Últimas noticias:

México necesita acuerdos en el Congreso

Los diputados federales que habrán de iniciar sus funciones el próximo 1º de septiembre, en el primer periodo de sesiones de la 63 Legislatura, y los senadores también, tendrán una gran responsabilidad. En este entorno tan complicado deberán aprobar el presupuesto y el paquete económico para el próximo año 2016, así como diversas leyes que urgen a México.


Nueva Cámara


La discusión del presupuesto base cero y el paquete económico de 2016 tienen que ser la prioridad en el arranque de los trabajos legislativos. Es preciso privilegiar la estabilidad de las variables macroeconómicas y discutir las vías para fortalecer el mercado interno, de manera que pueda incrementarse la capacidad de consumo y la calidad de vida de más mexicanos. Sólo así podrá apuntalarse el crecimiento económico del país.

El presupuesto de egresos de la federación necesita soportarse en los principios de eficiencia, racionalidad y prioridad, para hacer frente a una compleja realidad en la que se prevé menor disponibilidad de recursos, a causa de la baja de los precios del petróleo y su producción en México.

Se requiere un verdadero compromiso para realizar una profunda reingeniería de los programas presupuestales, eliminar duplicidades y asegurar mayor eficiencia en el uso de los recursos, para profundizar en la aplicación de los mismos, y disminuir su administración. Ésta ha sido una de las propuestas históricas de Coparmex.

Es necesario recortar el gasto público y bajar la deuda, controlarla, dejar atrás esquemas inerciales para dar paso a una asignación más eficiente y más eficaz de los recursos. De esta manera, el Estado tendría la capacidad de cumplir con sus funciones esenciales y al mismo tiempo favorecer un desarrollo más equilibrado de las regiones.

A México le urge también la construcción de acuerdos en materia de lucha contra la corrupción: esta tiene que ser otra de las prioridades de la agenda legislativa. Lo demanda la sociedad.

La sociedad demanda que a la brevedad se apruebe la legislación secundaria que permita consolidar los avances logrados en la reforma constitucional en materia de fiscalización, rendición de cuentas y coordinación eficaz.

Los legisladores deben delinear un sistema anticorrupción y leyes secundarias en materia de transparencia que aseguren instituciones autónomas, transparentes, con recursos suficientes para su operación, y que brinden certeza jurídica a todos los actores y confianza a los ciudadanos.

En este sentido, es también muy importante la voluntad política para que en los estados sirvan de espejo para arraigar las modificaciones que se necesiten en materia de transparencia y en materia del sistema nacional anticorrupción, de tal forma que cerremos la pinza desde lo local a lo federal.

En la agenda legislativa también será importante que el Senado impulse la aprobación de un nuevo marco jurídico de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las mismas, a partir de la minuta aprobada por la Cámara de Diputados, incorporando los ajustes que la enriquezcan para una mejor planeación de las obras y una mayor transparencia en los procesos de licitación.

Seguirá siendo tema de discusión pública un sistema de seguridad social con viabilidad financiera de largo plazo, que fomente la formalidad en la actividad económica, asegurando la calidad en el servicio y la protección para las personas y sus familias.

Urge, además, definir las reformas legislativas que contribuyan a resolver los problemas en materia de seguridad pública que prevalecen en nuestro país. No pueden esperar más las leyes de policías estatales únicas, el combate a la infiltración del crimen organizado en gobiernos municipales y la redefinición de competencias en materia penal. 

México merece que todas las familias puedan salir a la calle sin temor, con garantías para ir al trabajo, a la escuela, a su vida cotidiana; llevar una vida normal, a la que siempre estuvimos y de la que nos sentíamos siempre orgullosos, con la plena certeza de que se dará una prevención eficaz de los delitos y de que se investigará, perseguirá y se sancionará a todos los delincuentes.

Es claro que la duración del periodo ordinario de sesiones, de tres meses y medio, es relativamente poco tiempo para desahogar una agenda legislativa, intensa y demandante. Por ello, llamamos respetuosamente a nuestros legisladores a dialogar de cara a la sociedad, a anteponer el bien común y a construir los acuerdos políticos que nos permitan a los mexicanos superar los desafíos actuales y futuros.

@yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

@jpcastanon

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar