Últimas noticias:

Se ahogó, pero na’más poquito

Eufemismos Habemus

Aderezar las expresiones para que se escuchen bien al oído ciudadano o para emplear términos políticamente correctos, constituye una parte sustantiva en el folclor nacional.



 

Por ello, en lugar de decir que “ya no hay dinero”, la frase se convierte en “ajustes al presupuesto”. En vez de “a la economía se la está cargando el payaso”, la expresión empleada es “la volatilidad continúa”. En lugar de “crece la inseguridad”, se utiliza el “replanteamos las estrategias de combate al crimen”. Y en esto, los boletines de prensa de las oficinas gubernamentales resultan especialistas en make over político.

O sea…

La felicidad cunde e inunda los espacios políticos, porque la Comisión Federal de Electricidad –CFE– “recortó sus pérdidas” de más de 30 mil 500 millones de pesos, a sólo 6 mil 898.4 millones. Es decir, ¡Hosanna al logro! El niño se ahogó, pero na’más poquito. Y la alegría es exultante. Los ingresos de la CFE crecieron en 18.57 por ciento. ¿Por eficiencias, economías, mejoras en la productividad? ¡No señores! Porque aumentaron los dineros que la gente tiene que pagar por la energía. Otra vez ¡Hosanna!

Pero, como dicen los clásicos: “La CFE ocupa la posición 5 en el ranking de las 500 empresas más importantes”; ojo, no dice “exitosas”, “productivas”, “rentables”, “sustentables”. Así nada más, “importantes”.

Más de lo mismo

No falta quien diga que “la mala calificación” que México obtiene en el reporte de Doing Business, no resulta “tan preocupante” porque el impacto es “insignificante” en la toma de decisiones de las empresas en el país. O sea, tenemos bajas calificaciones –bajamos del lugar 38 al 45 y luego al 47–, “pero, no le’aunque”. No pasa nada. Que se preocupen los que tienen que jalar capital extranjero para el país. ¡‘Ora sí… no entendí!

Eso está como la celebérrima afirmación de que “el aumento de las gasolinas sólo afecta a quienes tienen coche”.

Igual en otros terrenos

Nos avisaron que bajaron dos por ciento los secuestros, “poquito, pero bajaron”. Esto significa que el niño se ahogó, pero na’más poquito.

El magistrado presidente del Tribunal jalisciense robó, huyo, mató y algunos detalles más... ¡Pero eso, ya pasó! Segurito que don Aristóteles Sandoval no había leído el currículum del ahora magistrado con licencia.

Hace poquito le encargaron a doña Arely Gómez restaurar la pésima imagen que dejó Virgilio Andrade –el señor del notable y arquitectónico peinado a base de permanente– en la Secretaría de la Función Pública, además de que ella será clave en el combate a la corrupción. El problema es que no tiene presupuesto para ello en el 2017. O sea… por fin se librará de los señores de Ayotzinapa, de recibir denuncias contra los de la CNTE que jamás prosperaron.

Al desaparecer del escenario mediático inmediato, en la SFP no le van a preguntar por qué y cómo se escapó Javier Duarte, o qué hay con los homicidios en tierras de Eruviel Ávila, o qué sucederá con los demás gobernadores inculpados o con la extradición de “El Chapo”. Sin duda, un merecido descanso.

En buen romance, el niño se ahogó, pero na’más poquito.

 

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Comentarios  

#1 jJUAN JOSE 31-10-2016 20:03
¡Muy buen artículo!
Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar