Acusaciones y pocas respuestas en el Segundo Debate

Con un nuevo formato, que dio mayor libertad de movimiento a los candidatos presidenciales, se llevó a cabo este domingo el Segundo Debate Presidencial, en el que participaron los cuatro aspirantes que aún se mantienen en la contienda electoral.



Andrés Manuel López Obrador (Morena-PT-PES), Ricardo Anaya (PAN-PRD-PT). José Antonio Meade (PRI-PVEM-PANAL) y el independiente Jaime Rodríguez Calderón, presentaron sus propuestas en materia de comercio exterior, inversión, seguridad fronteriza, combate al crimen transnacional y migración.

 

Sin embargo, de nueva cuenta los aspirantes privilegiaron los señalamientos mutuos y sus planteamientos fueron muy generales, sin profundizar en el por qué y el cómo de cada una de ellos.

 

Hubo señalamientos de “rateros” “ladrones”, “farsantes”, “demagogos” y “cínicos”, pero ninguno fue capaz de explicar a la audiencia cómo responderán a las amenazas de Donald Trump, que acciones tomarán defender a los migrantes en Estados Unidos o qué medidas tomarán para fortalecer las relaciones comerciales de México con otros países.

 

Los periodistas León Krauze y Yuridia Sierra buscaron, sin mucho éxito, que los candidatos tomaran posiciones claras y explicaran específicamente cómo solucionarían diversos problemas que enfrenta el país.

 

José Antonio Meade fue cuestionado sobre la visita de Donald Trump al presidente, Enrique Peña Nieto, a México, cuando apenas era candidato. El abanderado priista aseguró que, pese a la opinión general, quizá no fue un error invitarlo, al ver los resultados de esa reunión en el largo plazo.

 

Ricardo Anaya, por su parte, consideró que la visita de Donald Trump al presidente no solo fue un error.

 

“Fue una humillación al pueblo de México que cuando este señor (Trump) llevaba un año insultando, agrediendo a los mexicanos, diciéndonos violadores, asesinos, lo hayan recibido con alfombra roja en Los Pinos. Lo dice él mismo en los libros que ha publicado, le gusta provocar al adversario, para ver justamente cómo reacciona”.

 

En un momento del debate, Anaya se acercó a López Obrador para reprocharle los malos números que dejó en materia de inversión y empleo, cuando fue jefe de gobierno del Distrito Federal.

 

“Voy a cuidar mi cartera” respondió el tabasqueño, quien aseguró que, al contrario, la inversión extranjera directa en la Ciudad de México, durante su período, fue la mayor de la historia, con 37 mil millones de pesos.

 

"Estás acostumbrado a mentir. Mentiroso, farsante" le dijo López Obrador a Anaya, quien, sin embargo, le respondió asegurando que esas cifras con engañosas, pues incluyen la venta de dos bancos, lo que no generó empleos.

 

López Obrador llamó a Anaya el “Ricky Riquín” de la política mexicana, y recordó que envió a su familia a vivir a Atlanta durante algún tiempo. Meade e, incluso, el Bronco, se sumaron a estos señalamientos.

 

"Hay una cosa que es peor que los engaños y es la hipocresía. Van dos veces que se refiere a Atlanta. Lo que no dice José Antonio es que él se fue a estudiar a Estados Unidos pagado por el Gobierno mexicano. Y lo que tampoco dice López Obrador es que su hijo estuvo estudiando en España. ¿No que muy nacionalista? Los dos, son unos hipócritas".

 

Jaime Rodríguez Calderón buscó, en todo momento, diferenciarse de los demás candidatos, a quienes exigió de nueva cuenta que firmaran un documento en el que se comprometían a rechazar los miles de millones de pesos que reciben de prerrogativas.

 

@yoinfluyo

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