Últimas noticias:

Alerta en los Volcanes; se desata la delincuencia

Cuando mis hijos eran pequeños, siempre que llegaban las vacaciones de fin de curso, solía llevarlos de paseo allá por los rumbos de Amecameca.


México; los volcanes, inseguridad


Aquellos parajes son algo encantador puesto que dicha población se encuentra al pie de los volcanes, razón por la cual, en un día despejado, uno experimenta la sensación de tener la nieve casi al alcance de la mano.

Quien llegue hasta Amecameca, podrá subir al cercano cerro del Sacromonte, en donde una comunidad de religiosas de clausura custodia al Cristo del mismo nombre.

Allá en el Sacromonte, teniendo enfrente a los perpetuos custodios del Valle de México, una escultura recuerda a fray Martín de Valencia, el fraile que, un 13 de mayo de 1524, desembarcó en Veracruz al frente de los primeros doce misioneros franciscanos. Dicha escultura es obra de Fidias Elizondo, el mismo que esculpió el Cristo del Cubilete.

Saliendo de Amecameca, una carretera nos lleva hasta Paso de Cortés, donde, según nos cuenta la Historia, el Conquistador encontró un camino seguro que, atravesando los dos volcanes, le llevaría hasta Tenochtitlan.

Un poco más arriba, está el albergue de Tlamacas desde el cual –si no hay nubes en el horizonte– es posible contemplar el volcán más alto de la República: El Pico de Orizaba.

Bajando nuevamente a Tlamacas, una carretera de terracería nos lleva a Huejotzingo, donde podemos admirar su maravilloso convento con el mural de los doce primeros franciscanos. Desde ahí se encuentra relativamente cerca la ciudad de Puebla.

Como al principio dijimos, tan maravilloso recorrido lo realicé muchas veces con mis pequeños hijos, aprovechando la ocasión no solamente para mostrarles algunas de las bellezas naturales de nuestro México, sino también para instruirles acerca de la historia patria.

Desgraciadamente aquello se acabó.

Todo empezó con la primera fumarola que exhaló el Popocatépetl (los del rumbo le llaman “Don Goyo”) en diciembre de 1994. A partir de entonces se prohibió el acceso a Tlamacas.

Las fumarolas y en ocasiones fuertes erupciones del viejo volcán han hecho que muchos desistan de visitar aquellos rumbos.

Sin embargo, eso no es lo más grave, puesto que la belleza de los paisajes cercanos se mantiene a pesar de todo. Lo más grave es el hecho que –de unos años a esta parte– por los rumbos de los volcanes merodean varias pandillas de delincuentes que se dedican a robar, golpear, violar y en ocasiones secuestrar a quienes tienen la osadía de pasar allí un fin de semana.

Casos ha habido en que los alpinistas –si no sufren secuestros o violaciones– han visto como les roban ropa y cobijas, exponiéndolos a las graves consecuencias derivadas de una hipotermia.

Ha habido quejas ante los medios y denuncias ante las autoridades, pero la respuesta ha sido un silencio mucho más glacial que las nieves de los volcanes. ¿Acaso están coludidas las autoridades con los delincuentes? ¿Acaso reciben parte del botín para que les dejen hacer lo que les venga en gana?

No nos extrañaría, después de que, según encuesta publicada por el INEGI, nos enteramos de que es el Estado de México el más inseguro de toda la República.

Una vez que se cruzan los límites que separan el Estado de México, ya sea de la Ciudad de México, o ya sea de los estados que lo rodean, tal parece que aquella es tierra de nadie en donde el ciudadano de a pie no sabe si temerle más a los delincuentes o a los policías.

Por medio de esta columna, quisiéramos alzar una voz de protesta sabiendo que representamos a miles que –por diversas causas– no pueden hacerlo.

¿A quién le corresponde garantizar la seguridad de los ciudadanos? ¿A las autoridades estatales o a las municipales? No vaya a ser que unas a otras “se echen la pelota”, eludan responsabilidades y –en medio de la confusión– salgan ganando los delincuentes.

¡Qué lástima que bellos paisajes y maravillosos monumentos virreinales que adornan la vecina entidad no puedan ser visitados con la tranquilidad de antaño!

Ojalá que haya alguien que se decida tomar cartas en el asunto y que resuelva un problema que se agrava día con día.

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar