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Vive libre, vive en paz y sin amargura

 

El rincón del loco

¿Quién de nosotros no ha visto, o si acaso se ha enterado de aquella película para niños y para no tan niños, Frozen? Aquella película de esas dos hermanas que por circunstancias de la vida las hicieron ver el mundo de una manera muy diferente, a una llena de amor, de pasión, de ilusión; y a la otra con amargura. ¿Qué es lo que hay detrás de esas vidas, de esas historias, cuando las dos eran tan maravillosas hijas de una familia, cuando las dos tenían tantos talentos, una y la otra?

¿Pero qué es lo que conduce a una situación y a la otra? ¿Qué es lo que a ti y a mí a veces nos hace un poquito más amargos ante ciertas circunstancias?

Hay dos cosas fundamentales detrás de la amargura, una de ellas es la falta de capacidad para afrontar las dificultades; y la otra, la falta de alegría ante la riqueza de los demás. Empecemos por la primera.

Muchas veces a ti y a mi la vida no nos sale tan bien y en los caminos cotidianos tenemos dificultades, se nos poncha una llanta o llega un perro y hace sus cosas o una paloma desde el aire o factiblemente el Doble No Circula no te dejó salir… y empezamos a amargarnos por la simple y sencilla razón de que la cruz que tienes delante no eres capaz de cargarla o no soy capaz de cargarla.

La amargura empieza a entrar en nuestras vidas cuando pensamos que lo exterior va a determinarnos y cuando no somos capaces de empezar a determinar lo exterior desde nuestra riqueza interior, cuando olvidamos lo que llevamos por dentro, cuando pensamos que unas paredes, un muro, un comentario, unos ojos o una actitud puedan destrozarnos por dentro.

La amargura muchas veces es también una falta de autoestima, de confiar en lo que uno mismo tiene y uno mismo puede dar y de saber que al mal tiempo buena cara. Porque dentro de nosotros hay muchísimas cosas buenas que podemos ofrecer a los demás y una circunstancia completa no puede ser capaz de vencer la riqueza que llevamos por dentro. Es cierto, son cosas duras; y por eso, no quiero decir que no las vayamos a sufrir. Pero también es cierto que por dentro tenemos algo todavía más duro, rico, bello, que es nuestra propia vida que una circunstancia no la puede aplacar.

Y en segundo lugar, aquellas veces cuando vemos que los demás empiezan a tener cosas que uno no tiene. En el fondo, es la misma circunstancia. Pero en la primera, a veces dejamos que esos males nos ataquen; y en la segunda, esos bienes que alguien más desea también opacan las riquezas que tenemos por dentro. Es la misma historia, nada más que con otro tono, y podemos aplicar lo mismo. No necesita tenerlo de al lado, porque uno es antes de necesitar, uno es antes de tener, uno es alguien que no necesita de las demás realidades o circunstancias. Siempre hay cosas que nos vendrán bien, pero no podemos dejar que nuestra vida se pierda porque no tenemos el nuevo iphone o porque no tenemos el nuevo galaxy o porque a nosotros no nos ha tocado esto o aquello otro. Bien, eso es un hecho. Pero siempre nos compararemos. Sin embargo, deben haber riquezas interiores que nos hacen ir con libertad por la vida.

Hace unos días, alguien me daba un consejo y me decía: En ocasiones se pierde la alegría, y cuando se pierde la alegría, es porque se ha perdido la paz. La paz interior es la paz que permite que no caigamos nunca en la amargura, porque es la paz que nos hace concientes de la riqueza que tenemos, de Aquel que nos hace ricos, y con ella podemos ir con mucha alegría afrontando esta vida.

Pues, te ánimo a superar esas pequeñas amarguras en nuestra vida, por los males de la vida, por los bienes que envidiamos; superándola, encontrando dentro de uno mismo esas riquezas que nos hacen transmitir a los demás algo que factiblemente les va a alegrar la vida y que sin duda alguna a ti y a mí, por dentro, nos va a hacer vivir esa libertad y gozar de esa paz que dará la alegría que tanto necesitamos.

Que la vida a todos nos llene de esa dulzura, de la alegría, de la paz que sabe entregar a los demás.

@yoinfluyo

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

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