Últimas noticias:

El de Loyola

Una de las mejores obras que he visto a lo largo de toda mi vida, es la que se está representando en el Teatro Silvia Pinal (Versalles, 27. Colonia Juárez. CDMX)  y cuyo autor y productor es don Juan José San Millán Casillas.


Obra de teatro


La obra se titula “EL DE LOYOLA” y, como su nombre lo indica, trata de la vida y  obra de ese gran personaje que es San Ignacio de Loyola.

Un caballero en toda la acepción de la palabra, puesto que procedía de la más rancia nobleza española. Un valiente militar que, fiel a su rey, defendió a su patria de una invasión extranjera. Uno de los mayores santos que ha tenido la Cristiandad puesto que, uniendo el espíritu militar al ideal de perfección evangélica, fundó la mejor orden religiosa que engalana a la Iglesia Católica: La Compañía de Jesús.

A lo largo de casi dos horas de representación, la obra sabe atrapar al público de tal modo que, cuando ya los actores han terminado, da la impresión de que apenas pasó un cuarto de hora y que todos desearían que la historia se prolongase por más tiempo.

Y es que San Ignacio de Loyola es un personaje muy singular, de ésos que la Providencia le da a la Iglesia muy de cuando en cuando pero siempre cuando más lo necesita.

En aquellos tiempos calamitosos de herejías, cismas y desorientación de criterios, entra en escena el de Loyola con todo un ejército de militantes cultos, santos y valientes.

La Compañía de Jesús se enfrenta con éxito a la herejía logrando recuperar vastas regiones de Europa, difunde la sana doctrina por medio de libros y en universidades y –lo máximo- evangeliza a millones de paganos tanto en América como en los más remotos rincones de África y de Asia.

Don Juan José San Millán es un piadoso devoto del Señor de Loyola así como un ferviente admirador de la obra realizada por los jesuitas a lo largo de los siglos.

Don Juan José San Millán es un hombre de vasta cultura puesto que posee tres títulos universitarios: Contador Público por la Universidad Ibero Americana; por el ITAM, licenciado en Economía y licenciado en Derecho, también por el ITAM.

Un hombre que domina el tema y que, deseando no solamente hacer justicia al inmortal San Ignacio sino difundir el buen teatro dentro de un ambiente tan descristianizado, fue que se decidió a poner en escena “EL DE LOYOLA”

Un caballero español frívolo y enamoradizo era Iñigo López de Recalde. Hasta que una bala de cañón le destrozó una pierna y, fruto de la lectura de vidas de santos durante su convalecencia, decidió darle otro rumbo a su existencia.

Una vez que conoció la vida y hazañas de aquellos héroes del Cristianismo, Iñigo saca la siguiente conclusión: La gran cantidad de hazañas que él también podría hacer así como los sacrificios que podría realizar en favor de los demás. Siempre, claro está, “para mayor gloria de Dios”

Una obra que transcurre con gran agilidad ya que sobre el escenario los actores desarrollan sus parlamentos con diálogos breves y dentro de cuadros de corta duración. Todo con la finalidad de no agotar mentalmente al público.

Desde luego que la escenografía es de gran calidad puesto que, por medio de transparencias artísticamente montadas, se presentan paisajes de las Vascongadas, la basílica romana de San Pablo Extramuros, Venecia, Tierra Santa, Montserrat, la habitación donde murió San Ignacio y ubn largo etcétera que alimenta la cultura de los asistentes.

Un episodio de gran emotividad transcurre dentro de la Abadía de Montserrat en donde el valiente Iñigo, transformado ya en el piadoso Ignacio, le ofrece su espada a la Virgen.

Este episodio resalta de modo especial debido a los cantos que, en honor de la Virgen, entona la voz maravillosa de una soprano que actúa en vivo en el escenario.

Aquel 27 de septiembre der 1540, fecha de la aprobación de la Compañía de Jesús  por el Papa Paulo III, nació una gran orden religiosa que, al renovar a la Iglesia, enviaba al Concilio de Trento a sus mejores teólogos para, desde allí, defender y difundir la sana doctrina.

Una obra fuera de serie que remata de un modo tan inesperado como admirable: Ante el féretro que contiene los restos del Señor de Loyola, los actores entonan la Marcha de San Ignacio que es uno de los himnos de la Compañía de Jesús.

Sin lugar a dudas, la obra que ha puesto en escena don Juan José San Millán es una obra que ningún católico debe perderse, especialmente aquellos que deseen tener argumentos con los cuales defender a la Iglesia en unos tiempos en que, por desgracia, la Iglesia es calumniada todos los días.

@yoinfluyo

redaccion@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar