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Hábitos… ¡heroicos!

¿Pueden una serie de sencillas actividades cambiar tu trabajo… y tu vida?


México; hábitos heroicos


“Los buenos hábitos son tan adictivos como los malos, pero con mejores recompensas”.- Harvey Mackay

Los hábitos son determinantes en nuestra vida, por lo que es un tema que demanda mayor atención de nuestra parte. Son pequeños actos repetitivos (buenos –las virtudes– o malos –los vicios–) que van configurando nuestra forma de hacer y de ser.

Hugh Culver, conferencista, ironman, maratonista y empresario de origen canadiense, describe en su libro “HERO HABITS-how to be awesome every day at work and life” la forma sencilla, pero poderosa, en que pequeños pasos consistentes en la dirección correcta pueden cambiar nuestra vida por completo.

Culver dice que “… la vida es dura, pero soy optimista. Como persona optimista, me pongo en aprietos prometiéndome más de lo que puedo lograr, subestimando el esfuerzo que requiero para ello… Mi lista de tareas es tan larga que apenas tengo tiempo… Soy rápido para generar nuevos y emocionantes proyectos, lento y malo para delegar... Todo requiere un esfuerzo exhaustivo… ha sido mi historia como graduate degree, fundador de 3 empresas, 12 maratones, 3 Ironman, mi esposa e hijos… todo lo he podido lograr a partir de la formación de hábitos heroicos…” (cfr.)

Con ello, pareciera que los hábitos heroicos son una tarea apta sólo para superdotados. No es así, teniendo claro lo que necesitamos, contando con algunas herramientas de apoyo, identificando las recompensas adecuadas y con perseverancia en una serie de pequeñas actividades, cualquier persona “normal” puede lograrlo.

Lo que es claro es que NO basta la inteligencia para entenderlo. Hace falta la voluntad para hacerlo realidad. Echemos pues un vistazo al análisis y sugerencias que Culver nos regala:

Introduciendo hábitos heroicos

“Somos lo que hacemos repetidamente, por lo que la excelencia nos es un acto sino un hábito”.- Goethe

Culver identifica como hábitos heroicos a todo aquello que nos hace crecer como personas, aquello que aumenta nuestra capacidad creativa, aquello que nos ayuda a asumir nuevas responsabilidades… en resumen, todo aquello que nos hace ser exitosos en el trabajo y en la vida en general, y hace la distinción, ya que de acuerdo con una investigación de Duke University, el 40% de nuestras actividades cotidianas están basadas en hábitos: bañarse, lavarse los dientes, limpiar los trastes, etc., no son esos hábitos –buenos–, pero ninguno de esos son los que el autor considera hábitos heroicos.

Mídete a ti mismo (mide tus hábitos)

“Es más fácil prevenir los malos hábitos que derrotarlos”.- Benjamin Franklin

Algo mágico sucede cuando le “pones número” a un tema. Culver comenta que durante sus conferencias a líderes suele preguntar: ¿cómo va todo?, y el público suele responder: “bien”, “ahí vamos”, “todo OK”; entonces Culver sugiere que: “–del 1 al 5, pónganle un número…”, lo que ayuda a “objetivizar”, por decir así, lo subjetivo.

“¿Qué hay de ti, cómo te calificarías a ti mismo? ¿Cómo están tus hábitos?... Del 1 al 5

– ¿Qué tal tu hábito de planear a corto y largo plazo?

– ¿Qué tal el trabajo, lo haces bajo un plan, evitas procrastinar?

– ¿Qué tal el orden en casa y trabajo?

– ¿Tu alimentación es saludable?

– ¿Qué tal el ejercicio: frecuencia, consistencia, intensidad?

– Etc., etc., etc. 

Si no todos son “5”, estamos en el mismo barco… y el autor nos dice que, al medirnos, no se trata de golpearnos, sino estar conscientes de dónde estamos y cómo vamos mejorando.

