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El alza del Metro no mejoró el servicio a usuarios

A poco más de un año del aumento de 2 pesos al costo del boleto del Metro y tras el compromiso de que ello se traduciría en tareas de modernización para brindar un mejor servicio, eliminar la presencia de vendedores ambulantes y vagoneros, y ofrecer mayor seguridad, la realidad de este sistema de transporte colectivo no ha cambiado.


Promesas incumplidas

A lo largo del año prevalecieron fallas mecánicas y desperfectos en vagones e instalaciones que provocaron innumerables suspensiones en el servicio, orillando, incluso, a trasladar a los usuarios por las vías; inundaciones de instalaciones; inadecuadas maniobras que provocaron hasta descarrilamiento de vagones y conductores de trenes en estado de ebriedad que condujeron trenes con las puertas abiertas o que se distrajeron jugando con algún dispositivo móvil, poniendo en riesgo la seguridad e integridad de los pasajeros.

Por si ello fuera poco, las autoridades capitalinas se vieron obligadas a cerrar 11 de las 20 estaciones de la flamante Línea Dorada, debido a un sinfín de fallas en su construcción y en la adquisición de trenes, lo que restó aún más la credibilidad de los 4.5 millones de usuarios que diariamente utilizan el transporte sobre la mejora en el servicio.

A principios de diciembre de 2013, y luego de una cuestionable encuesta ciudadana, el director general del Metro, Joel Ortega Cuevas, anunció que a partir del día 13 de ese mes aumentaría 2 pesos el costo del boleto y que los recursos adicionales (unos 3 mil millones de pesos anuales) se irían a un fideicomiso para mejorar el servicio y la viabilidad del sistema.

Asimismo, daría a conocer que a partir del domingo 15 de diciembre de ese año se instrumentaría un operativo en coordinación con la Secretaria de Seguridad Pública capitalina para inhibir la presencia de vendedores ambulantes y vagoneros en el Metro.

#Posmesalto, mientras cuestionan a Mancera por incumplir promesa de campaña

Ante el aumento, usuarios del transporte organizaron diferentes protestas y consolidaron durante varias semanas el movimiento “pos me salto”, a fin de brincar los torniquetes o pasar por debajo de ellos y acceder a los andenes sin pagar el costo del boleto.

A través de redes sociales, los usuarios también increparon a Miguel Ángel Mancera, Jefe del Gobierno capitalino, por incumplir su promesa cuando era candidato al cargo. “De momento no tenemos pensado ningún incremento en el Metro, lo que tenemos que hacer es optimizarlo, optimizar todos sus espacios”, aseveró Mancera en mayo del 2012.

Previamente, la ciudadanía también puso en evidencia la encuesta que el GDF realizó para consultar a los usuarios sobre el aumento en el costo del boleto, bajo el argumento de que había sido tendenciosa, amañada y con una muestra muy poco representativa de usuarios.

Controvertida consulta

“Si el costo del Metro fuera de 5 pesos y con estos 2 pesos adicionales el Gobierno del Distrito Federal se compromete a no aumentar más la tarifa en el sexenio, a poner más trenes en servicio y darles buen mantenimiento a fin de que se reduzcan las aglomeraciones, los tiempos de espera, los retrasos en el servicio y se pueda viajar con ventilación y seguridad, ¿estaría dispuesto a pagar 5 pesos?”, preguntó Consulta Mitofksy, los días 29 y 30 de noviembre y 2 de diciembre de 2013, a 2 mil 400 usuarios del transporte.

El 56.2 por cierto respondió “sí” a la anterior pregunta y 43.8 por ciento que no. Con estos datos –al igual que los proporcionados por otras 2 casas encuestadoras, que arrojaron resultados similares– el Metro elevó el costo del boleto a 5 pesos.

Cuando se suponía que las cosas mejorarían, vía el aumento, comenzaría entonces el caos en instalaciones y servicio. Casi de manera inmediata, pues el 27 de diciembre de 2013 se registró un desperfecto en un tren en la estación Refinería, de la Línea 7, que provocó la atención de al menos 30 personas por crisis nerviosa e inhalar humo, por medio de personal de la Cruz Roja y del ERUM.

En seis meses no habría vendedores ni vagoneros

El 2 de febrero de 2014, el secretario del GDF, Héctor Serrano Cortés, previó que en un plazo máximo de seis meses el Metro estará libre de “vagoneros”, ya que se les destinaría un apoyo económico mensual.

Al Programa para la Integración a la Economía Formal de los comerciantes del Metro se le destinarían entonces 40 millones de pesos (unos 2 mil pesos mensuales para 2 mil 500 ambulantes, durante seis meses), además de 9 millones de pesos para la capacitación de los vendedores informales en distintos rubros, como mecánica automotriz, computación, auxiliar de contabilidad, plomería, carpintería, entre otros.

