Hay que cuidar a nuestros sacerdotes, son pocos y la necesidad de su ministerio es mucha, el exceso de trabajo y la incomprensión de muchos los puede llevar al agotamiento o a la frustración.
Debemos construir una sociedad más humana y solidaria.
En estas elecciones como en ninguna otra, el nivel de confusión entre plataformas, partidos y convicciones de candidatos es tal que puede llevar a algunos a no votar y dejar la decisión en los demás.
La fe es un elemento de nuestra vida diaria, es necesaria para creer que uno puede realizar cosas importantes, para perder el miedo y darnos seguridad.
Las autoridades que vamos a elegir ¿Son personas que creen en la familia y sus valores? ¿Creen y buscan proteger la inocencia y los ambientes de convivencia familiar para los niños?
Dicen que el que se enoja pierde, por lo que considero fundamental la oración para estar en paz y poder discernir sin temor, con esperanza y convicción.
La oración nos transforma y ayuda a tener un corazón atento, no solo para discernir, sino para comprometernos con las necesidades y el bien de los demás.
Los Obispos de México agrupados en la CEM presentaron el Proyecto Global de Pastoral 2031-2033, que contiene además de un diagnóstico de la realidad, una reflexión desde el evangelio sobre la problemática del país.
La elección de nuevas autoridades es una oportunidad de transformar las realidades actuales, la justicia y los valores fundamentales de la sociedad.
Los jóvenes pueden definir esta elección si salen a votar, y más importante, en la medida en que tomen la iniciativa, hagan propuestas y se comprometan en actividades transformadoras.
Desde nuestras diversas responsabilidades y grupos, los cristianos podemos proponer, exigir y trabajar para que se respete la vida y la familia, que se dé prioridad a la educación, al desarrollo y al trabajo para los marginados.