Últimas noticias:

El amor es capaz de trasladar y transformar todas la realidades

 

El rincón del loco; el amor

En una ocasión llegó el director de una residencia de jóvenes universitarios a visitar a uno de ellos que estaba enfermo. Al entrar a su cuarto lo vio un poco apesadumbrado, con franqueza le dijo: “¿Qué no te tratamos con cariño?” Y él volteándolo a ver con paz y tranquilidad le dice: “Sí, con cariño sí. Pero en mi casa mi madre me trataba con amor”.

Y es que, en amores, hay muchísimos tipos, muchos. Algunos que son muy básicos, algunos que enriquecen.

El día de hoy quiero hablarles del más grande, el más grande de todos los amores; porque bien hemos escuchado muchas veces que nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Y de ese amor les quiero hablar. Ese amor expresa dos cosas fundamentales: por un lado, no tiene límites; y por el otro, teje una unidad tal, que configura las almas de una manera que es muy difícil de separar. Ese es el amor más grande.

Y un amor así de grande tiene fundamentalmente dos ámbitos, es decir, cada vez que amamos “algo”, ese “algo” es fundamental y ese “algo” tiene que estar a la altura de nuestro amor. Hay gente que ama enloquecidamente una muñeca. Me parece bello el amor, pero evidentemente no está a la altura del amor humano, y que un hombre ame intensamente una muñeca no es tan humano.

Hay gente que ama intensamente a su perro, lo cual me parece extraordinario, pero tampoco está a la altura, porque el ser humano –para que su amor sea cada vez más digno– tiene que elevar el objeto de su amor. Y por eso es que en el mundo el amor más grande que podemos tener es a Dios mismo. Y de ahí el amor más grande que puede existir sobre la faz de la tierra es el que dos personas, un hombre y una mujer, deciden entregarse mutuamente para el resto de sus vidas y de modo exclusivo. Esos son los grandes amores de nuestro universo.

Empecemos con el primero, el fundamento de todos: amar a Dios sobre todas la cosas. Eso lo constituye en el amor más grande, y no por ello olvida las cosas más pequeñas, porque si es el amor más grande es porque es capaz de trasladar y transformar todas las realidades. Y el amor a Dios es intelectual, sin lugar a dudas, y empapa la voluntad, no hay duda, pero también nuestras pasiones y nuestros sentimientos y nuestras sensaciones… Todo lo abarca. Y por eso amamos a Dios con toda el alma, con todo el ser, con todo el corazón. Porque en la dinámica de los amores, mientras más crece el objeto y mientras más crece el nivel de entrega, es pleno nuestro amor.

En nuestra vida podemos preguntarnos, como aquel joven que estaba enfermo en su residencia universitaria, cómo tratamos y cómo me tratan los demás. ¿Con cariño, con amor? Y que podamos entregar nuestro corazón para que sea un verdadero amor, uno sin límites, porque sin límites lo perdona todo, porque todos necesitamos ser perdonados sin límites. Lo entrega todo, no se reserva nada, porque eso sería una pequeña atrocidad para el mismo amor. Y sin límites es capaz de aguantarlo todo, porque sabe que hay algo más grande detrás del amor que vale la pena cargarlo para entregarlo. Y eso genera una hermosa unidad.

Imaginemos este hermoso mundo: Si entre todos nosotros hubiera un amor más pleno, habría una unidad más plena, y sin eliminar las diferencias, porque el amor nunca las elimina. Podríamos edificar conjuntamente un mundo muchísimo mejor del que tenemos adelante.

Sigamos pensando en nuestros tipos de amores, y no nos conformemos con ninguno mas que con el más grande de todos, aquel que es capaz de entregar la vida por los demás.

@yoinfluyo

mm@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo