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¿Cuál es el rol de universitarios ante anuncios como el de EPN?

¿Qué es ser universitario? Si uno busca esta pregunta en el diccionario, puede encontrar respuestas como “aquello que es relativo a la universidad, que estudia o ha estudiado la universidad, perteneciente al ámbito académico”. Una respuesta que no da mucha pauta a algo más.


UNEH; universitarios, rol


Sin embargo, el ser universitario es un término más usual de lo que se puede imaginar un diccionario, o al menos su definición de dicho término.

Si bien es cierto que es aquel lugar donde se educan y forman los futuros profesionistas, científicos y académicos, sobre todo desde el punto de vista técnico, la universidad no deja de ser y tener influencia en el entorno social del acontecer nacional; en ese sentido, la universidad, ya sea pública o privada, no es ajena a lo que sucede a su alrededor, a las problemáticas sociales, a los momentos políticos, a las complicaciones económicas y al contexto cultural. Su relación con estas cuestiones es directa, es decir, y para resumir: las cuestiones económicas, políticas, sociales y culturales afectan a la universidad y, a la vez, la universidad tiene influencia en las mismas.

A propósito de esto, el estudiante de la UNAM Francisco Collin mencionaba hace unas semanas en esta misma columna lo siguiente: “La Universidad, al ser parte fundamental del tejido social, aunque sea autónoma, no debe desentenderse de los asuntos sociales; de hecho, los universitarios le debemos mucho a la sociedad en general; tanto, que lo mínimo que podemos hacer es ser buenos estudiantes; debemos entregarnos de lleno a nuestro papel como miembros activos de la sociedad, lo cual incluye participar en todas las cuestiones que le competen, no únicamente estudiar (y además mediocremente); debemos ser agentes de cambio, buscar mejorar las deficiencias que tiene nuestra universidad, así como las de nuestro país, pues ¿qué se puede esperar de un país con un sector ‘educado’, tan indiferente a su realidad?”.

Con esto, quisiera plantear una segunda pregunta: ¿Cuál es el rol del universitario ante los temas sociales de impacto? Me refiero por temas sociales de impacto a aquellos que tienen consecuencias mayores en el acontecer nacional, tan es así que se nota en la vida de cada ciudadano, ejemplo: la inseguridad. Si hay delincuencia, nos afecta a todos, o a la mayoría, hasta que uno lo viva en carne propia o le toque a algún familiar y/o conocido.

Otro ejemplo es la economía: si hay devaluación de la moneda, si hay crisis, el bolsillo del universitario no tardará en saberlo y en tener consecuencias al respecto.

Otro ejemplo: lo que sucedió el martes de esta semana en Los Pinos. El presidente de la República anunciando que su gobierno apoyará el matrimonio entre personas del mismo sexo. Esto también tiene consecuencias.

Como hemos dicho, los aspectos culturales influyen en el ámbito universitario y viceversa; y aquí hago una reflexión importante: muchas veces el joven universitario puede llegar a pensar que los problemas que percibe, que se leen en los titulares de los periódicos online, que se anuncian en los noticiarios televisivos, que se esparcen por redes sociales, son lejanos. A lo mejor cuando termine la universidad ya le “toca” vivirlos “un poquito”. Lo único que puedo decir al respecto es: ¡magnánimo error!, disculpe usted querido universitario (en el sentido más amplio de la palabra, aunque ya haya concluido sus estudios universitarios no se deja de ser universitario, hasta que la definición del diccionario diga lo contrario).

Todo aquello que vemos que sucede y que tiene impacto en el acontecer social, también tiene influencia en la vida común del universitario. Éste no deja de ser un individuo más que conforma la sociedad en la que le tocó vivir, en todo momento es ciudadano de la ciudad que habita (aunque no tenga credencial del INE), y connacional del país en el que vive.

Vuelvo a la pregunta: ¿Cuál es el rol del universitario? Francisco Colli mencionaba algo interesante: “ser agente de cambio”. ¿Qué es esto? Dejemos que el Padre Álvaro Lozano nos responda: ser agente de cambio es marcar la diferencia; y añade:

“Ser agentes de cambio es ver el mundo en el que estamos, ver realidades que nos duelen y decidir dejar de rascarnos el ombligo, dejar de ver las novelas y dejar de leer simples revistas que no nos edifican. Ser agentes de cambio es que tú y yo hagamos cosas diferentes; ser agentes de cambio es tomar la alternativa por un mundo mejor. Cuando vemos un mundo que parece que se cae, es porque faltan agentes que lo quieran cambiar y el cambio no es más que la tarea ordinaria de tu vida y de mi vida, como la tarea de una madre que puede tener en orden todo un hogar por su esfuerzo y por decidirse a ser agente de cambio”.

El universitario tiene que pensar y decidir si quiere ser agente de cambio, si está dispuesto a marcar la diferencia, tomar la iniciativa y la determinación de influir socialmente en su medio, de no ser indiferente ante lo que acontece en su entorno, a ser sensible a los temas sociales que le impactan y hacer algo más allá de lo que el estado de “confort” le permite.

Finalmente, y regresando al ejemplo del anuncio llevado a cabo esta semana en Los Pinos: el presente texto tiene la finalidad de que el universitario tome conciencia de que anuncios y políticas en este ámbito (el matrimonio homosexual con posible figura jurídica) impactan en su realidad social, no sólo tarde, sino desde el momento presente; y lo que haga o deje de hacer al respecto, tendrá consecuencias en un futuro, en el cual el joven que aún cursa la universidad le tocará vivir.

Un argumento muy utilizado por los políticos y demás figuras del ámbito social, es que sus ideas y propuestas son con miras a tener un futuro mejor para nuestros “jóvenes y niños”. Habrá que preguntarles qué opinan de eso a los jóvenes de la Universidad Iberoamericana que en año 2012 corrieron de su universidad a zapatazos (y con tacón) a EPN en plena época de campaña electoral.

Los jóvenes tenemos la opción de tomar la responsabilidad que nos compete respecto a la sociedad que queremos en un futuro, y actuar en consecuencia, es decir, ser agentes de cambio. No cometamos el gravísimo pecado de pensar que con sólo desear un futuro distinto las cosas serán mejores. Eso no ocurre… ¡ni siquiera en las películas de Disney!

Notas:

1) Ver artículo “El papel del universitario en la sociedad”, publicado en la columna de “UNEH, la otra cara de la juventud”, en el medio digital Yo Influyo el día 22 de abril de 2016.

2) Ver artículo “Ser agente de cambio es marcar la diferencia”, publicado en la columna del Padre Álvaro Lozano, en el medio digital Yo Influyo el día 17 de mayo de 2016.

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

 

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