Últimas noticias:

Líbano, tierra milenaria, abre las puertas y el corazón a refugiados

Líbano, refugio en esta época de Guerra.

La tierra donde se asienta el actual Líbano es una tierra milenaria, cuya ciudad más antigua sería Biblos, con herencia desde la cultura fenicia “en la costa oriental del Mediterráneo”, y comparte frontera común con Siria; en su historia se cuentan incursiones de pueblos mesopotámicos como asirios y caldeos, además también fue dominada por egipcios venidos del sur, por supuesto no es posible omitir su gran capacidad para el comercio y la navegación, quienes también fundaron colonias por el Mediterráneo, por ejemplo en España, Gadir y Lixus en África.


Líbano.


Llegan cristianos a su territorio desde el siglo VI, perseguidos por los Ortodoxos y se funda la Iglesia Maronita muy importante en la sociedad Libanesa.

Su tierra fue ocupada por civilizaciones como la griega, romana, bizantina, entre otras, pero fue parte del imperio Otomano desde el siglo XVI hasta el XX. Con el fin de la Primera Guerra Mundial, que colaboró a la desintegración de este Imperio y la firma de los acuerdos Sykes-Picot, que dividían la región entre Francia y Gran Bretaña, derivó que en 1920 se proclamara el “Gran Líbano” por el General Gouraud, y en 1923, la República Libanesa.

Este país tiene una conformación no uniforme del todo, por lo que se formaron partidos al interior del Estado, pero lograron su total independencia de Francia en 1943; los cargos más importantes en el gobierno se dividieron entre los cristianos maronitas, musulmanes chiitas y musulmanes sunitas. Institucionalmente ya desligado de Siria, fue un país boyante con grandes recursos económicos y alto nivel de estudios no obstante tras casi treinta años, en 1975 la aberración de la guerra llega al Líbano, lo que desgraciadamente se mantuvo hasta 1990, que culminó gracias al pacto de Taef.

Fruto de este pacto, la Constitución incluye ahora la no segregación racial o étnica y nuevos mecanismos orgánicos, el Poder Ejecutivo lo ejerce un Consejo de Ministros, con el Presidente de la República al frente, cuyos miembros son cristianos y musulmanes por partes iguales. El Parlamento lo forman 128 integrantes y el Primer Ministro es uno de sus miembros.

En este contexto, es bien sabido que actualmente Siria lleva cinco años en guerra, bajo el asedio del grupo extremista Estado Islámico, que controla grandes regiones de país y que aún pelea ciudades como Alepo, ha perdido otras regiones como Palmira y mantiene aún como bastión a Raqqa. Por la sangrienta lucha en su territorio los sirios han tenido que salir de sus lugares de origen, unos como desplazados a regiones más seguras o bien han tenido que huir como refugiados a otros países como Turquía y evidentemente Líbano.

Julieta Appendini, Directora de la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre, México, junto con Ximena  García colaboradora de esta misma Fundación, viajaron a Medio Oriente, conocieron de primera mano la situación que se viven en Líbano e Irak, así como los proyectos que apoya la Fundación en esas regiones, y que son posibles gracias a la cooperación de la gente que aporta a la “Iglesia Necesitada”.

Esta Fundación fue iniciada por el Padre Werenfried van Straaten, un sacerdote que el tiempo de Navidad de 1947 comenzó a pedir comida en Bélgica para los refugiados alemanes, sus antiguos enemigos, con gran respuesta. Hoy es una Fundación dependiente de la Congregación para el Clero, con 20 oficinas alrededor del mundo, entre ellas una en México, prestando apoyo a alrededor de 150 países.

Contexto de los refugiados en Líbano

Appendini comenta con este medio que comparativamente Líbano es uno de los países más chicos del área y que tiene una población de alrededor de cuatro millones de personas, de los cuales en estos momentos entre el 45 y 48 por ciento son refugiados, mayoritariamente sirios, el dato anterior que manejaban era de 1 refugiado por 3 libaneses pero evidentemente la proporción de refugiados ha crecido.