"Primero hacemos nuestros hábitos, luego nuestros hábitos nos hacen a nosotros".- John Dryden

Culver nos dice que es muy importante distinguir entre lo que queremos y lo que necesitamos. Lo que necesitamos, por eso, porque lo necesitamos, se convierte en el motor para definir y alcanzar los hábitos heroicos que cambiarán nuestras vidas.

Necesito mejorar mi salud, necesito un mayor ingreso, necesito mejorar la relación con mi esposa, necesito tener una excelente comunicación en mi empresa... etc.; en consecuencia, debo tener claro cuáles son los hábitos que debo alimentar, qué hábitos malos debo despedir de mi vida y qué hábitos nuevos debo adoptar.

Alimenta los hábitos buenos

“Los buenos hábitos merecen tener fanáticos”.- John Irving

Imagina un hábito bueno, inicia, lucha y piensa en la recompensa. Imagina un plan en que lo primero del día es ir al gimnasio, y después de una larga hora de ejercicio, seguramente has quemado calorías y te encontrarás exhausto; sin embargo, el cuerpo no cambia en una hora, aunque sería fantástico, sólo sucede en Hollywood. Por eso es fundamental pensar en la recompensa y para poder perseverar en los nuevos hábitos que introduzcas cada día en tu vida.

Lo mismo aplica en tus llamadas a clientes potenciales, donde seguramente recibirás muchas negativas… piensa en la recompensa, que te llevará a estar más cerca de cerrar una venta después de cada llamada. Si piensas en una relación descompuesta en el trabajo, por mucho que te moleste la otra persona, piensa en la recompensa y lo bien que hará mejorar la relación con tu equipo… y las cosas irán mejorando poco a poco. Si duermes un poco más temprano, es importante que a la mañana siguiente evalúes si estás más relajado y enfocado. Conforme vayas avanzando en esta dinámica, el hacerte promesas (y cumplirlas) te hará estar motivado para hacerte nuevas promesas… nuevos hábitos heroicos que cambiarán tu vida, poco a poco.

Deshazte de los malos hábitos

“Cuando aprendemos un hábito malo, este toma el control de nuestro cerebro en ese tema,  por eso es tan difícil desaprender un hábito malo. Es como un compañero de cuarto que no podemos despedir”.- Norman Doidge, M.D., The Brain That Changes Itself

Todos tenemos malos hábitos, por ejemplo: comer demás, fumar, tomar en exceso, o posponer nuestros deberes profesionales. Quieres terminar con ese hábito malo. Pero si sabes que es malo, ¿por qué están difícil romper con él? La respuesta es: LA RECOMPENSA. El autor platica que uno de sus malos hábitos era quedarse en cama un rato después de despertar. Solía estar despierto hasta las 11 de la noche o más tarde, viendo la TV, leyendo o peor aún, poniéndose al día con los pendientes del trabajo. Yo quería despertarme a las 5:00 am, pero estaba completamente agotado. Cada persona tiene diferentes necesidades de sueño, pero sin duda, todos podemos encontrar el tiempo adecuado, y cumplirlo rigurosamente. Acostarnos y levantarnos a la misma hora.

Después de un día completo escribiendo, haciendo ejercicio, los niños, trabajo, comidas, etc., todos necesitamos un descanso, que si no lo tomamos, pagaremos las consecuencias tarde o temprano, y eso se refleja en nuestro trabajo y en el resto de nuestras actividades.

El truco para abandonar malos hábitos es identificar la recompensa que me dará el hacerlo. No es tan difícil identificarlo, el reto está, otra vez, en llevarlo a los hechos.

Formando los nuevos hábitos

“La gente que te rodea influye en ti con sus comportamientos, así que, si puedes, escoge a aquellos que tienen hábitos saludables”.- Dan Buettner

Una vez que sé cuál es la rutina indeseable, necesito formar el nuevo hábito que la sustituirá. No basta con decirme a mí mismo que debo hacer esto y dejar de hacer aquello, ya que eventualmente regresaré a los viejos hábitos. Necesito obtener la recompensa que busco con un hábito nuevo. Cluver nos cuenta que creó lo que él llama “Morning Club Habit” –El club del hábito matutino–, que consiste en una lista de cosas, que disfruta (recompensa) a realizar al despertar: escribir un proyecto, meditar y ejercicio. De igual forma, una lista de cosas que, también disfruta, antes de ir a la cama como: 30 minutos de lectura, tocar la guitarra, revisar las noticas o ver TV. “Mi compromiso, conmigo mismo, es estar en la cama a las 10 pm listo para tener 7 horas completas de sueño… Me siento relajado, productivo, duermo mejor… he despedido un hábito malo y formado uno nuevo… me encanta… es así como puedes ir adoptando nuevos Hábitos Heroicos” (cfr.).

