Últimas noticias:

Más allá de la razón: paracaídas y cerebro

Empezamos un año nuevo y el mundo sigue de cabeza. El Estado Islámico sigue con su guerra a base de terrorismo, matando y ejecutando a gente inocente en una forma cobarde y anónima. Igual actúan los carteles de los narcos, que envían mensajes como en el caso de la alcaldesa en el Estado de Morelos. Aplican la ley de: “plata o plomo”, amenazando en dado caso a la familia, esposa e hijos, de los cuales citan todos los detalles. Es difícil decir que no.


Reflexión


El problema de fondo de nuestro mundo actualmente, es que no hay tolerancia al pensar ajeno, no hay amor al prójimo. El Islam integrista, la izquierda como siempre lo ha hecho (ver la Historia), las mafias económicas y de delincuencia organizada, tratan de imponer sus condiciones a como dé lugar. Se plantea una esclavitud peor a la que existía antes y que fue tan duramente condenada.

En los países comunistas, desde Lenin, Stalin, Mao Tsé Tung, Kim, Fidel Castro, y otros, trataron quitando a Dios de la educación pública en las escuelas, metiendo adoctrinamientos bien estudiados, crear esclavos que obedecieran a la mafia en forma servil, sin objeciones.

Cárdenas trató de hacerlo aquí en México, imponiendo una educación socialista. Ávila Camacho corrigió el rumbo al ver el repudio del pueblo al sistema, lo que no quita que actualmente se siga tratando de eliminar a Dios de la vida pública y privada.

Han cambiado de táctica: lo que en su momento fue una persecución violenta contra la libertad religiosa, ahora se hace sin dolor usando las leyes, el Congreso y hasta la Suprema Corte de Justicia, para seguir con la descristianización del mundo.

La consecuencia la estamos viendo con un mundo en el que reina la corrupción, en el que la mentira abierta o disfrazada trata de controlar al pueblo aprovechando los medios de comunicación. Las mentes de estos controladores están cerradas y no admiten otra forma de pensar.

Y el problema es ése precisamente: que para que haya libertad, debe empezarse por respetar la libertad de pensamiento. Debe abrirse la mente, tanto de los gobernantes como de los gobernados. Mentes cerradas no permiten comunicación ni intercambio y enriquecimiento de ideas.

¡El cerebro es como el paracaídas… sólo sirve si se abre!

A este respecto, el Dr. Ricardo Castañón Gómez, psicólogo, médico especialista en neuro psicofisiología cognitiva y bioquímica, ha dedicado una buena parte de su vida a investigar científicamente hechos que van más allá de la razón, siendo ateo, hasta que al profundizar estos estudios encontró que hay cosas que no tienen explicación.

Todo empezó cuando en 1992 el entonces Cardenal Bergoglio en Argentina, consciente de la calificación científica de Castañón, lo invitó a estudiar –primero en 1992 y después en 1996– dos casos de Hostias consagradas sangrantes.

Castañón observa que en los últimos siglos el hombre se ha ido alejando de lo más rico y noble que posee: su “vida espiritual”, que es lo que lo diferencia de los animales. Tenemos, dice, que reconciliar nuestros conceptos sobre la relación de la razón y la Fe. Propone como el ilustre Pascal: “explorar las razones que el corazón conoce y la razón desconoce”. Son los ojos de la Fe que también iluminan a la razón. Gracias a esta luz, la Fe puede enriquecer la vida de todo hombre, haciéndola más armónica y satisfactoria.

Y continúa: “La materia puede ser fácil e inmediatamente captada por los sentidos, mientras que la dimensión espiritual se manifiesta e ilumina cuando el hombre se dispone a ir más allá de la razón empírica. La Fe abre la inteligencia a verdades que no podemos descubrir por nosotros mismos mediante la pura razón; por eso, va más allá de la razón, potenciándola. La Fe y la razón se complementan, no están en contradicción”.

Eso es precisamente lo que nos propone la cultura de la vida y del amor, y en lo que se encuentra la solución a todos los problemas y– crisis del mundo, siendo la más importante de todas la crisis del medio ambiente: Abrir las mentes, no cerrarse al Bien común, buscando exclusivamente los intereses personales o de grupo (mafias), pasando sobre muertos con tal de conseguir saciar su ambición de riqueza y poder, ofuscados por una soberbia que no tiene fundamento alguno.

Es necesario superar la cultura de la muerte, que es la que alimenta estas tendencias, que trata de destruir la familia, el respeto a la vida y a la sociedad, a la que tratan de esclavizar, mediante leyes antinaturales y artilugios legaloides.

La sociedad debe despertar y darse cuenta de la verdadera situación y ya no dejarse manipular como borregos, a los que tienen contentos –como decían los romanos– con “pan y circo”.

Como dice la Sagrada Escritura: “La verdad os hará libres”.

“Donde hay bosque, hay Agua y Aire puro; donde hay Agua y Aire puro, hay Vida”.

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar