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El silencio es el lenguaje de la oración

México; Informando y Formando, la oración

El lenguaje que mejor entienden los enamorados es el del silencio.

¿Cómo están, queridos amigos de Yo Influyo? Los saluda Alejandra Diener; y en este fin de año les dejo un regalo: La oración es algo tan importante, pero orar no implica hablar, cuando oren, no empleen muchas palabras.- Mateo 6, 7.

Basándome en “Oír tu voz”, de Ricardo Sada Fernández, hablaré un poquito sobre los silencios. Cuando en tu oración no te hable ni me hables, recuerda que el silencio hace mucho bien al alma. Esto es algo bien importante, porque ¿a cuántos no incomoda el silencio? No te hablo, porque a los que de verdad se aman les basta la sola presencia mutua; las palabras, si vienen, bienvenidas. Pero si no están ellos juntos por las palabras, sino por el gozo de su compañía. Quiero yo estar contigo, ¿tú quieres estar conmigo? Aunque no nos digamos nada, nuestra alegría es tanta, que no nos son necesarias las palabras.

El silencio es superior a las palabras porque remite directamente a la persona; el amor perfecto se da en el silencio. Ostia, inhabitación, eternidad, buen alumno, José... Callo en el sagrario y en tu alma porque en el silencio es posible comunicarte todo. Hablándote, podría solo transmitirte un mensaje concreto pero en el silencio la comunicación es limitada.

Mantén tu silencio interior, no permitas que el ruido de afuera se meta en tu corazón, ni el de adentro. Mi madre es la plenitud de los tiempos y no se apoyó en el activismo ni en las apariencias, y por ella han venido todas las cosas bellas de la humanidad. Jesús callaba. Mateo 26, 63.

Cuando quieras encontrarme, búscame en el silencio de tu corazón; sabes que puedes hablarme sin decirme nada. Miradas, impulsos, amor; no te ocupes en decir oraciones de muchas palabras, simplemente ámame con una mirada interior, con una sonrisa tierna de amistad. Di cada una de tus plegarias de modo que la refieras a la persona a quien se dirige. No te quedes en la plegaria, cuando llegues a orar dime: “vengo Jesús para que me ames”. “Sí, yo soy quien llena las vasijas”.

Muy feliz Año Nuevo, familia de Yo Influyo. Nos escuchamos el año que entra, para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

@yoinfluyo

mm@yoinfluyo.com

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

 

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