Lo anterior se explica porque Siria ha sido extremadamente probada por la intensidad del conflicto y porque Líbano no había cerrado sus fronteras, ahora ya lo están en vista de que ya experimenta una saturación.

Comenta además que en realidad no existen los campos de refugiados en Líbano, sólo existen unos pocos cercanos a la frontera que son financiados por ACNUR y UNICEF. Los cristianos en general lo que hacen es rentar cuartos para ahí vivir, un problema grave que enfrentan es el hacinamiento, 11 personas pueden convivir en un cuarto de 3x4.

En general la acogida que Líbano ha dado a los refugiados sirios que huyen del conflicto, ya que es un país de mayoría cristiana, la Iglesia de rito maronita es de la mayor número de fieles, pero convive con diferentes Iglesias Orientales, y cuenta con una posición dentro del sistema político local, pero eso no significa que una falta de acogida a los musulmanes a quienes también se les recibe en el país.

Saturación

Líbano, no obstante, tiene una situación política de mucha inestabilidad, ya que se ha convertido en un punto en el que colisionan muchos intereses, como los de Estados Unidos e Israel contra Irán, explica Appendini. Por otro lado, la situación económica está decayendo; en general hay personas con muchos recursos en Líbano, pero comienza a haber libaneses pobres, ya que el trabajo se está abaratando en virtud de la enorme oferta de mano de obra y los nacionales solicitan apoyo para ellos en primer lugar, comenta Ximena García.

No obstante, esta situación que comienza y lo económico siempre fluctúa, García comparte con nosotros que de hecho sí hay situaciones que no tienen una solución y mencionó el hecho de que hay niños que tienen ya cinco años sin escuela, porque el nivel educativo en Líbano es muy alto, incluso estudian además de idioma, inglés y francés, por ese motivo no pueden fácilmente acceder al sistema educativo local.

Ecumenismo de la Sangre

Con base en su experiencia, de lo vivido durante el viaje, ahora ¿qué sienten ante la expresión que ha usado el Papa, del “ecumenismo de la sangre”?

Julieta Appendini mencionó que ahí el ecumenismo “ni siquiera lo piensas, es decir, te sientes dentro de una misma Iglesia…”. Comentó que tanto ella como Ximena participaron en celebraciones de 4 Iglesias distintas. Los mismos obispos han sido víctimas de la persecución, incluso hay alguno que ha compartido esos “cuartos” con familias de refugiados, un obispo al que pudieron entrevistar pocos días después se hallaba en una ciudad que fue bombardeada.

En este sentido, Ximena García señaló que en esos lugares (Líbano e Irak) la respuesta hacia los obispos es extraordinaria, su cercanía con los fieles es de llamar la atención, y no dejó escapar la ocasión de decir que el Padre que se ocupa de la Fundación en Medio Oriente es un santo, y la esperanza que se palpa en esos sitios es impresionante. Appendini señala que a estos refugiados los sostiene la esperanza de volver a su país, aunque eso ahora no parezca como algo que pueda darse en el corto plazo.

La Directora de la Fundación Pontificia relató un caso de una familia de cristianos que había accedido a convertirse ante las amenazas del ISIS, pero después de un tiempo alguien le advirtió que los terroristas lo estaban engañando y que de cualquier forma lo iban a matar al siguiente día, por lo que huyó inmediatamente a Líbano sin nada…. Ximena apeló la imaginación sobre el salir de un día a otro, dejando todo, no sólo lo material, sino también lo intangible, tu historia, tus relaciones… Y cuando te ves solo con dos cosas: fe y esperanza; frente a lo único que le queda a la gente eso es todo.

FUENTES:

Espacio Cultural Árabe http://www.paisesarabes.com/author/PortalVerSeccion.do?pIdSeccion=46709

Embajada del Líbano en México http://www.embajadadelibano.org.mx/index.php/acerca-de-libano/historia

Ayuda a la Iglesia que Sufre Fundación de la Santa Sede 

http://www.ayudaalaiglesiaquesufre.mx/quienes.aspx?s=3

@yoinfluyo

jlopez@yoinfluyo.com

 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar