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Hermana María de Guadalupe, ¿una Madre Teresa argentina?

Si en la Madre Teresa de Calcuta, Europa, toda la Cristiandad y el mundo entero tuvieron una santa en la India para los pobres, en la Hermana María de Guadalupe, argentina, América y todo el mundo pueden llegar a tener en Siria una santa para los perseguidos, migrantes y mártires. Es significativo que haya escogido como nombre de religiosa el de MARÍA DE GUADALUPE, como también el que su nombre de pila sea Jimena, por El Cid Campeador.


Hermana María de Guadalupe


En una conferencia reciente, hermosísima, llena de un mensaje que debería llegarnos al alma y hacernos reaccionar, nos plantea el fondo de todo el problema en el Medio Oriente, sus causas reales, y el resultado maravilloso en la sufrida población de Siria y de Irak, lo que debería ser ejemplo para Occidente.

Si asimiláramos sus palabras, todos los que somos de buena fe, el mundo cambiaría para bien. La cultura de la vida y del amor prevalecería en forma definitiva, la naturaleza brillaría nuevamente en todo su esplendor, el medio ambiente ya no tendría problemas, al anteponer el bien común (amor al próximo) y a la naturaleza a los intereses personales o de grupo (mafias de izquierda, petroleras, de fabricación y venta de armas), ya que se cuidaría de que no tuviera daños que afectan a todos, inclusive a ellas.

Menciona que en Occidente actualmente en las familias se busca tener uno o a lo mucho dos hijos, para que puedan darles todo, que no sufran y que sean felices, y cuestiona: ¿Según este criterio, cuántos años, si de veras lo fueran, pueden serlo? ¿70, 80, 100 o hasta 110 años? ¿Y la eternidad? El consentirlos, los hace egoístas, hedonistas, el dar importancia a cosas que no lo tienen, perdiendo de vista lo verdaderamente importante, igual que los padres que se olvidan de que su misión es llevar a los hijos al cielo, a la felicidad eterna, en lugar de malcriarlos.

Allá en el Medio Oriente, el sufrimiento, las privaciones, han hecho a la gente, especialmente a los jóvenes, más fuertes y alegres. Antes estaban ocupados de las cosas del mundo y se olvidaban de las cosas importantes, ahora disfrutan de las pequeñas cosas de la vida con una alegría que no tenían antes. Sonríen y son alegres de verdad. Sufren horrorosamente, pero sonríen. El secreto es la Fe, viven de la Fe. Son más contentos cuando lo han perdido todo. El contacto con la muerte da sentido a la vida. A fuerza de sacrificios han forjado su voluntad, hacen lo que tienen que hacer. Van al colegio, a la Universidad con balas, misiles, bombas o lo que sea.

La Hermana Guadalupe en sus 18 años de misionera en el Medio Oriente, conviviendo con la población tanto católica como musulmana, nos platica que Siria era un país especial entre los países árabes. Era próspera, la gente vivía bien, con comodidades y hasta lujos, la población estaba satisfecha con su gobierno. Nadie pensaba que hubiera la posibilidad de que ahí se presentara la temible “Primavera Árabe”.

Cuando hace 4 años se presentaron los primero disturbios, pensaron que podría ser aprovechado por los integristas, el Estado Islámico concretamente. A la hermana le llamó la atención que en la televisión los disturbios se presentaran como manifestaciones pacíficas (que no lo eran, especialmente contra los católicos) en contra del Gobierno, cuando todo el pueblo en realidad no tenía nada de qué quejarse. Al contrario, en Damasco, Alepo y otras ciudades se organizaron grandes manifestaciones de apoyo al Presidente en contra de la supuesta insurrección.

Le asombró nuevamente que en Occidente los medios de comunicación tergiversaran nuevamente los hechos, ¡LA GRAN MENTIRA!, afirmando que las manifestaciones que se presentaban en TV eran en contra del Gobierno establecido, siendo todo lo contrario.

La supuesta insurrección y luego el Estado Islámico, aparecieron por intereses económicos, nunca en defensa del pueblo, que está sufriendo tremendamente. Que la prueba de eso es que el conflicto terminaría fácilmente si se dejara de proporcionar armas y apoyo a los insurrectos que realmente no son sirios, sino extranjeros, que atacan especialmente a la población católica. ¡Pero no se hace!

Llevan ya 4 años de destrucción con más de 50 mil muertos. Siria, con una población de 23 millones de habitantes, tiene 12 millones de desplazados, que perdieron sus casas totalmente destruidas, quedando arrasadas sus poblaciones. Los ataques van contra la población directamente, no les importan los colegios, los niños, los hospitales, y se ensañan con los barrios católicos, caen morteros, misiles y bombas cada cinco minutos. Recogen en camiones en bolsas de plástico, no sólo los cadáveres, sino las cabezas, brazos, pies, manos, que han volado, para evitar la peste.

Le impresionó que un chiquillo, antes de morir a consecuencia de las heridas producidas por las esquirlas de un misil, consolaba a su madre, diciéndole: “No tengas miedo a los que pueden matar el cuerpo, pero no pueden matar el alma”.

Atrocidades todos los día. Decapitaciones, niños enterrados vivos o crucificados delante de sus madres. Y los medios de comunicación, en la era de la comunicación, callan o mienten, HAY UN SILENCIO COMPLICE.

Para una santa, se necesitan padres santos. Cuando tuvo la oportunidad de dejar los horrores de Siria, debía manifestar su voluntad de quedarse, así como el consentimiento de sus padres. Ella dijo: “Me quiero quedar” y su padre: “Has estado con esta gente hasta ahora ¿y los vas a abandonar cuando más te necesitan? Tú tienes que estar ahí, aun si eso significara dar la vida; eres misionera”, añadiendo: “Además, no pretendo de ninguna manera competir con Dios. Él te cuida allá mejor de lo que yo te puedo cuidar acá”.

Refiere la Hermana Guadalupe que en el mundo hay 60 millones de desplazados, como si la población de España y Portugal desapareciera, pero que la solución no es abrirles las fronteras, sino cerrar la “fábrica” que los produce. Terminar con la entrega de armas y abastecimiento, incluyendo gente, al Estado Islámico. Se pregunta que por qué los países árabes ricos del Golfo de Persia no los reciben, en lugar de gastar millones en la construcción de mezquitas en la Europa Cristiana.

En Occidente, donde sufrimos una persecución sutil, donde la destrucción de la familia y de la vida es el objetivo y nosotros calladitos, ¡no podemos quedarnos callados! Deberíamos aprender de los perseguidos y mártires de Siria, Irak, Nigeria y otros países. Y nos pide que recemos por los perseguidos y pidamos a los mártires que intercedan por nosotros.

Son tres cosas que podemos hacer por ellos: Orar, difundir (que se conozcan los hechos) y colaborar (ayuda material, aunque nos cueste).

Aprendamos de ellos a estar firmes en nuestros principios.

“Donde hay Bosques, hay Agua y Aire puro; donde hay Agua y Aire puro, hay Vida”.

NOTA: El conflicto de Siria fue creado por Estados Unidos para controlar el abastecimiento de gas a Europa, e inclusive está apoyando al Estado Islámico a través de la insurgencia con armas y hombres, interviniendo la CIA, hasta contratando mercenarios del ejercito privado “Black Water”, el más poderoso y efectivo del mundo (con sede en Estados Unidos). Los combatientes del Estado Islámico y los insurgentes son árabes, pero no sirios. Todo por intereses económicos y de poder.

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

 

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