Últimas noticias:

Un siglo de Unión

En este mes de abril de 2017, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) se viste de gala para celebrar uno de los acontecimientos más importantes de su larga vida.


México; UNPF, un siglo


Este 27 de abril, la institución presidida por la licenciada doña Consuelo Mendoza de Feregrino cumple sus primeros cien años de vida.

Efectivamente, fue el 27 de abril de 1917 cuando un selecto grupo de padres de familia mexicanos –justamente alarmados por el rumbo que tomaba el país– decidió fundar la Unión Nacional de Padres de Familia.

Habían pasado poco más de dos meses desde aquel 5 de febrero en que fuera promulgada en Querétaro la Constitución que actualmente nos rige y dentro de la cual una serie de preceptos –aparte de mostrarse persecutorios contra la Iglesia– restringían la libertad del pueblo mexicano.

De modo especial destacaba el artículo 3º, el cual lesionaba abiertamente el derecho natural que tienen los padres de familia de educar a sus hijos conforme a su fe y costumbres.

Al ser los hijos prolongación, no solamente material, sino también espiritual de sus padres, no sólo es justo, sino también razonable, que quienes les transmitieron la vida sean los encargados de velar por su educación.

Porque una cosa debemos tener muy clara: Instruir no es lo mismo que educar.

Instruir consiste en proporcionarle al educando una serie de conocimientos que habrán de serle útiles durante el resto de su vida. En cambio, educar consiste en formar, o sea, fortalecer la voluntad para que el educando, en vez de optar por el mal, elija siempre el bien.

Eso lo comprendieron muy bien quienes hace un siglo vieron cómo la nueva Carta Magna aprobada en Querétaro por una muchedumbre de diputados, que si algo tenían en común era su rabioso anticlericalismo.

Justamente alarmados y considerando que los cuerpos intermedios, aparte de ser un puente entre el indefenso ciudadano y el todopoderoso Estado, son también un bastión que protege al individuo frente al abuso de quienes detentan el poder, decidieron dar vida a un cuerpo intermedio que los protegiera haciendo también oír su voz.

Desde entonces, mucha agua ha corrido por debajo de los puentes y muchos son los acontecimientos que la Unión Nacional de Padres de Familia ha presenciado como testigo de honor.

A la UNPF le tocó vivir la Gesta Cristera, el cardenismo con su educación socialista, los años de aquel desarrollo estabilizador que adormecieron muchas conciencias, la embestida de los libros oficiales que deformaban las mentes de los alumnos, los traumas de Echeverría, las diversas crisis económicas, la alternancia del poder, el regreso del PRI y –como culminación– ver que más de un millón de mexicanos saliesen a las calles en septiembre de 2016 protestando contra las uniones homosexuales, así como exigiendo respeto al derecho que los padres tienen de educar a sus hijos.

Un siglo, ha pasado un siglo desde que un grupo de patriotas decidió encender una antorcha que continúa iluminando a todo México.

Felicitamos a la Unión Nacional de Padres de Familia por defender durante un ajetreado siglo un derecho natural que es tan valioso como el derecho a la vida misma.

Y concluimos comentando el lema que, con acertada clarividencia, escogieron los fundadores de tan benemérita institución: “POR MI DEBER Y POR MI DERECHO”, lema que resume todo el contenido ideológico de la Unión: La facultad que los padres tienen de educar a sus hijos no solamente es un derecho, es también un deber.

Quien entiende esto, entiende todo; quien no lo entiende, nada entiende.

@yoinfluyo

redaccion@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar