Últimas noticias:

Envolverse en la Bandera Nacional, no sirve contra Trump

Recuerdos de aquellos lodos

La parafraseo del maestro Gregorio Doval (“Análisis del origen y el sentido de las frases hechas o dichos”) y la atribuye a una pintura de Francisco de Goya. La remembranza gustó a mis amadas lectoras y gentiles lectores, porque en sendas tertulias literario-alcohólico-musicales, se criticó hasta el cansancio la deficiente comunicación del gobierno federal, particularmente, en estos cuatro últimos años.


México; cómo responder a Trump


Tratando de dar un toque de originalidad, este escribano ha aludido al tema como “las vueltas en U” o “Metodología lingüística de la Chimoltrufia”, personaje de Roberto Gómez Bolaños que nunca recibirá un premio de la Academia, porque además, la Chimoltrufia tenía el encanto de Meryl Streep, la belleza de Scarlett Johansson, la sonrisa de Anne Hathaway y el glamour de Carolina Herrera. Ni modo, no se puede todo en la vida. La cita es citable, porque aquella personaje siempre expresaba: “Así como digo una cosa, digo otra”, con cualquier significado que ello pudiere llegar a tener. Y con más frecuencia de lo deseado, la estrategia de comunicación política en nuestro país, absorbe y se arropa con ese mismo formato.

Perdonando la digresión

Hoy, delante de los embates del presidente estadounidense, uno de mis más asiduos lectores –un tío mío, jubilado– me envió un artículo de Jorge Zepeda Patterson publicado por “El País”, abordando la diversidad de respuestas y posturas que muchos mexicanos y no pocos generadores de corriente de opinión han propuesto a la paisanada.

Las propuestas

El marketing político en casos como éste, tiene un montón de utilidades; pero, como dice el maestro Zepeda, la frase de “México primero” no tiene nada qué hacer frente al “America First”. Lamentablemente, no todo queda en el juego de expresiones. El asunto tiene más fondo.

Algunos proponen que los mexicanos se envuelvan en la Bandera Nacional y se lancen a ahogarse en alguna de las fugas de agua de la Delegación Iztapalapa, o de perdida lanzando a aguas bravas a cualquier trajinera en Xochimilco. El argumento es bastante peregrino porque este tipo de acciones no mueven más que a la hilaridad del adversario a quien se pretende derrotar. Tampoco ayuda a evidenciar nuestro enfado legítimo en contra de los símbolos gringos.

Otros más, consideran oportuno “boicotear” y dejar de comprar en Walmart, Ford, Avon, McDonalds, Seven Up, Diet Coke, Sam’s Club, HEB, Burger King, General Electric, Catsup, KFC; además de dejar de usar Nike, Adidas, Converse, y todas esas marcas, aunque sean piratas… ¡para que se les quite a los Trump!

Con todo respeto, eso no tiene nada de venganza, ni es muestra de la unidad nacional de los mexicanos. ¡Excuse me!, pero en el Súper Bowl se consumirán 100 mil toneladas de aguacate mexicano, y eso significa varios miles de empleos para otro tanto de connacionales.

El tema es de primera prioridad, porque sólo 27 empresas de clase mundial reportaron ingresos por 117,203 millones de dólares y crearon 403,279 empleos, según el analista Ismael Jiménez, de Forbes (http://www.forbes.com.mx) además de los empleos indirectos de donde viven varios cientos de miles de familias mexicanas más. Esto es, pegarle a estas empresas equivale, en opinión de este escribano, a un suicidio asistido, no a un sentido profundo, eficaz y valedero de defensa de la soberanía nacional.

La expresión es de Jorge Zepeda y que comparte este amanuense: no podemos enfrentar las ocurrencias de Donald Trump, “atricherándonos en nuestra propia xenofobia”.

Ciertamente, los más grandes adversarios del nuevo mandatario gringo están en aquel país, en su país. Son las propias empresas de aquel lado del Bravo, las que hoy resisten, se revelan o le dan la vuelta a las restricciones.

Con la pena

¿Qué hace falta? En nuestra modesta opinión, que el Presidente Peña Nieto deje, de una vez por todas, de construir y regalar cuotas para sus cuates, como se demostró con el premio concedido a Virgilio Andrade, que, como Alfredo Castillo o Pepetoño Meade, han demostrado ser “funcionarios todo-terreno”.

Es tan fundamental como urgente, que el mandatario asuma un papel de líder, con los intereses puestos en México, por encima del bien-ser y el bien-estar del grupo político al que pertenecen él y su primo Del Mazo, hoy candidato a gobernador en el Edomex. Las razones son evidentes, no pienso detenerme en demostrarlo.

La otra parte de la moneda es que no se escucha con suficiencia la relatoría y puesta en escena de un nuevo modelo económico que fortalezca el mercado interno, que potencie los resultados en términos de productividad y competitividad para las empresas medianas y grandes en el país. Sólo Gustavo Hoyos en la COPARMEX y Juan Pablo Castañón desde el Consejo Coordinador Empresarial, han programado acciones para mejorar la calidad, la competitividad y la formación de empleados y trabajadores en el amplísimo campo de la Calidad total. Eso, desde esta generosa trinchera que inmerecidamente nos conceden, eso sí es hacer algo, concretar cosas, amarrar estrategias para favorecer y proteger la soberanía nacional. Lo demás, corre el riesgo de quedarse en la superficie de la retórica política, como tantas cosas se han quedado en la nata de los discursos oficiales.

Atrincherarnos en José Alfredo Jiménez, en Pedro Infante, Jorge Negrete o La Sonora Santanera, sería caer en un chauvinismo patriotero que no aporta nada para sacar a México adelante.

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar