabemos comunicarlo y transmitirlo, menos. La segunda razón es que la mayoría de los papás y mamás renunciamos al DEBER –no escribí “derecho” ni “obligación” – de dar educación sexual a los hijos, por lo que ante las generalizadas “graciosas huidas” del tema, los eufemismos y las piadosas burradas paternas, el hijo va a consultar a su compañero de banca que parece ser un experto en mujeres, diamantes, cenas de lujo y mundo.

Pero, ¿cómo entrarle al tema)

1. Para empezar, recordar que nuestros hijos son más inteligentes de lo que los padres creemos.

2. Tener bien claro que en Internet ellos pueden encontrar LO-QUE-SEA, para bien o para mal.

3. Un factor muy importante es la presentación de la castidad. Normalmente se nos presenta –son piadosas barbaridades– como algo exclusivo para espíritus superiores, para almas que ya huelen a santidad, y por lo tanto, la castidad se vuelve algo muy lejano que choca con los “fajes” de las telenovelas en horario infantil. ¿Por qué no presentarla –como dice la Amoris Laetitia– como una condición voluntaria y hermosa, para hacer crecer el amor interpersonal.

4. Un segundo enfoque: la castidad no es un listado de cosas prohibidas (“hasta que seas mayor”). Es –dice el Papa Francisco– saber esperar y reservarse para alguien a quien se le entregará cuerpo y alma en el matrimonio. Antes puede convertirse en una gran mentira. ¿Cuántas chicas viven en el lugar donde usted, que tronaron sus sueños porque “el galán” –estudioso de tercer año de secundaria, segundo semestre de preparatoria o apenas ingresado a la universidad– las dejó con un bebé entre los brazos y con todas las penurias, los gastos, la manutención y la salud del bebé, porque el idiota, o tiene trabajo, o “tiene que terminar la carrera”, y por eso, no puede hacerse responsable del chamaco.

5. Tenemos que ser claros con los hijos para que no los engañen ni se engañen: Aprender a distinguir la atracción, que sin amor –refiere certeramente la Amoris Laetitia– deja a dos desconocidos tan separados como antes. Para entregarse de verdad, dice el Papa Francisco, es necesario aprender “el lenguaje del cuerpo” (…) que permite interpretar y educar los propios deseos para entregarse de verdad”.

6. Es necesario platicar con los hijos –no sermonearlos– para entender que en el noviazgo se aprenden las distintas expresiones del amor; que en esa etapa se aprende cómo es el cuidado mutuo, la ternura respetuosa y la comunicación con un sentido que trasciende. Y estos elementos son los mejores para prevenir la violencia en el noviazgo.

7. Y un tema al que papá y mamá le tienen que entrar, preferentemente juntos y con los hijos, es que “la unión sexual en el matrimonio aparecerá así como signo de un compromiso totalizante, enriquecido por todo el camino previo”, es decir, por toda la etapa de noviazgo. Y si se necesita ayuda, hay que aprender a pedirla.

8. Evitar las prisas. Sin duda, “las carreras” y la prisa son malos consejeros en materia de amor en el noviazgo. Ese amor es un don de Dios que abrirá el paso a una realidad, cada vez más sólida, más hermosa y preciosa.

9. El Papa Francisco finaliza diciendo que “quizá la misión más grande de un hombre y una mujer en el amor sea ésa, la de hacerse el uno al otro más hombre o más mujer. Hacer crecer es ayudar al otro a moldearse en su propia identidad”.

Una propuesta final del escribano: Papá y mamá leyendo juntos la Amoris Laetitia. Y prepárense para responder preguntas interesantes de los hijos. Al tiempo.

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

 


Síguenos en nuestras redes sociales

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar