Últimas noticias:

El berrinche de Cuauhtémoc y el agandalle de “Los Chuchos”

Era el 5 de mayo de 1989 y “Democracia ya, Patria para todos” fue el lema que seleccionaron los fundadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD); sabían que ese era su momento. Y es que, por primera vez en el México posrevolucionario, ya en la recta final del siglo XX, la izquierda se reunía en torno a la formación de un partido político. Hoy, a 25 años, dicho instituto político vive una de las mayores crisis.


Democracia para México


Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, de forma natural, se convirtió en el “dueño” del proyecto político, pues venia de ser el candidato presidencial del Frente Democrático Nacional (FDN) en 1988 y era la figura que generaba la unidad; su padre Lázaro Cárdenas era un símbolo para muchos mexicanos.

¿Quiénes eran los otros fundadores del PRD?, ¿por qué permitieron que durante 13 años todo girara en torno a la imagen de Cuauhtémoc Cárdenas?, ¿cómo fue que “Los Chuchos” se quedaron con el partido?

Por un lado, tenemos dentro de los fundadores del PRD a los que venían del PRI, eran los integrantes de la autollamada “Corriente Democrática” que fue abucheada cuando en la XIII Asamblea Nacional del PRI de marzo de 1987, habían exigido que los candidatos fueran elegidos por la militancia, en especial, para el cargo de Presidente de México.

Hablamos de Cuauhtémoc Cárdenas que cuando fue gobernador de Michoacán (1980-1986) no fue precisamente un demócrata, y de Porfirio Muñoz Ledo que siendo presidente nacional del PRI en 1976, nunca planteo reformar su vida interna. También se encontraban Ifigenia Martínez, Andrés Manuel López Obrador, Roberto Robles Garnica, César Buenrostro y Janitzio Múgica (hijo del general “socialista” Francisco J. Múgica, de la era de Lázaro Cárdenas).

Por otro lado, también fundaron el PRD liderazgos que provenían de los “mini partidos” de izquierda, que siempre fueron cuestionados de vivir clandestinamente o de ser espías al servicio de la propia Secretaria de Gobernación, tanto de la era de Manuel Bartlett (hoy en día senador del Partido del Trabajo que abiertamente se declara de “izquierda”), como de la época de Fernando Gutiérrez Barrios, quien en la década de los setenta fue la cabeza de la Dirección Federal de Seguridad, hoy en día Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

Me refiero al Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), dirigido por Heberto Castillo Martínez y José Álvarez Icaza; el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), dirigido por Arnoldo Martínez Verdugo y Gilberto Rincón Gallardo; el Partido Patriótico Revolucionario (PPR), de  Camilo Valenzuela y Jesús Zambrano; la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), dirigida por Mario Saucedo; el Movimiento Lucha Popular (MLP) de Guadalupe Acosta Naranjo; el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), de Carmelo Enrique; así como la Unión de la Izquierda Comunista (UIC), entre otros.

Más adelante se unen a la fusión del partido una parte de la militancia del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), que tenía como miembros a Carlos Navarrete Ruiz, Jesús Ortega Martínez, Graco Ramírez, Rafael Aguilar Talamantes, Miguel Alonso Raya, entre otros.

¿Le suenan conocidos algunos de estos nombres? Sí, Carlos Navarrete, Jesús Zambrano, Jesús Ortega, Guadalupe Acosta Naranjo, han sido los últimos cuatro presidentes nacionales del PRD, y son también los dirigentes de los llamados “Chuchos”, cuyo nombre tribal es “Nueva Izquierda”.

Y es que “Los Chuchos” crecieron al lado de la figura de Cuauhtémoc Cárdenas, quien fue dirigente nacional del PRD en el período de 1989-1993, así como su candidato presidencial en 1994 y en el año 2000.

Cárdenas fue quien les dio espacios dentro de la estructura partidista, convirtiéndolos en el Politburó del partido del sol azteca. Y también los llevó al Poder Legislativo. Por ejemplo, Jesús Ortega fue el representante del PRD ante el Consejo General del IFE en el período de 1990-1992, diputado federal de la LVI Legislatura (1994-1997), donde por cierto fue el coordinador del grupo parlamentario, y secretario general del PRD a nivel nacional de 1995-1998. En el 2000 llegó al Senado de la República, para durante 6 años también coordinar al grupo parlamentario del PRD.

Y es que, con esos espacios, “Los Chuchos” crecieron en todos los sentidos y se fueron fortaleciendo, hasta que por miedo a perder sus posiciones, sacaron de la jugada política a Cuauhtémoc Cárdenas, quien también se había vuelto desde un principio el “amo y señor del partido”.

En 2002, Amalia García dejaba la dirigencia del partido en Rosario Robles, quien había sustituido a Cárdenas cuando éste dejó la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal para buscar su tercera candidatura presidencial en el año 2000. Pero también en ese momento surgía con más fuerza el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, el entonces gobernante de la Ciudad de México.

“Los Chuchos” decidieron que Cárdenas ya no les servía y fueron apostando por López Obrador, quien en un principio no jugó con ellos, pero en 2006 les dio la coordinación general de su primera campaña presidencial en la persona de su principal cabeza, Jesús Ortega Martínez.

Acusados por las otras corrientes del PRD del fracaso electoral de 2006, “Los Chuchos” fueron de forma estratégica apoderándose de la estructura del partido, hasta que en el 2008, después de la anulación de la elección de dirigente nacional (que muchos denominaron “Chuchinero”), llegaron a la dirigencia nacional, primero por el interinato de Guadalupe Acosta Naranjo, y posteriormente mediante la modificación de sus método de selección de dirigente nacional, siendo ahora por un Consejo Nacional y no por elección abierta.

Por eso, desde 2008 son los dueños del partido; en otras palabras, “Los Chuchos” se agandallaron desde ese momento el principal partido de la izquierda.

A principios de 2014, las otras tribus del PRD se juntaron para destronar a “Nueva Izquierda” y resucitaron a Cuauhtémoc Cárdenas, quien por cierto desde 2002 había renunciado a sus cargos partidistas y se había retirado de la política al interior del sol azteca.

Esas corrientes que se han quedado marginadas del “hueso presupuestal”, como son los “Bejaranos” y la Coalición de Izquierdas, de Alejandro Encinas, le hicieron creer a Cuauhtémoc Cárdenas que podía ser el “candidato de unidad”, pues su llamado “liderazgo moral” podía imponerse contra “Los Chuchos”, pero no fue así; al contrario, los amarres de “Los Chuchos” con otras corrientes como Alternativa Democrática Nacional (ADN) y Foro Nuevo Sol, evidenciaron que ellos, después de 25 años de existencia del PRD, son los que tienen el control de las “canicas”.

Por eso Cárdenas renunció al PRD e hizo su berrinche, pues a sus 80 años aún soñaba con ser el rey, pero no contaba con el agandalle de “Los Chuchos”.

@gjtq2010

@yoinfluyo

gtorres@yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar