Está científicamente comprobado que los instrumentos cibernéticos suelen producir excesivos impulsos en el cerebro.
Estoy convencido que no hay tarea o quehacer profesional más importante que la formación esmerada de futuras mujeres y hombres de bien para ayudarles a crecer en virtudes humanas y en los valores.
Algunos pensadores han llamado a este fenómeno social: “La Era de la Posverdad”, debido a que en los medios no les interesa colocar a la ética y los valores.
Siempre que concluye un año, resulta oportuno hacer un examen de nuestras propias acciones y logros realizados a lo largo de los doce meses.
Una sociedad que ama y protege la vida humana del concebido, del anciano, del enfermo o discapacitado; que respeta la libertad religiosa; que fomenta el amor a la familia y a los valores, es una sociedad con fortaleza interior.