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Tras 10 años de “sobrevolar el planeta”, realizando sus famosas fotografías aéreas, en 2003 el francés Yann Arthus-Bertrand lanzó la iniciativa del proyecto “6 milliard d’Autres”, el cual consistía en realizar una serie de entrevistas, con preguntas universales, tratando de abarcar el globo terráqueo.
Se hicieron cinco mil entrevistas, las cuales dieron como resultado la exposición “6 milliard d’Autres” (Otros seis millones de hombres), presentada en el Grand Palais de París a principios de este año.
La exposición incluye: retratos en movimiento (a partir de videos), diferentes perspectivas de un mismo tema, puntos de encuentro, las grandes diferencias; lo que nos une como seres humanos, lo que nos divide; lo que piensan, lo que piensas; lo que nos conmueve, lo que hace reír; de lo que te acuerdas, de lo que ya no te acordabas; los grandes temores, tus temores; tus sueños, los que no sueñan nada, los que han alcanzado sus sueños… las verdaderas historias de amor; lo que no se perdona; la guerra, la paz; una canción.
Esta exposición, más que una muestra, es una experiencia para el visitante que puede penetrar en la vida de otros tantos seres humanos de entre los miles de millones que habitamos el mismo planeta.
Para cada pregunta se ha asignado una carpa cerrada, como de circo, en donde se exponen videos de las respuestas de las entrevistas. De un mismo tema se pueden conocer tantas respuestas insospechadas en donde lo que se está viendo concretamente es cómo piensa otra persona.
Los visitantes se pasean entre las carpas de “Historias de Amor”, “Los miedos”, “La familia”... y escuchan los testimonios de gente de todo el mundo, en situaciones de vida similar o muy distinta a la propia.
Llama la atención el tema de la familia, para muchos, el centro de la vida y la prioridad en las actividades; el soporte más importante, el refugio, la comprensión, el amor. Para otros, el principio de una tormentosa agonía, debido a unos padres controladores, o por el contrario, completamente desinteresado de sus hijos. Para otros, es el placer de tener hijos, o simplemente significa tener muchos hijos para intercambiarlos por cabras u otros animales (hay testimonios de todo el mundo, recuerdo).
También se exponen los sueños de la infancia y el significado de la vida, de la alegría. Las diferentes perspectivas y experiencias personales harán que la visión de un mismo tema varíe 360 grados. Pero al final, los anhelos y la esencia humana salen a relucir a cada instante, y uno mismo, como espectador, puede reconocerse en el otro y aceptar que no somos sino uno más entre seis millones de personas, pero al fin y al cabo, únicos. Un punto entre muchos puntos en donde todos tienen el mismo valor, pero no el mismo recorrido.
Las riquezas humanas, las grandes flaquezas, el concepto de humanidad, vistas frente a frente en lo privado, son las reflexiones que pueden derivarse tras la visita de esta exposición. Testimonios de dicha, de ternura, de sufrimiento, de desesperanza, de amor.
Personas que han salido de su país por la guerra, la miseria, o simplemente para seguir al ser amado. Personas que anhelan volver a su patria; personas que no regresarían nunca. Personas que perdonan fácilmente; personas que han vivido cosas imperdonables…
Cinco mil humanos que abrieron las puertas de su corazón y de su pensamiento a una cámara, y con ello, a miles de espectadores de todo el mundo que han visitado la exposición físicamente en París, o virtualmente a través de internet.
La experiencia continúa, pues si lo deseas puedes ser uno más de la lista y pasar al “Estudio” para experimentar la entrevista como fue realizada a los otros cico mil. Esta vez te tocará a tí gritarle al mundo lo que piensas.
La entrevista provoca una sensación de completa libertad de ser tú misma ante una cámara y un entrevistador, sabiendo que eres parte de un proyecto en el que está representada, de alguna manera, buena parte de la humanidad; pero también temor al sentirte descubierta.
Caen las preguntas, respondes como puedes, con la consigna de no pensar en la idea o en lo abstracto, ni en la opinión de otros, sino responder desde tu experiencia personal. Al final, tendrás que cantar tu canción favorita. La emoción te sorprenderá.
Si arte es suscitar emociones, resaltar la belleza y tocar al ser humano en el interior; cuestionar, impactar, sorprender, hacer volar la imaginación… realmente se puede considerar a esta exposición como una obra de arte… una obra de arte viva. Era de esperarse. Después de todo, la materia prima es de gran calidad: seres humanos.
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