Veamos ahora una lista de hábitos nuevos que puedes adoptar

#1 Dormir bien

“El sueño es una cadena de oro que mantiene la salud y el cuerpo unidos”.- Thomas Dekker

Si no duermes adecuadamente, pagarás el costo. Según múltiples estudios, entre las consecuencias de la falta de sueño adecuado podemos encontrar: envejecimiento prematuro y aumento de peso, entre otros. Lo cierto es que al no ser algo que traiga sus consecuencias de un día al otro, no le ponemos la debida atención. En casos extremos, requerirás la ayuda de un especialista, pero antes, revisemos las sugerencias de Culver:

1. Apaga tus dispositivos electrónicos lo más temprano posible.

2. Baja el ritmo en las horas cercanas a la hora del sueño. No escojas actividades que estimulen tu cerebro al final de la jornada. En lugar de ello, trata con música tranquila, meditación, leer una novela, arte o algo por el estilo.

3. Que tu último alimento sea temprano. Es decir, trata de cenar al menos una hora antes de dormir y cena ligero.

4. Con una siesta –o dos–  de 15 a 20 minutos (ojo: no son sustituto del sueño) podrás restaurar energía rápidamente.

5. Planea tu mañana: Una lista rápida de lo que harás la mañana siguiente ayudará a que no tengas pendientes en mente y seas más productivo al empezar la jornada.

#2 Mañanas heroicas –productivas–

Caminar temprano por la mañana es una bendición para todo el día”.- Henry David Thoreau

Hay personas que se consideran “mañaneras” y otras “nocturnas”. No sé si así son o así se han formado. Lo que es un hecho, es que todos tenemos ritmos circadianos (oscilaciones de las variables biológicas en intervalos regulares de tiempo –en muchos casos, 24 horas–) que influyen en la liberación de neurotransmisores, como la serotonina y la norepinefrina que nos hacen sentir despiertos y optimistas. Ese ritmo comienza, siempre, por la mañana. Aquí algunas sugerencias de Culver: 

1. En la lista de acciones de la mañana (to-do list) hecha la noche anterior pongamos el mayor detalle posible. Entre mejores sean las instrucciones, más rápido entraremos en acción.

2. Durante una semana, dale seguimiento a tu rutina matutina. Construye un nuevo hábito heroico a la vez.

3. Practica y experimenta con tu nuevo hábito durante un par de semanas hasta que lo domines.

4. Sigue experimentando –estás construyendo hábitos–.

#3 El hábito de escuchar

“La gente puede escuchar palabras, pero sentirá tu actitud”.- John C. Maxwell

¿Cuánto te pondrían tu esposo(a), socio, colaborador, jefe, cliente… del 1 al 5 en cuanto a tu capacidad de escuchar? La escucha activa es un hábito que vale mucho la pena desarrollar. Culver nos cuenta que “… normalmente me sorprendía interrumpiendo, terminando frases, estando distraído, asumiendo cosas… y con el tiempo he logrado mejorar a partir de la práctica constante: cuando hablo con mi esposa, argumento menos. Con algunos cambios, mis colaboradores se sienten más escuchados…” (cfr.) No es fácil, es de los hábitos más difíciles de implementar. Aquí algunas sugerencias de acciones sencillas y que te tienen un impacto inmediato:

1. Sé curioso. Es fácil juzgar, es más inteligente ser curioso, genuinamente curioso, abriendo las puertas a nuevas oportunidades. Si soy fundamentalmente juicioso (juzgador), debo preguntarme a quién le son útiles mis juicios. Mejor sé curioso y pregunta, investiga, interésate.