Truena la Línea Dorada

El 11 de marzo del 2014, el director del Metro, Joel Ortega, anunció la suspensión del servicio de pasajeros entre las estaciones Tláhuac y Atlalilco, de la llamada Línea Dorada, debido a una falla estructural de la vía. Finalmente, el cierre fue en 11 de las 20 estaciones: de Tláhuac a Culhuacán.

Ese mismo día, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, se deslindaba de cualquier responsabilidad por irregularidades en la Línea 12 del Metro, en tanto que Miguel Ángel Mancera, a través de su cuenta de Twitter, escribió: “Ofrecemos disculpas a los usuarios de la L12 pero lo más importante es su seguridad”.

Se destapó entonces una cloaca de corrupción y malos manejos que llevó a “sancionar” a algunos ex funcionarios y a duplicar prácticamente el costo del proyecto, pero sin que a la fecha se tenga previsto cuándo se reanudará el servicio y, sobre todo, si se fincarán responsabilidades a personajes de mayor calado.

Las fallas y quejas en el servicio de las restantes líneas del Metro no se hicieron esperar y la lista es muy amplia, aunque aquí presentaremos sólo una muestra representativa:

Cientos de fallas y hasta conductores ebrios

El 20 de mayo, usuarios de la Línea 9 denunciaron que el conductor a cargo del tren en el que viajaban se encontraba en estado de ebriedad, pues no realizó las paradas debidas e, incluso, abrió las puertas cuando el tren se hallaba en marcha. "Nosotros tomamos el Metro en Centro Médico y se venía jaloneando. Nosotros íbamos a bajar en Mixhuca y no paró; una señora nos dijo que desde que subió se vio que estaba borracho y ahorita lo confirmamos, el señor viene borracho", declaró uno de los usuarios.

El 26 de junio, una explosión en una de las subestaciones de la Línea 5 provocó que se suspendiera el servicio entre Pantitlán y Eduardo Molina. La causa, informó el SCT Metro, fue una falla eléctrica.

El 3 de julio, la lluvia causó un corto circuito entre las estaciones de Oceanía y Terminal Aérea, de la Línea 5. Los usuarios fueron desalojados del tren y, tras el corte de energía, fueron dirigidos por las vías hacia la estación más cercana.

El 10 de julio, un conductor es grabado cuando juega en su iPad mientras maneja uno de los trenes de la Línea 2.

El 19 de julio, la ponchadura del neumático de un tren –que, además, causó un corto circuito– obligó al desalojo de usuarios en la estación Aquiles Serdán de la Línea 7. La falla provocó el cierre por dos horas de las estaciones Refinería, Camarones, Aquiles Serdán y El Rosario.

El 7 de agosto, un tren que se encontraba en la estación Observatorio sufrió problemas de alimentación, lo que interrumpió el flujo de trenes en toda la Línea 1.

El 23 de agosto, problemas en los neumáticos provocaron la suspensión del servicio en la Línea B por 40 minutos.

El 2 de septiembre, una falla mecánica provocó que los usuarios fueran desalojados en las estaciones Zapata y Coyoacán de la Línea 3, sin que el SCT Metro diera mayores explicaciones.

El 3 de septiembre, por fallas en una puerta, un tren fue desalojado en la Línea 7. Sin embargo, usuarios reportaron que, aun con la puerta abierta, el tren continuó circulando con pasajeros a bordo entre las estaciones San Antonio y Refinería. Ese día también se reportaron problemas en la estación Copilco, por lo que el flujo de trenes se detuvo alrededor de una hora con 20 minutos.

El 5 de septiembre, un conductor de la Línea 3 es sorprendido conduciendo en estado de ebriedad.

El 13 de septiembre, la línea 3 del Metro suspendió su servicio en las estaciones Coyoacán, Viveros, Miguel Ángel de Quevedo, Copilco y Universidad, a causa de una falla en el suministro eléctrico. El problema se prolongó durante dos horas y media.

El 18 de septiembre, el Metro presenta tres denuncias por presuntos sabotajes, de acuerdo al procurador Rodolfo Ríos.

El 10 de octubre, ante el ingreso de agua desde el exterior, las vías fueron afectadas y se determinó suspender el servicio en las estaciones de Los Reyes y La Paz, debido al riesgo que implica operar trenes de tracción férrea con la anegación.

El 13 de octubre, un convoy que se encontraba en la estación Zapata, en dirección a Universidad, ya no pudo cerrar las puertas, por lo que los usuarios fueron desalojados.

El 20 de octubre, en la estación Juárez, en dirección a Indios Verdes, se quemó un kit de zapatas del sistema de frenado, generando una fuerte expansión de humo.

El 21 de octubre, cae una lámina de 20 metros de largo por 2.5 metros de ancho de la techumbre del andén sobre la vía de la terminal El Rosario, lo que provocó interrupción del servicio.

El 18 de diciembre, un vagón del Metro que ingresaba a los talleres de mantenimiento en la estación El Rosario se descarriló en la rampa de frenado. Al momento del accidente el tren no llevaba pasajeros y el conductor se reportó sin lesiones, por lo que sólo hubo daños materiales.

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