Últimas noticias:

Irreverencia a la juventud

 En conferencia dictada en una institución académica de prestigio, la conferencista ponía como ejemplo a los países nórdicos en cuanto a igualdad lograda entre mujeres y hombres y en cuanto a las “ventajosas” políticas de control natal.


Juventud mundial


Creo que por el contrario, los países nórdicos deberían tomar ejemplo de las políticas de control natal que se están llevando a cabo en México y que están muy bien pensadas para que nuestro país acelere la disminución de niños y de gente joven que posee todos los bríos y energía para trabajar, y aumente la población de personas mayores que ya no pueden trabajar.

Si lo que se busca es la re-definición de las familias y una vida de liberación sexual, eso está por lograrse aquí. Pongamos dos ejemplos:

El primer ejemplo es la propuesta de Ley de Derechos de las Personas Jóvenes en la Ciudad de México, que totalmente omite la atención necesaria al embarazo y el parto. Por el contrario, en el derecho a la salud “incluye la promoción de la salud sexual y reproductiva [aborto], el acceso a métodos de anticoncepción…” (Cap. V, Art. 29); y en el apartado de Derechos Sexuales y Reproductivos: “Todas las personas jóvenes [sin especificar edad] tienen derecho a disfrutar del ejercicio pleno de su sexualidad… El gobierno impulsará significativamente la disponibilidad de una amplia gama de métodos anticonceptivos en todos los centros de salud del D.F. para la población juvenil, incluyendo la anticoncepción de emergencia (Cap. VI, Art. 35). Y más adelante dice que se proporcionará “información y acceso a métodos anticonceptivos de manera gratuita y eficiente” (Cap. VI, Art. 37).

El segundo ejemplo es el Seguro Popular, que “obligará a  las mujeres y adolescentes a usar anticonceptivos para que no vuelvan a quedar embarazadas y así como no tener que cubrirles los gastos de maternidad (N.G. 1252, 27/04/15). Esto se debe a que desde que el Seguro Popular había cubierto de forma gratuita partos naturales y cesáreas, hubo un incremento de embarazos hasta del 40%.

Tener niños y jóvenes que renueven nuestra población parece no ser del agrado de nuestro gobierno, ya que el mismo jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital General de México, Dr. Rogelio Vázquez Cavazos, declaró que: “Toda embarazada deberá traer firmado un compromiso en el que autoriza a salir del hospital con un método de anticoncepción, que no deberá ser ni pastillas ni inyecciones, para que funcione la ‘planificación familiar’”.

Esta expresión es conocida en medios internacionales para la reducción y control de la población de países pobres por países ricos, sin medir las consecuencias de salud física y mental de las mujeres en edad fértil.

Para una explicación más amplia, en las Naciones Unidas esto es conocido como “dividendo demográfico”, que está siendo probado implacablemente, independientemente de que más y más países experimenten baja fertilidad, esto es, menos nacimientos, lo cual es acompañado de cero ganancia económica para los países que lo experimentan.

El lado oscuro del dividendo demográfico es la rapidez en el envejecimiento poblacional.

En juntas y reuniones de Naciones Unidas aún no se ha llegado a responder con claridad qué se hará a favor de las necesidades de la vejez, que requiere de enormes cambios institucionales sobre todo en países en subdesarrollo como el nuestro, en donde hasta ahora la única protección para el anciano ha sido la familia.

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), para garantizar un ‘dividendo demográfico’ debe introducirse el aborto disponible de forma gratuita para los adolescentes, la supresión de la edad del libre consentimiento, suprimirse las leyes contra las drogas y la prostitución y que se disminuya la participación de los padres en la formación sexual de sus hijos.

Volvamos a lo mencionado al principio de este artículo acerca de la conferencista, quien al parecer ni siquiera se ha enterado de que es precisamente en Dinamarca, uno de los países nórdicos, que el grupo “Sex and Society” (Sexo y Sociedad), que provee la mayor parte de la educación sexual en ese país, acaba de ajustar sus programas de manera radical. Ha cambiado de aplicar solamente la prevención del embarazo, a enfatizar de manera positiva el embarazo.

Marianne Lomholt, directora del grupo danés, comenta: “Durante muchos años solamente hablamos de sexo seguro y de cómo prevenir el embarazo. Hoy pensamos que quizá debemos también decirles cómo embarazarse”.

Este cambio refleja la creciente preocupación mundial de que las mujeres no están teniendo bebés. En Dinamarca la tasa de nacimientos ha sido más baja que el reemplazo poblacional desde 1970; y no es el único país, la situación es similar en España, Italia, Japón y numerosos otros países.

En marzo del año pasado, el inglés Lord Winston von Hammersmith visitó Nueva Zelanda y advirtió a los jóvenes acerca de la infertilidad y de esperar demasiado tiempo para tener hijos. Lo irónico de este personaje es que él es un experto en fertilidad y pionero de la fertilización in vitro, pero ahora advierte que el rápido avance de las tecnologías reproductivas hace que la gente espere demasiado para tener hijos.

La educación sexual para estudiantes hoy debería ser mucho más amplia, reconociendo el valor de la persona, el valor de la maternidad y el increíble gran regalo que son los hijos. Y si la educación fuese amplia, honesta, completa, veraz e integral, debería reconocer e incluir que las mujeres pueden ser madres. Para los jóvenes estudiantes, tener esto presente puede modificar válidamente sus planes a futuro y prosperar hacia metas más altas.

Valdría la pena que pensaran en una carrera o actividad que pudiera brindarles cierta estabilidad para acomodarse a la vida familiar deseada. Muchas mujeres se sienten descontroladas cuando nace su primer bebé, ya que toda su educación fue enfocada solamente a la importancia de estudiar una carrera y obtener un título, y nunca se les habló acerca de la importancia de la familia y en lo que consiste la vida familiar.

Los estudiantes deben saber y ser alentados a reconocer desde temprana edad que la vida familiar es inmensamente valiosa, tanto económica como socialmente.

C.S. Lewis cita preceptos de la ley natural al final de su obra The Abolition of Man (La Abolición del Hombre) y transcribe un precepto romano antiguo: “Gran reverencia es debida a un infante”. Además, cita una línea de la sabiduría de los Analectos chinos: “El Maestro dijo: RESPETA AL JOVEN”.

@yoinfluyo


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar