Últimas noticias:

Q.E.P.D. Distrito Federal

Tras 191 años de existencia, el 20 de enero del 2016 la Comisión Permanente del Congreso de la Unión puso fin al Distrito Federal, el cual cambiará de nombre (forma), mas no de esencia (fondo), pues la ahora Ciudad de México sigue siendo la misma capital del país, nada más que ahora -como diríamos los jóvenes- estará remasterizada y recargada de autonomía política y de una constitución propia, pero sin ser aún un estado más de la Federación, ya que la reforma no modifica al artículo 115 constitucional, dado que no se transforman las delegaciones en municipios, como sería en el caso de los estados.


Ciudad de México


Bajo un eufemismo disfrazado de modernidad, la reforma constitucional no nos deja nada a los 8.8 millones de habitantes capitalinos, sólo dudas y preguntas acerca de lo que acontecerá con nuestra Ciudad.

La integración de una Asamblea Constituyente y la redacción de una nueva constitución son los ejes primordiales en que los jóvenes capitalinos debemos centrar nuestra atención en estos históricos momentos. Dice Jorge Carpizo en uno de sus ensayos que: "una constitución puede ser la ruptura total del orden jurídico, o bien, representar una evolución del orden jurídico-político de su antecesora". ¿Qué es lo que pasará con esta nueva reforma política? ¿Cuál será la participación que tendremos los ciudadanos dentro de ésta?

Si bien es cierto que la ciudad estará recargada de autonomía política, también lo estará de más deuda, más impuestos, más diputados y, por ende, más salarios, más aguinaldos, más prestaciones, más, más y más dinero.

Esta parcial, acotada e incompleta reforma política es una oportunidad para que a través de la creación de la Asamblea Constituyente, ahora popularmente llamado el G100 (grupo de los 100), se promulgue una Constitución a la altura de la historia, pero más importante aún: a la altura de sus ciudadanos.

Una vez publicada esta reforma política en el Diario Oficial de la Federación, el Instituto Nacional Electoral (INE) emitirá una convocatoria para el desarrollo electoral por el que se elegirá al G100, de los cuales el 60% de los lugares podrán ser elegidos por el voto popular, mientras que el 40% serán designados por el Presidente de la Republica, el Jefe de Gobierno y los diferentes partidos políticos que hay en México.

La poca oportunidad que tenemos los capitalinos de escoger a los actores de nuestro futuro próximo no debe desanimarnos ni tampoco ser causal de nuestra poca o nula participación. Hay que recordar que la Ciudad de México no es de ningún partido político, sino de sus ciudadanos. Tú y yo podemos influir en este momento histórico y clave del futuro de nuestra capital y, por ende, de México. Las candidaturas independientes no son sueños inalcanzables, sino realidades increíbles, que pueden hacer que tu voz y la mía valgan más que intereses partidarios.

¿Quién más sabrá opinar y decidir acerca de la política de seguridad, que tú tienes que tomar el transporte público diariamente a las 5 am para ir al trabajo, universidad o escuela? ¿Quién más podrá impedir que suban los precios de los consumibles, que tú ama de casa que cada vez te alcanza para menos? ¿Quién más podrá saber de salud, que tú madre soltera que tienes que batallar con tu hijo con un servicio de salud deficiente? ¿Quién más puede decidir acerca de lo que se escribirá en la constitución, que tú valioso ciudadano de la capital?

Te invito a que seas actor y no espectador de lo que acontece en tu Ciudad de México; está en tus manos y en las mías hacer un mejor futuro.

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar