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Estas sensaciones, a menudo llamadas parestesias (sensaciones anormales) o disestesias (sensaciones anormales desagradables), varían en gravedad.
El aspecto más distintivo o poco usual del trastorno es que los síntomas son activados por el hecho de acostarse y tratar de relajarse. Como resultado, la mayoría de las personas con RLS tienen dificultad para conciliar y mantener el sueño. Si no se trata, el trastorno provoca agotamiento y fatiga durante el día.
Muchas personas con RLS informan que su trabajo, sus relaciones personales y las actividades diarias resultan muy afectadas, como resultado del cansancio. A menudo no se pueden concentrar, tienen la memoria deteriorada, o fallan en el cumplimiento de sus tareas diarias.
Personas afectadas
Algunos investigadores estiman que el RLS afecta hasta un ocho por ciento de la población mundial. Sin embargo, otros consideran que la cifra es mayor porque se cree que no se diagnostica lo suficiente y, en algunos casos, no se hace correctamente.
Algunas personas con el síndrome no buscan atención médica, pues piensan que no se les va a tomar en serio, que sus síntomas son muy leves, o que su problema no se puede tratar. Asimismo, algunos médicos, equivocadamente, atribuyen los síntomas al nerviosismo, al insomnio, al estrés, a la artritis, a los calambres musculares o al envejecimiento.
El RLS ocurre en ambos sexos, pero la incidencia puede ser ligeramente mayor en las mujeres. Aunque el síndrome puede comenzar a cualquier edad, aún tan temprano como en la infancia, la mayoría de los pacientes severamente afectados son de edad media o mayores.
Además, la severidad del trastorno parece aumentar con la edad. Los pacientes mayores sufren los síntomas con más frecuencia y durante periodos de tiempo más largos.
Más del 80 por ciento de las personas con RLS también sufren una dolencia más común conocida como síndrome de movimientos periódicos de las piernas (PLMD por sus siglas en inglés).
El PLMD se caracteriza por movimientos involuntarios bruscos de las piernas, como jalones o tirones, que ocurren durante el sueño, generalmente con una frecuencia de 10 a 60 segundos y a veces durante toda la noche.
Estos síntomas hacen que el paciente se despierte repetidamente e interrumpen el sueño. A diferencia del RLS, los movimientos causados por el PLMD son involuntarios. Aunque muchos pacientes con este síndrome también desarrollan el síndrome de movimientos periódicos de las piernas, la mayoría de las personas con este trastorno no sufren de RLS.
De igual modo que ocurre con el RLS, se desconoce la causa del PLMD.
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