Últimas noticias:

Junípero Serra, un santo de 3 naciones - Cap XV Actitud positiva del virrey Bucareli

Después del tiempo que pasó Fray Junípero en la ciudad y de las muchas oportunidades que tuvo de conversar con el virrey, Don Antonio Bucareli, se tornó en un entusiasta favorecedor de la obra misionera de California, así, ya más tranquilo, el fraile se dispuso a partir dando como siempre un enorme ejemplo de humildad-, al despedirse de sus hermanos de la orden les dijo entre otras cosas que les pedía “perdón por el mal ejemplo que les hubiese dado y que lo encomendasen a Dios porque ya no lo verían más”.


Vida de Santo


En septiembre de 1774 partió en compañía del Padre Pablo Mugarte y por la ruta ya conocida llegó a Tepic. Salió del Puerto de San Blas el 24 de enero de 1774 en una fragata nueva que se llamaba Santiago de la Nueva Galicia; los marineros recordaron que un año antes el Padre Serra les había dicho que la repararan porque en ella había de regresar a Monterey, los marineros se divirtieron pensando que ya esos lugares pronto dejarían de existir al ser abandonados, ahora en cambio, recibían un nuevo impulso para seguir adelante.

El Padre les dijo que “los grandes deseos que tenía de ver un gran barco que pudiese llevar mucho de comer para aquellos pobres, me hicieron pronunciar lo que les dije. Pero una vez que Dios me lo ha concedido, y yo se las doy también a ustedes que han trabajado con tanto afán en beneficio de los de Monterey”.

Después de una tranquila navegación de cuarenta y nueve días llegaron al Puerto de San Diego, todos se alegraron mucho por el regreso del Padre, pero indudablemente también porque el barco llegaba cargado de víveres y así se terminaban sus preocupaciones.

Una vez que Fray Junípero hubo tomado un descanso muy necesario se decidió a emprender un recorrido para visitar todas las misiones, cosa nada fácil para un hombre de su edad y en aquel tiempo sin caminos y con una distancia por delante de casi 850 kilómetros por recorrer.

Salió de San Diego el 6 de abril y llegó a Monterey el 9 de mayo, durante su paso por las misiones pudo platicar con todos los misioneros, darles ánimos y abrazar a todos su hijos espirituales.

El Padre decidió enviar a sus compañeros Fray Juan Crespi y a Fray Tomás de la Peña Saravia con el Capitán Juan Pérez, y durante dos meses y medio navegaron; el mal tiempo y la mala disposición de los indios de esos lugares no les permitieron hacer ninguna nueva fundación y descubrieron una gran Isla a la que llamaron Santa Margarita, por haber llegado en el día que se festejaba a esta santa.

Estos resultados que se reportaron al virrey no le dieron la menor satisfacción. Se decidió hacer una segunda expedición para ir más al norte en una goleta -que era un barco más pequeño por lo que podía navegar a mayor velocidad-, se designó como Capitán a Don Juan de Ezeta y como sacerdotes a Fray Miguel de la Campa y Fray Benito Serra.

La nueva expedición salió en marzo de 1775, pero pronto los vientos fueron fuertes y contrarios lo que los obligó a retroceder; después de varios días al fin pudieron llegar a tierra, donde se encontraron pequeños poblados que fueron muy amigables con ellos. Dieron gracias a Dios con un Te deum y después pudieron celebrar una misa solemne.

@Yoinfluyo

comentarios@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar