FilosofÃa antifracaso
| 19 de Septiembre de 2007
Hay una nueva filosofÃa de la acción, ante las muchas situaciones que provoca el desempleo, quiebra de empresa propia y personas ávidas de reciclarse ante la imposibilidad de mantenerse a flote con su actividad anterior. La FilosofÃa de la Historia codifica la situación respectiva en los siguientes apartados:
1. El fracaso se debe aceptar como un cadáver al que hay que sepultar, tras estudiarlo con la necropsia del análisis.
2. Es preciso valorar lo que se tiene, sin añoranzas fatuas, porque es necesario destruir todo lo que antes sirvió como bueno o como óptimo.
3. Con una nueva perspectiva vital, es preciso intentarlo todo y hasta reiventarlo todo, porque ya no importan los errores que se cometan, dado que el fracaso ya se presentó y es vital remontarlo con otros y por otros métodos que antes no se consideraban y que incluso se oponÃan a la lÃnea existencial escogida.
4. La situación exige dar soluciones radicales, lejos de las mediatizadas y de las timoratas.
5. La actividad debe ser horizontal, frontal. Por tanto, se debe huir de los arquetipos fracasantes -verticales- en los que el involucrado ha llegado sólo al fracaso.
6. El sentido común, el buen juicio, lo vital y lo cordial, deben quedar en la base de toda empresa que haga el humano, para poder combatir al fracaso. Y, por supuesto, el respeto, pero adaptado a un mundo cambiante, en cuestiones de mercado.
7. Salir a buscar antes, mucho antes que antes, a las oportunidades, porque ya no es posible quedarse a esperarlas sentado en el conformismo.
8. Saber, creer y estar consciente que nadie da nada por nada y que la limosna dada en realidad es una de las más nocivas contra ayudas que puede recibir el ser humano apto para superarse y en edad de laborar, crear, innovar e inventar.
9. El antifracaso es el arte de prosperar en el mismo caos.
10. Velocidad y flexibilidad, normas básicas para imponerse al fracaso.
11. La libertad de movimientos en todas direcciones es lo que da vitalidad al antifracaso, siempre y cuando esté bien informado quien lo practique.
12. Quien se siente un instante a contemplar su fracaso, se quedará en el mismo por largo tiempo.
13. Deleitarse y entusiasmarse ante el fracaso, para superarse, es lo que da vitalidad existencial.
14. El riesgo y los errores deben ser como la ingestión de fibras en la alimentación diaria de alguien que está bien nutrido para resistir los embates de las enfermedas y de una vida muy activa.
Estos son algunos puntos en los que se apoya la nueva FilosofÃa de la Historia respecto al fracaso-antifracaso, sin duda alguna que para los que se consideran exitosos, que residen y vegetan en una organización obtusa, lerda y burocrática, jamás podrán tener la más ligera idea de lo que se trata, porque es preciso acostarse con el fracaso para siquiera barruntarlo.
repmund@yahoo.com
1. El fracaso se debe aceptar como un cadáver al que hay que sepultar, tras estudiarlo con la necropsia del análisis.
2. Es preciso valorar lo que se tiene, sin añoranzas fatuas, porque es necesario destruir todo lo que antes sirvió como bueno o como óptimo.
3. Con una nueva perspectiva vital, es preciso intentarlo todo y hasta reiventarlo todo, porque ya no importan los errores que se cometan, dado que el fracaso ya se presentó y es vital remontarlo con otros y por otros métodos que antes no se consideraban y que incluso se oponÃan a la lÃnea existencial escogida.
4. La situación exige dar soluciones radicales, lejos de las mediatizadas y de las timoratas.
5. La actividad debe ser horizontal, frontal. Por tanto, se debe huir de los arquetipos fracasantes -verticales- en los que el involucrado ha llegado sólo al fracaso.
6. El sentido común, el buen juicio, lo vital y lo cordial, deben quedar en la base de toda empresa que haga el humano, para poder combatir al fracaso. Y, por supuesto, el respeto, pero adaptado a un mundo cambiante, en cuestiones de mercado.
7. Salir a buscar antes, mucho antes que antes, a las oportunidades, porque ya no es posible quedarse a esperarlas sentado en el conformismo.
8. Saber, creer y estar consciente que nadie da nada por nada y que la limosna dada en realidad es una de las más nocivas contra ayudas que puede recibir el ser humano apto para superarse y en edad de laborar, crear, innovar e inventar.
9. El antifracaso es el arte de prosperar en el mismo caos.
10. Velocidad y flexibilidad, normas básicas para imponerse al fracaso.
11. La libertad de movimientos en todas direcciones es lo que da vitalidad al antifracaso, siempre y cuando esté bien informado quien lo practique.
12. Quien se siente un instante a contemplar su fracaso, se quedará en el mismo por largo tiempo.
13. Deleitarse y entusiasmarse ante el fracaso, para superarse, es lo que da vitalidad existencial.
14. El riesgo y los errores deben ser como la ingestión de fibras en la alimentación diaria de alguien que está bien nutrido para resistir los embates de las enfermedas y de una vida muy activa.
Estos son algunos puntos en los que se apoya la nueva FilosofÃa de la Historia respecto al fracaso-antifracaso, sin duda alguna que para los que se consideran exitosos, que residen y vegetan en una organización obtusa, lerda y burocrática, jamás podrán tener la más ligera idea de lo que se trata, porque es preciso acostarse con el fracaso para siquiera barruntarlo.
repmund@yahoo.com
( 0 Votos )
Escribir un comentario



