2. No pongas cara de “what”… o de “poker”, evita editorializar con tu expresión, que muchas veces es más elocuente que las propias palabras. El quedarte callado o no hacer caras, no necesariamente implica estar de acuerdo con algo, pero sí ayudará a evitar que quienes nos hablan se sientan juzgados.

3. No interrumpas.

4. Pregunta más, habla menos.

5. Al final, resume. Quedará claro que escuchaste y entendiste.

#4 Come bien

“La única forma de conservar tu salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta y hacer lo que no harías”.- Mark Twain

En las últimas dos décadas nos hemos convertido en una sociedad que come en exceso. Un porcentaje muy importante de la población está obesa. Los niños han adoptado malos hábitos de parte de sus padres. Es aquí donde el hábito heroico de comer bien hace sentido. Sólo hay tres maneras de estar más saludable: Come menos, come mejor y has ejercicio. Aquí algunas sugerencias de Culver:

1. Toma agua antes de cada comida.

2. Come algunas nueces entre comidas.

3. Compra platos nuevos… ¡más pequeños!

4. Espera 10 minutos para seguir comiendo, en lo que tu estómago avisa al cerebro que está satisfecho (no comas rápido, come despacio).

5. Combinado con el punto anterior, para de comer cuando estés 80% satisfecho.

#5 Haz ejercicio

“Si pensaste que no había respuestas rápidas para ser más joven el año que entra… estás en lo correcto”.- Chris Crowley

Desde el Paleolítico, ha sido claro que el cuerpo humano está diseñado para moverse. Debe estar en movimiento: al ir por la comida, al cazar, al escapar, al acarrear piedras pesadas, etc, nuestro cuerpo trabaja y quema calorías cada día. Sentado enfrente de la computadora, o en reuniones o hablando por teléfono, estamos haciendo exactamente lo contrario de aquello para lo que fuimos diseñados. Hay que moverse más.

Aquí algunas rutas simples para adquirir el hábito heroico del ejercicio:

1. Camina más rápido.

2. Está en movimiento cada 20 minutos. Encuentra trucos y formas para conseguirlo, es literalmente, de vital importancia.

3. Siempre que haya oportunidad, usa las escaleras.

4. Mantente de pie mientras hablas por teléfono, durante una película e incluso, durante las reuniones. De hecho, hasta luces mejor (no es broma).

5. Estaciona tu auto más lejos de lo normal y oblígate a caminar un poco más.

#6 Lee

Con nada, ni siquiera con YouTube, con teléfonos inteligentes o con podcasts, puedes aprender mejor que con la palabra escrita. Es a través de los libros, artículos y revistas que podemos tener una mejor comprensión de algún argumento o apreciar una historia conmovedora o sentir el dolor del protagonista. Una persona promedio lee entre 200 y 250 palabras por minuto. Con algunas pequeñas mejoras y un poco de práctica, puedes aumentar casi al doble ese promedio. Aquí algunas sugerencias para conseguirlo:

1. Has un plan de lectura: lugar y momento que te permitan poner atención.

2. Lee el índice.

3. Lee el primer párrafo de cada capítulo, luego los subtítulos y finalmente, el último párrafo.

4. No re-leas. Avanza sin parar a una velocidad aceptable y confortable.

5. Salta palabras, trata de leer las ideas en lugar de las palabras.

6. Establece una meta. Piensa, por ejemplo, en doblar tu velocidad de lectura.

7. Toma notas. Has anotaciones sobre los mensajes clave del texto.

#7 El hábito de hacer listas de tareas por prioridades

Las listas y listas de cosas por hacer te quitan energía y foco. Eso no quiere decir que no las hagas, pero debes aprende a priorizar. Mantén el foco en lo más importante y después ve haciendo lo menos importante.

Aquí 5 categorías que pueden ayudar en esa encomienda (priorizar):

1. Categoría PLAN DE VIDA.- Estas son las áreas que tienen una connotación de largo plazo o como máximo del presente año. Mantenlas visibles, no sabes cuán importante es tenerlas siempre a la vista.

2. Categoría Plan del Día.- Es la lista de acciones que deberé cumplir durante el día. Idealmente, deberá realizarse durante la tarde del día anterior. La meta es no mover ninguna tarea más de una vez. Durante el día, adhiero alguna tarea, desecho alguna otra o modifico otra, no pasa nada.

3. Categoría Plan de Vuelo (lo que debe suceder de aquí al siguiente fin de semana).- Es una lista corta de 12 o menos tareas que deben realizarse durante la semana. Esto incluye: juntas críticas, propósitos de corto plazo, coacheo a mis colaboradores y algunas metas personales.

4. Categoría ESTE MES: Esta es una lista que está siempre en espera. Es la lista de cosas que deberé hacer durante el mes sin duda, en alguna de las semanas, en cuanto sea posible.

5. Categoría ALGUN DÍA: Es aquí donde todas las ideas que vienen a la cabeza de repente. Después de un par de meses depúrala. Algunas deberán pasar a los hechos, otras desechadas y otras incorporadas.

#8 Concentración

“I never think of the future. It comes soon enough”.- Albert Einstein

Estudios tras estudios se demuestra que el hábito de la atención plena (concentración) ayuda a disminuir síntomas de diferentes enfermedades y a mejorar las funciones cerebrales. La concentración consiste en enfocarse, libre de juicios, sobre las emociones, pensamientos o sensaciones presentes. Es una introspección profunda con más opciones según la práctica.

Aquí seis sencillas prácticas que pueden ayudar:

1. Está quieto y TOMA ASIENTO por unos minutos. No te preocupes por la técnica ni por los objetivos, tan sólo siéntate. Esto puede convertirse en unas mini-vacaciones en medio de un día intenso y de prisa.

2. RESPIRA. Nuestra respiración es el punto central de nuestro bienestar y salud. Cuando respiras despacio, tu metabolismo va más despacio también. Has ejercicios de respiración hasta la cuenta de 5 (aspirar –por la nariz– y expirar –por la boca–). Repítelo 10 veces. Serán los dos mejores minutos de tu día.

3. “INTERESANTE”… Por un momento, deja de darle importancia a las cosas. Piensa en ellas, velas pasar y déjalas ir.

4. CAMINA LIBREMENTE a ningún lugar. Por unos pocos minutos, camina con libertad, sin destino. Procuro (Culvert) en las tardes salir de mi oficina y dar una vuelta a la manzana sin agenda, sin prisa, sólo caminando. Siempre regreso contento, más concentrado y recargado de energía.

5. Espera con FUERZA DE VOLUNTAD. Por ejemplo, no usar tu teléfono durante algún lapso de tiempo. La disciplina construye la fuerza de voluntad y ésta, la confianza y mayor fortaleza.

El Secreto de Empezar

El éxito comienza en el momento que te decides a empezar. Como un gran fuego que empezó por la pequeña flama. Una vez que reconoces una necesidad, diseñas el nuevo hábito y defines la recompensa:

1. Dejé de tomar café hace 17 años, comenzando con una sola taza libre a la semana.

2. Empecé a escribir en mi blog, empezando con el compromiso de un escrito al mes.

3. Inicié un fondo de educación para mis hijas con un pequeño pago mensual.

4. No me vayas a malinterpretar, es muy bueno hacer cosas grandes, pero son los pequeños hábitos –heroicos– los que constituyen una vida exitosa, y lo primero que tienes que hacer es EMPEZAR.

Tu tarea

El que hayas llegado hasta aquí, dice mucho de ti. Dar lo mejor de ti, hace los Hábitos Heroicos y éstos te hacen más productivo, saludable y feliz. Es momento de crear tus Hábitos Heroicos. Genera confianza empezando, repitiendo y mejorando cada vez. Esto te servirá día tras día. Sé la mejor versión de ti mismo, ve lo mejor de otros y haz que suceda.- Hugh Culver

“Una vez que te has decidido, el universo conspirará para que suceda”.- Emerson

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com


 

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